Nancy flor bailará siempre
Nancy Flor bailará siempre
porque Johnny ya murió.
Un bribón le dio la muerte,
nadie sabe a dónde huyó.
Fue testigo un pistolero
rey en los bares de New York,
pasado luego a carcelero
contó la historia en un block.
Jim, Johnny y Nancy Flor
tres personajes de antología,
de apología,
extraña historia del terror.
Ella tenía los ojos grises,
Johnny pintaba flores de azahar,
Jim era dulce, un soñador.
Ella bailaba todas las noches,
Jim la soñaba en un bazar
rodeada de otros muñecos
que la adoraban por su candor.
Eran hermanos los dos adoradores de Nancy Flor.
Por la calle caminaban
los tres en silencio,
mas el corazón no calla, traidor.
Y Jim lo supo.
Daban las doce en el cuco.
Caía el sol en la acera
y Dulce Jim vio un gran amor
en las dos sombras de Johnny y Nancy Flor
unidas a ras de tierra.
El dolor apenas quema
cuando nada queda en el hueco
de un antiguo corazón.
El asesino huyó de la justicia
pero le persigue el eco
de una loca ilusión
que con diabólica malicia
persiste en tener razón.
Una flor era Nancy para Jim,
mas una flor pintada antaño
por un solo enamorado
que no fue Jim, sino John.
(Baladas del dulce Jim, 1969)
Lo descubrí con la frente apoyada en el escaparate de la pastelería
y en los ojos blancos,
increíbles, le reconocí: era Dios y estuve a
punto de decírselo: Te ves más viejo desde la última vez.
Pero me pareció tan triste que hice como si no lo conociera.
*
Un pájaro azul y el horizonte lejos. El mar que regresaba despacio a
Mis espaldas, sin alcanzarme
nunca. Recogeré las flores en la arena
como si fuera la primera vez que sueño sobre la playa.
*
Las gaviotas volvieron al mediodía y bajo el sol nos asesinaron con
razón: habíamos echado a
perder la playa con tantos sueños.
*
Tembló el mar como una golondrina cuando por fin comprendimos
que no podíamos hacer otra
cosa que vivir. Pero las ciudades estaban lejos y,
Nancy Flor bailará siempre
porque Johnny ya murió.
Un bribón le dio la muerte,
nadie sabe a dónde huyó.
Fue testigo un pistolero
rey en los bares de New York,
pasado luego a carcelero
contó la historia en un block.
Jim, Johnny y Nancy Flor
tres personajes de antología,
de apología,
extraña historia del terror.
Ella tenía los ojos grises,
Johnny pintaba flores de azahar,
Jim era dulce, un soñador.
Ella bailaba todas las noches,
Jim la soñaba en un bazar
rodeada de otros muñecos
que la adoraban por su candor.
Eran hermanos los dos adoradores de Nancy Flor.
Por la calle caminaban
los tres en silencio,
mas el corazón no calla, traidor.
Y Jim lo supo.
Daban las doce en el cuco.
Caía el sol en la acera
y Dulce Jim vio un gran amor
en las dos sombras de Johnny y Nancy Flor
unidas a ras de tierra.
El dolor apenas quema
cuando nada queda en el hueco
de un antiguo corazón.
El asesino huyó de la justicia
pero le persigue el eco
de una loca ilusión
que con diabólica malicia
persiste en tener razón.
Una flor era Nancy para Jim,
mas una flor pintada antaño
por un solo enamorado
que no fue Jim, sino John.
(Baladas del dulce Jim, 1969)
Lo descubrí con la frente apoyada en el escaparate de la pastelería
punto de decírselo: Te ves más viejo desde la última vez.
Pero me pareció tan triste que hice como si no lo conociera.
*
Un pájaro azul y el horizonte lejos. El mar que regresaba despacio a
como si fuera la primera vez que sueño sobre la playa.
*
Las gaviotas volvieron al mediodía y bajo el sol nos asesinaron con
*
Tembló el mar como una golondrina cuando por fin comprendimos
como si una gran heladería
hubiera caído a mis espaldas y me fuera imposible
regresar, no puedo decir
cuántos días tardé en averiguar que todas las
calles
desembocan en los muelles y qué triste es tener que abandonar las casas
para que las paredes y los libros no nos ven llorar.
*
Ay madre, ya soy como la España; ni chicha ni limoná, loquita del corazón
*
Ay madre, ya soy como la España; ni chicha ni limoná, loquita del corazón
y dura como la
caña.
(Baladas del dulce Jim, 1969)
Pasaban de las doce de la noche…
Pasaban de las doce de la noche cuando regresaba
a casa, y juro que no bebí, pero allí estaban los dos,
jugando a cartas a la vuelta de la esquina.
Eran dos sombras para siempre enamoradas:
Bécquer y Che Guevara.
(Baladas del dulce Jim, 1969)
Todo sucedió con la máxima sencillez…
Todo sucedió con la máxima sencillez, de acuerdo con lo que
las conveniencias exigen y sin afectación alguna por su parte.
Corazón Amarillo Sangre Azul pronunció su último mensaje:
dejad en paz a los alcohólicos y no olvidéis que los cisnes
cantan antes de morir.
(Call me Stone, 1969)
Andando el tiempo se verán las caras
Andando el tiempo se verán las caras, esos que gritan por las esquinas viva la revolución. Degeneramos, compañeros. Preguntad al mozo de telégrafos si le gusta la historia de Rossy Brown.
