Para Macky Corbalán
invitarnos a la magia de las palabras, a escuchar el susurro de los
cuerpos intentando sobrevivir en una ciudad despedazada por el
miedo y las mordazas,
los animales fueron razón obligada de esa invitación, arrancándoles
la fiereza a los perros de su mirada, midiendo los pasos diminutos
de las palomas correteando tus espejos ensalivados de humor tierno,
percepciones cambiantes, ser dúctil a la entrega, ensimismarme con
lo que no tiene nombre y soltarlo hasta pronunciar el silencio, así, te
volviste carne en la antigua piel que habito, frescura de mar inundando
la sequedad de mi lengua, lacónica y ferviente guerrera de los lugares
comunes, tus sonidos se hicieron latiguillos de espuma acariciando mis
labios, sabrosa estación del goce que vivimos,
sabemos de enojos y furias rebeladas agitándose en una casa que me es
propia, de paredes que, al fin, se detienen a conservar mi olor y mis
secretos,
la destreza emocional incomparable, así es la poesía, más que palabras,
conexión, deshacerse en el ojo del pájaro, batir las alas y precipitar el
vuelo, es así como vienes a mí, dulce y pringosa nave de novedosa
violencia,
¿por qué decir? desistimos del enjambre urbano de frases hechas, somos
fisgonas de mal carácter, hurañas en competencia por la guarida,
¿quién dice y no miente? así te amo, extrañando los husos horarios de la
profusión de dimensiones que poblás, algunas me corresponden, vamos
andando juntas hasta que algo desconozco y te fugás, visitando alguna
fauna de extraordinaria dicción
¿por qué el tiempo? si tan sólo escurriéramos nuestra vida en el jardín,
sembrar lo pasado para ver qué nace, algo de lo nuestro debe de haber,
rasgos de aquiescencia se ven en tus plantas, asomadas al sol después
del invierno
¿cuántos inviernos sola? no alcanza el frío para detener tus palabras, la
celebración dispersa del sentido, ya no quiero ordenar, un poco menos,
leche que se bebe de un trago,
¿no entendés? no se comprende con el miedo, sin embargo, alerta,
cáscaras que fueron cayendo en cada noche compartida, oscuridades
soterradas que impregnaron las tardes hasta acomodarse debajo de los
ojos, a esperar su turno,
siempre el mundo de fondo, sedimenta los sueños, envejecemos cuando
la pata de nuestra perra duele, las gatas siguen fieles al insecto escondido
mientras escuchan el aire pesado de nuestro descanso,
¿ingresar más despacio? no, la velocidad descuenta los minutos, ya no
suma, paso tras paso de las madres que aspiraron alientos de padres
menudos que desistieron del llanto, lloramos, me gusta verte llorar, sapos
saltando en las orillas del charco, hace mucho que no vemos un sapo, se
extraña, salivoso emprendimiento frente al páramo,
sigo intentándolo, decir algo aunque resulta infructuoso a mis motivos,
un poco de muerte se clavó en las pupilas, no sé cuándo, no seas
indiscreta, abandona la curiosidad por un momento y suelta esa boca
para besarme que lo ansío, como la siesta iniciática en tus brazos, senos
henchidos de epifanías humanas, las encías nos muestran los años pero
no atendemos, no queremos la higiene del lenguaje, desterrar los malos
olores que son nuestros,
vamos a cantar lo que me dijiste una tarde de calor que se desahuciaba
entre unas copas ajenas y barullo de gente, vamos con vehemencia a
enfrentar los agravios por nuestra vida, quiero animarme a más, no sé
cuánto o qué, pero estrecho se hace el día sin vos, hay daños que
sobrevuelan, imaginemos el riesgo juntas
¿hasta dónde?
