MACKY CORBALÁN

Monet
 
La mosca sobrevuela, interesada,
la gota de sangre
que brilla sobre el piso mugroso.
Zumba, se posa,
huele
el infierno de la carne.
 
(La Pasajera de Arena, 1992)
 
 
Insomnio
un tic tac en la penumbra,
un ladrido lejano,
el sonido de los ojos
que ruedan por la habitación
 
(La Pasajera de Arena, 1992)


3er mundo
 
El aroma de la carne asada
socava el mediodía de
los míseros,
enloquece sus glándulas
y, como los animales de Pavlov,
se agitan por más
cuando nada ha habido.
 
(La Pasajera de Arena, 1992)
 
 
Acaricio su rostro con el pie.
Su piel es fresca,
aun cuando afuera
puede oírse el alarido del aire
incendiándose.
Ahora interpone su cuerpo
entre la lámpara
y esto que la mira,
entonces la luz es una forma,
una delicada ondulación de la carne,
un eclipse presentido
y esperado por siglos.

(La Pasajera de Arena, 1992)


Las moscas,
inevitables en el verano,
como el calor que sofoca
al envolvernos en su membrana
sudorosa y anodina,
los frutos henchidos y rojos,
descomponiéndose en la acera,
y -enlazados por el talle-
las parejas de enamorados
que habrán de odiarse
el próximo invierno
 
(La Pasajera de Arena, 1992)


Muerte
 
Sueño en el que
las ovejas saltan
y saltan
y saltan
 
(Inferno, 1999)
 
 
Padre
 
Fuerte, sonriente, con árboles
en segundo plano. Pareciera que
mueve la mano, queriendo decir: ¡ya
vas a ver! Pero no puede alcanzarme.
Está detenido en esa foto.
Y morirá muy pronto.
 
(Inferno, 1999)


MÍNIMA, 
en el descanso de
la fe, tallé
un dios justo
a mi medida.

(Como mil flores, 2007)
 

REGALOS

1

Te di una piedra, fantástica
combinación de brisa, sol
marino, arena y tiempo.
Y creíste que te daba el corazón.

2

De apuro, con las ruedas de
la bicicleta apenas detenidas,
trajiste manzanas. Y seguiste,
rauda, el camino que no has
de cambiar. Pero, pequeña,
las manzanas eran rojas, brillantes,
abrían su corazón dulce al
mordisco, al ansia, a
la sed de mi urgencia.
(Como mil flores, 2007)
 
Cosas de la madurez
 
Ahora la alegría es un río
extraviado entre rocas que se
esconde, letárgico, del ojo
que mira, del ojo que
juzga, incluso del ojo
que podría expresar
comprensión, simpatía.
Todo ojo miente, eso es
lo que aprendí.
 
(Como mil flores, 2007)


La sombra de la curva
 
Sobre la superficie desarreglada de
la sábana, una sombra igualmente
irregular, indócil, aliada de la luz
y los objetos. Dibujo de suaves
colinas, me fascina su existencia antes
que esas caderas impúdicas y crudas
que son su pretencioso origen.
Tiene más vida ese mapa de oscuros
contornos que el corazón que bombea,
apresurado, una sangre que ya no es suya.
 
(Como mil flores, 2007)
 

Poesía

8

Llega, viene,
la Musiquita.
La mu
si
   qui
ta.
Sin organillero y sin
mono, la musiquita.
Sin afilador y sin
cuchillos, la musiquita.
Sin voceador de verduras
y frutas, sin pescado
y sin flores, la musiquita.

9

Apenas vino el primer calor, los frutales
antes secos, se rodearon de un halo
      verde que ahora es flor
blanca. Sin preguntas
y cuando corresponde, cada árbol
hace lo que mejor sabe.

(El acuerdo, 2012)


El poema de la muerte

Suenan trompetas de tren en la distancia.
No las escucha mi padre.
No las escucha mi abuela.
No las escucho yo, almacenada
y oscura como el vino
en sitio fresco sin aire,
ni vibraciones fuertes.

(El acuerdo, 2012)


La consumación

4

Carámbanos cuelgan de la transparencia
del agua. La sed tiene una lengua larga.
Quise decirle que el amor la perseguiría,
ciudades, distancias, desiertos, son nada
para esa sed. Quise decirle del silencio
de la sed, del ruido sordo, del ladrido
de la rama separada de la sed.
Quise piarle por alimento, pero era ella
la sed, ella la santidad de la sed.
 
(El acuerdo, 2012)
 
 
Olfateo hondamente el aire, busco
los datos que permiten al pájaro
la vida. Dirección, sentido, peligro,
alimento, todo uno
en las especias del aire.
Pesada y sin plumas, voy en desventaja,
no crean que no lo sé. Pero, también
empecinada, sé de lo que se trata la vida,
y voy por ello.
los datos que permiten al pájaro
la vida. Dirección, sentido, peligro,
alimento, todo uno
en las especias del aire.
Pesada y sin plumas, voy en desventaja,
no crean que no lo sé. Pero, también
empecinada, sé de lo que se trata la vida,
y voy por ello.
 
(El acuerdo, 2012)
 
 
Aunque quiero prestar oídos
más bien a lo vivo y no a la muerte
de la hormiga, roja bajo
el pie, al marrón final de la hojita
en la maceta, al cric seco
del cascarudo en la rama vulnerada,
a la mosca pegada a la lámpara del aire
entre la puerta abierta y la puerta
cerrada, cuando te ibas.
más bien a lo vivo y no a la muerte
de la hormiga, roja bajo
el pie, al marrón final de la hojita
en la maceta, al cric seco
del cascarudo en la rama vulnerada,
a la mosca pegada a la lámpara del aire
entre la puerta abierta y la puerta
cerrada, cuando te ibas.
 
(El acuerdo, 2012)
 
 
Somos la posesión preferida
del dolor. El canto parejo
del parentesco, su fortaleza.
del dolor. El canto parejo
del parentesco, su fortaleza.
Armonía de ignorar
             la pregunta de la alegría.
Una nada tan familiar
centellea en la rencorosa pertenencia.
 
(El acuerdo, 2012)
 
 
La golondrina que no sabe
de lo abierto, que no
               conoce danza
y aburrimiento, contiene
               con su vuelo el aire.
de lo abierto, que no
               conoce danza
y aburrimiento, contiene
               con su vuelo el aire.
 
Su vértigo hace
cadencia de lo abierto.
 
(Anima(i)s, 2013)
 
Graciasss/poetryalquimia.org/2023/14-poemas-de-macky-corbalan/
Graciasss/haciablog-zaratustra.blogspot.com/macky-no-soy-yo-la-que-habla


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