JOHN BETTER

A Holiday
 
Muchas cosas la están esperando aquí en New Orleáns
Las bodegas repletas con whisky de contrabando
Los niños negros de la iglesia protestante con sus tres platos de avena
Los pasteles de manzana reposando en los alfeizares
 
A todo esto Billie sonríe
Y con su risa algo se quiebra
Y la piedra que va dando tumbos en el fondo del río
Canta
 
Canta
 
(China White, 2006)
 
 
Basura quemada
 
Eres basura quemada
Joyas prestadas a una rubia tonta debutante del burlesque
Basura quemada ardiendo en la aurora de un espejo quebrado
De naipes coronados con amarillentos diamantes
De condones usados y decapitadas cabezas de piñatas con los dientes
quebrados
 
Basura quemada es esa nube que se alza en la distancia
Son esos algodones y esos guantes quirúrgicos donde hierven disecados
pétalos de sangre
Esas calabazas zumbando de moscas rubí
Esos cascarones cuajados de fetos
Esas revistas de pornografía donde ranas trasparentes babean su gélido
orgasmo
 
Todo es basura quemada
Incluso tus labios donde se hospeda una medusa de fiebre
También tu lengua de filosas espinas plateadas
Todo es basura quemada amor
Incluso Jhune y Kent tan distantes de mi y al otro lado de la cámara
pajeándose sobre un mugroso colchón en algún scort de Manila
También Koyiro asombrada de ver flotar libélulas en el agua del lavatorio
 
Todo es basura quemada
Excepto este poema que hasta ahora empieza a arder
 
(China White, 2006)
 
 
Poema de pesares por Walt Whitman
 
Yo que no soy Walt Whitman
Comparto mi nata con los huérfanos
Y fumo la hierba y soy inocente
Yo que no soy Walt Whitman
Mañana seré menos joven
Y lo que fue seguirá siendo sin descanso
Nada evitará que la ceniza caiga
Nada evitará que este poema se curve como herradura
Siempre se guardará un pedazo de pan
Siempre la luna y su bronce sonoro
Todo siempre
Nunca esos prados donde mi voz no alcanza
Ahora lento el mundo se abre
Como un ojal de camisa sobre la tela cruda
Reposo mi amor durante días sobre el establo
Celebro cada amanecer con cebada
Y una de mis manos aprieta fuerte el corazón de quien he amado.
 
Habitual la mañana se despide
Y algo en la distancia, como fuego, presagio o caravana espera.
Este que escribe estas vagas líneas
Y que no es Walt Whitman
Se ha paseado desnudo y hermoso por pensiones y hospitales
Por almacenes hoy ya clausurados
Ha visto ese otro sol
Eso otro Candem de vidrio y ceniza
Se ha roto ante los ojos de su amante
Para que éste le crea
Para que en verso preciso algo también se rompa
Para que en el poema templen el oro y la cura.
Ha dormido
Y en el sueño ha creído ser Walt Whitman.
 
(China White, 2006)
 
 
China White
 
Mother Mary China White
Tori Amos
 El árbol es una lámpara
Un viejo relato de bosques y laderas cercadas de crucifijos
Los criminales son reptiles
Que trepan al árbol en busca de cubos de azúcar
Almendra alcanza un poco de pan y lo moja en la miel
Que es más dulce que la sangre
Una sonrisa empaña el espejo diamante
El curso del tiempo cabe en el nudo de una cuerda
El árbol es una lámpara
Una piedra en el vórtice
Una mano que escarba las zanjas abiertas de otra mano.
 
(China White, 2006)
 