nos limita, lo sabés, hacer tangible el hallazgo, esto que somos, lo que
hicimos amándonos como pudimos, esto mi amor, la ceremonia de estar
juntas en el medio del desastre, hay tormentas, deshielos imperceptibles,
imagino tus huesos sellados por mis músculos, desasosiego en ese manto
suave que forman tus muslos, la curvatura de una cola infantil que se
empeña en traicionar tus manías de adulta
¿brusquedad del placer? escapa sin cortesía, hace heridas que nos
disponemos a recibir, convengamos que somos viajeras sin partida,
distancia y cercanía no son términos de habitual definición, hasta se
inmiscuye uno en otro,
hay algo más allá, el pronóstico astrológico no lo sabe, está en nosotras,
¿podremos buscarlo en el tumulto? ventajas en el caos, vacilo muchas
veces, el ánimo es un prensil insecto que me vacía, ahí estás vos, con tu
gesto de cebolla prendiendo el fuego para la calidez de la sangre,
no pares, mi amor, no pares la digresión, realidad que endurece mi
garganta, tensa el rictus de la boca hasta que el ojo estalla de dolor, la
sal me acompaña desde niña, tal vez mi comida te resulte insulsa, no
así el pan de la entrepierna
¿cuándo se cae? a veces, todo el tiempo, ya estamos caídas y no nos
dimos cuenta, ¿simulamos estar erguidas en un mundo de caídos? Hacia
abajo como si fuera malo, sin embargo, descansamos, mortales, recostada
me han pasado las mejores cosas de mi vida, cerca del suelo hay otro
mundo, lo sabe el escarabajo y la hormiga, ¿hay disfrute? invención, se
detendrá el grillo a mirar el tramposo idioma humano,
una torcaza indagó nuestro jardín, desanimada, voló hasta desaparecer
entre los techos, el zureo trepa hasta mis pechos que cuelgan a una
temperatura desmedida, me acompaña el arrullo mecánico de una gata,
seres que dibujan la vida en tiempo presente, despreocupados serán o tan
sólo es una ilusión,
en fin, no llego, sólo hasta aquí, las sábanas reclaman sudor y otros jugos,
pubis acariciando el rojo, en la habitación se mantiene el perfume,
hembras amándose en desvergüenza, desprolijos movimientos de
piernas, agitadas, buscan la manera de decir con alguna vocal,
endemoniada, que se respira como el grito que tanto se ha deseado
así nos quiero, amor
(Matar a la niña, 2006)
Extraído de:
invitarnos a la magia de las palabras, a escuchar el susurro de los
cuerpos intentando sobrevivir en una ciudad despedazada por el
miedo y las mordazas,
los animales fueron razón obligada de esa invitación, arrancándoles
la fiereza a los perros de su mirada, midiendo los pasos diminutos
de las palomas correteando tus espejos ensalivados de humor tierno,
percepciones cambiantes, ser dúctil a la entrega, ensimismarme con
lo que no tiene nombre y soltarlo hasta pronunciar el silencio, así, te
volviste carne en la antigua piel que habito, frescura de mar inundando
la sequedad de mi lengua, lacónica y ferviente guerrera de los lugares
comunes, tus sonidos se hicieron latiguillos de espuma acariciando mis
labios, sabrosa estación del goce que vivimos,
sabemos de enojos y furias rebeladas agitándose en una casa que me es
propia, de paredes que, al fin, se detienen a conservar mi olor y mis
secretos,
la destreza emocional incomparable, así es la poesía, más que palabras,
conexión, deshacerse en el ojo del pájaro, batir las alas y precipitar el
vuelo, es así como vienes a mí, dulce y pringosa nave de novedosa
violencia,
¿por qué decir? desistimos del enjambre urbano de frases hechas, somos
fisgonas de mal carácter, hurañas en competencia por la guarida,
¿quién dice y no miente? así te amo, extrañando los husos horarios de la
profusión de dimensiones que poblás, algunas me corresponden, vamos
andando juntas hasta que algo desconozco y te fugás, visitando alguna
fauna de extraordinaria dicción
¿por qué el tiempo? si tan sólo escurriéramos nuestra vida en el jardín,
sembrar lo pasado para ver qué nace, algo de lo nuestro debe de haber,
rasgos de aquiescencia se ven en tus plantas, asomadas al sol después
del invierno
¿cuántos inviernos sola? no alcanza el frío para detener tus palabras, la
celebración dispersa del sentido, ya no quiero ordenar, un poco menos,
leche que se bebe de un trago,
¿no entendés? no se comprende con el miedo, sin embargo, alerta,
cáscaras que fueron cayendo en cada noche compartida, oscuridades
soterradas que impregnaron las tardes hasta acomodarse debajo de los
ojos, a esperar su turno,
siempre el mundo de fondo, sedimenta los sueños, envejecemos cuando
la pata de nuestra perra duele, las gatas siguen fieles al insecto escondido
mientras escuchan el aire pesado de nuestro descanso,
¿ingresar más despacio? no, la velocidad descuenta los minutos, ya no
suma, paso tras paso de las madres que aspiraron alientos de padres
menudos que desistieron del llanto, lloramos, me gusta verte llorar, sapos
saltando en las orillas del charco, hace mucho que no vemos un sapo, se
extraña, salivoso emprendimiento frente al páramo,
sigo intentándolo, decir algo aunque resulta infructuoso a mis motivos,
un poco de muerte se clavó en las pupilas, no sé cuándo, no seas
indiscreta, abandona la curiosidad por un momento y suelta esa boca
para besarme que lo ansío, como la siesta iniciática en tus brazos, senos
henchidos de epifanías humanas, las encías nos muestran los años pero
no atendemos, no queremos la higiene del lenguaje, desterrar los malos
olores que son nuestros,
vamos a cantar lo que me dijiste una tarde de calor que se desahuciaba
entre unas copas ajenas y barullo de gente, vamos con vehemencia a
enfrentar los agravios por nuestra vida, quiero animarme a más, no sé
cuánto o qué, pero estrecho se hace el día sin vos, hay daños que
sobrevuelan, imaginemos el riesgo juntas
¿hasta dónde?