Rossy partió bajo la luna, una noche de fiesta en casa de Míster Brown. Un caballero la envolvió en su capa y a sus sueños la llevó.
Regresó luego, triste y perdida, y a los pies de la mamá sollozó: Yo no sabía qué me decía aquella noche, verbena de San Juan, cuando dije estoy cansada y tengo sueño, mañana ya os veré. Tengo una herida y un hijo muerto. Sólo su capa Jim me dejó. Era mi dueño, y aunque lo digan, Jim nunca fue salteador.
Lo saben Rossy y la cocinera que en el ajo estuvo en la ocasión: Jim vuelve siempre. De madrugada su canción canta a las muchachas de negros ojos y dulce voz:
Un amor tiene cualquiera
pero Dulce Jim, no.
Y es que el mozo de telégrafos está enamorado, y no sabe qué hacer
para que la hija de la portera entienda que no es muchacho del montón.
Aquel hombre de ojos rojos…
Aquel hombre de ojos rojos y chaqueta azul venía
de muy lejos. Balbuceaba canciones por los parques y solía
relatar historias aparentemente sin sentido. Sin embargo,
parecía poseer un extraño entendimiento y saber
por qué algunos adolescentes lloran al despertar, herido
el pecho por el resplandor de la mañana.
(A imagen y semejanza, 1983)
Suave pero súbito el temblor
de dos cuerpos desnudos
abrazados,
por primera vez juntos enlazados
y pudo más tu sueño que el amor.
Tu pecho sobre el mío perdió ardor;
tus labios por los míos anillados,
tus muslos y los míos muy trenzados
perdieron, al dormirte, su calor.
Colcha de seda, sí, yo me quería
para cubrir tu cuerpo, oda de Ariel,
llegó el amanecer y celos de él:
el alba aparecía cada día
para con su luz acariciar fiel
el terciopelo vivo de tu piel.
(Poesía completa, 2024)
Graciasss/www.odiseacultural.com/2021/06/18/a-imagen-y-semejanza-la-obra-poetica-de-ana-ma-moix-por-enrique-arias/
Graciasss/luisantoniodevillena.es/web/noticias/en-la-muerte-de-ana-maria-moix-1947-2014/
(Baladas del dulce Jim, 1969)
Pasaban de las doce de la noche…
Pasaban de las doce de la noche cuando regresaba
a casa, y juro que no bebí, pero allí estaban los dos,
jugando a cartas a la vuelta de la esquina.
Eran dos sombras para siempre enamoradas:
Bécquer y Che Guevara.
(Baladas del dulce Jim, 1969)
Todo sucedió con la máxima sencillez…
Todo sucedió con la máxima sencillez, de acuerdo con lo que
las conveniencias exigen y sin afectación alguna por su parte.
Corazón Amarillo Sangre Azul pronunció su último mensaje:
dejad en paz a los alcohólicos y no olvidéis que los cisnes
cantan antes de morir.
(Call me Stone, 1969)
Andando el tiempo se verán las caras
Andando el tiempo se verán las caras, esos que gritan por las esquinas viva la revolución. Degeneramos, compañeros. Preguntad al mozo de telégrafos si le gusta la historia de Rossy Brown.
Rossy partió bajo la luna, una noche de fiesta en casa de Míster Brown. Un caballero la envolvió en su capa y a sus sueños la llevó.
Regresó luego, triste y perdida, y a los pies de la mamá sollozó: Yo no sabía qué me decía aquella noche, verbena de San Juan, cuando dije estoy cansada y tengo sueño, mañana ya os veré. Tengo una herida y un hijo muerto. Sólo su capa Jim me dejó. Era mi dueño, y aunque lo digan, Jim nunca fue salteador.
Lo saben Rossy y la cocinera que en el ajo estuvo en la ocasión: Jim vuelve siempre. De madrugada su canción canta a las muchachas de negros ojos y dulce voz:
Un amor tiene cualquiera
pero Dulce Jim, no.
Y es que el mozo de telégrafos está enamorado, y no sabe qué hacer
para que la hija de la portera entienda que no es muchacho del montón.
(No time for flowers,
1971)
Aquel hombre de ojos rojos y chaqueta azul venía
de muy lejos. Balbuceaba canciones por los parques y solía
relatar historias aparentemente sin sentido. Sin embargo,
parecía poseer un extraño entendimiento y saber
por qué algunos adolescentes lloran al despertar, herido
el pecho por el resplandor de la mañana.
Suave pero súbito el temblor
por primera vez juntos enlazados
y pudo más tu sueño que el amor.
Tu pecho sobre el mío perdió ardor;
tus labios por los míos anillados,
tus muslos y los míos muy trenzados
perdieron, al dormirte, su calor.
Colcha de seda, sí, yo me quería
para cubrir tu cuerpo, oda de Ariel,
llegó el amanecer y celos de él:
el alba aparecía cada día
para con su luz acariciar fiel
el terciopelo vivo de tu piel.
(Poesía completa, 2024)
Graciasss/www.odiseacultural.com/2021/06/18/a-imagen-y-semejanza-la-obra-poetica-de-ana-ma-moix-por-enrique-arias/
Graciasss/luisantoniodevillena.es/web/noticias/en-la-muerte-de-ana-maria-moix-1947-2014/
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