nos limita, lo sabés, hacer tangible el hallazgo, esto que somos, lo que
hicimos amándonos como pudimos, esto mi amor, la ceremonia de estar
juntas en el medio del desastre, hay tormentas, deshielos imperceptibles,
imagino tus huesos sellados por mis músculos, desasosiego en ese manto
suave que forman tus muslos, la curvatura de una cola infantil que se
empeña en traicionar tus manías de adulta
¿brusquedad del placer? escapa sin cortesía, hace heridas que nos
disponemos a recibir, convengamos que somos viajeras sin partida,
distancia y cercanía no son términos de habitual definición, hasta se
inmiscuye uno en otro,
hay algo más allá, el pronóstico astrológico no lo sabe, está en nosotras,
¿podremos buscarlo en el tumulto? ventajas en el caos, vacilo muchas
veces, el ánimo es un prensil insecto que me vacía, ahí estás vos, con tu
gesto de cebolla prendiendo el fuego para la calidez de la sangre,
no pares, mi amor, no pares la digresión, realidad que endurece mi
garganta, tensa el rictus de la boca hasta que el ojo estalla de dolor, la
sal me acompaña desde niña, tal vez mi comida te resulte insulsa, no
así el pan de la entrepierna
¿cuándo se cae? a veces, todo el tiempo, ya estamos caídas y no nos
dimos cuenta, ¿simulamos estar erguidas en un mundo de caídos? Hacia
abajo como si fuera malo, sin embargo, descansamos, mortales, recostada
me han pasado las mejores cosas de mi vida, cerca del suelo hay otro
mundo, lo sabe el escarabajo y la hormiga, ¿hay disfrute? invención, se
detendrá el grillo a mirar el tramposo idioma humano,
una torcaza indagó nuestro jardín, desanimada, voló hasta desaparecer
entre los techos, el zureo trepa hasta mis pechos que cuelgan a una
temperatura desmedida, me acompaña el arrullo mecánico de una gata,
seres que dibujan la vida en tiempo presente, despreocupados serán o tan
sólo es una ilusión,
en fin, no llego, sólo hasta aquí, las sábanas reclaman sudor y otros jugos,
pubis acariciando el rojo, en la habitación se mantiene el perfume,
hembras amándose en desvergüenza, desprolijos movimientos de
piernas, agitadas, buscan la manera de decir con alguna vocal,
endemoniada, que se respira como el grito que tanto se ha deseado
así nos quiero, amor
(Matar a la niña, 2006)
Extraído de:
*
Yo aborté
Yo aborté y soy la empleada doméstica del 5º «A»
Yo aborté y soy la funcionaria del Ministerio de Salud
Yo aborté y soy la maestra que enseña a tus hijas/os
Yo aborté y soy la promotora barrial que reparte las cajas
Yo aborté y soy la esposa del taxista que te lleva a bailar
Yo aborté y soy la enfermera que te controla la presión
Yo aborté y soy la profesora universitaria que habla de «género»
Yo aborté y soy la kiosquera que conoce tu marca de cigarrillos
Yo aborté y soy la canillita que te reserva el diario del domingo
Yo aborté y soy la diputada que vota leyes contra las mujeres
Yo aborté y soy la adolescente que estudia en un colegio privado
Yo aborté y soy la artista que pinta los rostros de la pobreza
Yo aborté y soy la obstetra que dirige tus partos
Yo aborté y soy la vendedora de celulares que trabaja en la calle
Yo aborté y soy la cajera del hipermercado que reclama descanso
Yo aborté y soy la prostituta que visitás todos los jueves
Yo aborté y soy la obrera de la fábrica que duerme en el colectivo
Yo aborté y soy la jueza que garantiza un estado laico
Yo aborté y soy la periodista que soporta los chistes misóginos
Yo aborté y soy la modelo que admirás en las revistas
Yo aborté y soy la veterinaria que atiende a tus gatas
Yo aborté y soy la psicóloga que escucha tus problemas
Yo aborté y soy la abogada que defiende a los violadores
Yo aborté y soy la discapacitada a quien violó su tío
Yo aborté y soy la católica que se golpea el pecho en las misas
Yo aborté y soy la bisexual a la que se le rompió el preservativo
Yo aborté y soy la deportista exitosa que seguís con fanatismo
Yo aborté y soy la de mesa de entradas que recibe tus notas
Yo aborté y soy la piquetera que corta rutas contra el hambre
Yo aborté y soy la policía que te detiene porque abortaste
Yo aborté y soy la desaparecida por los militares genocidas
Yo aborté y soy todas las mujeres que en este país se ven forzadas
a la maternidad
Yo aborté y soy todas las mujeres que mueren por abortos clandestinos
Yo aborté y soy todas las mujeres que sobreviven a un aborto clandestino
Yo aborté y soy todas las mujeres que gritan y reclaman:
¡MI CUERPO ES MÍO!
Extraído de:
/latinta.com.ar/2018/yo-aborte/
Graciasss/poetryalquimia.org/10-poemas-de-val-flores/
Graciasss/escritoshereticos.blogspot.com/
Yo aborté
Yo aborté y soy la empleada doméstica del 5º «A»
Yo aborté y soy la funcionaria del Ministerio de Salud
Yo aborté y soy la maestra que enseña a tus hijas/os
Yo aborté y soy la promotora barrial que reparte las cajas
Yo aborté y soy la esposa del taxista que te lleva a bailar
Yo aborté y soy la enfermera que te controla la presión
Yo aborté y soy la profesora universitaria que habla de «género»
Yo aborté y soy la kiosquera que conoce tu marca de cigarrillos
Yo aborté y soy la canillita que te reserva el diario del domingo
Yo aborté y soy la diputada que vota leyes contra las mujeres
Yo aborté y soy la adolescente que estudia en un colegio privado
Yo aborté y soy la artista que pinta los rostros de la pobreza
Yo aborté y soy la obstetra que dirige tus partos
Yo aborté y soy la vendedora de celulares que trabaja en la calle
Yo aborté y soy la cajera del hipermercado que reclama descanso
Yo aborté y soy la prostituta que visitás todos los jueves
Yo aborté y soy la obrera de la fábrica que duerme en el colectivo
Yo aborté y soy la jueza que garantiza un estado laico
Yo aborté y soy la periodista que soporta los chistes misóginos
Yo aborté y soy la modelo que admirás en las revistas
Yo aborté y soy la veterinaria que atiende a tus gatas
Yo aborté y soy la psicóloga que escucha tus problemas
Yo aborté y soy la abogada que defiende a los violadores
Yo aborté y soy la discapacitada a quien violó su tío
Yo aborté y soy la católica que se golpea el pecho en las misas
Yo aborté y soy la bisexual a la que se le rompió el preservativo
Yo aborté y soy la deportista exitosa que seguís con fanatismo
Yo aborté y soy la de mesa de entradas que recibe tus notas
Yo aborté y soy la piquetera que corta rutas contra el hambre
Yo aborté y soy la policía que te detiene porque abortaste
Yo aborté y soy la desaparecida por los militares genocidas
Yo aborté y soy todas las mujeres que en este país se ven forzadas
a la maternidad
Yo aborté y soy todas las mujeres que mueren por abortos clandestinos
Yo aborté y soy todas las mujeres que sobreviven a un aborto clandestino
Yo aborté y soy todas las mujeres que gritan y reclaman:
¡MI CUERPO ES MÍO!
Extraído de:
/latinta.com.ar/2018/yo-aborte/
Graciasss/poetryalquimia.org/10-poemas-de-val-flores/
Graciasss/escritoshereticos.blogspot.com/
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