Los minutos restantes de Puck
 
Fui pumkin
Fui gueto Immer Bosnia
Fui Garçon D’Honneur
Fui Queen Elizabeth
Las cofradías ocultas
Fui stereo MC’s
Fui Robert Zimmerman
La casa encantada de Emily Dickinson
Fui l’eau d’un chapeau
Fui Aurelio Arturo al empezar el día
y ya en la tarde de neón era Gonzalo Arango
pisando el césped con botas de hule.
Fui pumkin
Fui gueto Immer Sarajevo
Fui Bergerec
Fui el hotel Grand Royal
Los restantes minutos de Puck
Fui huîter
Fui Ezra Pound “Un quebrado manojo de espejos”
Fui el Jerarca Brown
China White/Los cantos oscuros de Sioux Vidal
Fui miss Jhonsson de California
Fui el nudo de una corbata
L´irresistible jouet
Fui Jean Cocteau
L’ enfant terrible
Y ya la noche ceñía con encajes mi turbio vestido
de primorosos cantos
Fui Jean Cocteau
Y mientras lo era alguien despertaba del coma con las manos
llenas de nieve
Fui Pumkin
Fui gueto Always pedestal
Fui Huckleberry Finn
Fui Gay Lussac
El nuevo barrio obrero
Fui la pirámide ópera
Un rosal de volcánicas fluorescencias
Fui Silvia Plath y los niños desquiciados del orfanato
Fui una calabaza de grandes ojos destellantes, y el hacha que hirió al
roble y la porcelana John Better Armella
Fui your little darling
Una tóxica isla de flamingos
La arquitectura efímera
Las huellas que conducían
a la entrada de un viejo granero
Fui pumkin
Fui gueto
Fui una niña pobremente vestida, deambulando por las calles
de sacramento
Tenía 14 años…
Fui la novia del átomo
Fui y luego llegaron los otros
Fui Go Toba en su silla de lisiado inmóvil ante ese último crepúsculo
Fui el cuerpo de su amado
Dorado plateado en el amanecer de Río de Janeiro
Fui la inexacta geometría
Lo que no alcanzó a hacer luna o espejo
El pálido terciopelo del agua
El cadáver que guardaba los diamantes en su fondo oscuro
Fui y nadie lo fue antes
Nadie puso la sortija a la entrada de la madriguera
No grita la blanca muchacha desde la alta torre
Nada asciende desde el fondo del estante
¡Y cada vez más noche!
 
(China White, 2006)
 

Calypso
 
Un día papá fue por cigarrillos y nunca más volvió
A nadie pareció importarle
Amá lucía serena.
Hasta se compró esa vez un nuevo vestido y desde entonces usó más
colorete que de costumbre.
 
Todas las tardes, papá se sentaba en la terraza a ver pasar “hembras”
–“Mira ese culo y esas tetas”
Desde la otra acera las hembras le lanzaban miradas de odio tropical.
Él se agarraba las bolas y echaba una maldición al aire.
 
–Un día irás husmeando la noche detrás de una de ellas, hijo.
–¡Nunca! Yo quiero ser una de ellas.
 
De eso, hace muchos años ya.
Hoy camino por la vereda con zapatos de tacón.
Mientras los muchachos me gritan: “mami, de quién es todo eso?”.
Y “todo eso” lo muevo con más ganas, con alegría maraquera.
Y muy raras veces me pongo triste
Enciendo un pucho
Y recuerdo que mi padre fue un día por cigarrillos
Y nunca más volvió.
 
(Pájaros del verano, 2020)
 
 
Les Mariques
 
Les mariques somos todes
Una y uno y otre sin excepción.
Las maricas se mueven por toda la city y pasean su mariconería
desafiante.
 
¡Miren, unas maricas!
Gritan “los yerba” del Surisalcedo
Y ellas les pelan las tetas y el orto como un gesto romántico.
Los maricas marchan y gritan: ¡somes mariques y qué!
Hay otros que no marchan ni gritan, ni tienen voz ni voto, son solo la
imagen de un culo o una verga en Grinder.
 
Yo soy un marica de vieja escuela:
De niño miraba los eclipses con la radiografía de la cadera rota de mi
madre y el mundo me eclipsaba.
Yo solo quería ver la conjunción de los astros
No sabía que era un marica, pero no tardaron en hacérmelo saber.
 
–Mira amor, que cosa más linda: ¡un pequeño marique! ¡Un mariquita!
Y yo miraba a todos lados buscando algo alado en el cielo, pero un dedo
me señalaba.
 
(Pájaros del verano, 2020)
 
 
El Fantasma de Reinaldo Arenas sobrevuela La Habana
 
La isla arde en fiebre.
 
El cuerpo sidado ahora es territorio del Kaposi y la lástima.
Un vidrio vibra clavado a un costado de la cabeza del poeta agónico.
No estará presente cuando el dictador sucumba.
Pero lo recibirá a la entrada del infierno con una hoz encendida.
Desde el fondo de la tierra los muertos esperan con la boca abierta a que
ocurra el milagro.
En el cañaduzal dos niños se masturban por primera vez.
Las playas han quedado a merced de los pájaros del verano más voraz.
 
Una pavorosa marejada trae con ella los peores años de la epidemia:
Un semen espumoso.
Una bandada de pelicanos enfermos.
Una balsa hecha de huesos.
Sobre la cresta de una ola de sangre un surfista fantasma arriba con
buenas nuevas de una cura definitiva.
América en la distancia levanta su antorcha para iluminarnos.
En los callejones.
En los subterráneos atómicos.
Las nuevas generaciones hacen el amor.
En los laboratorios eclosiona el hongo de la vendimia.
El fin está cerca.
El deseo, atado.
La paga del pecado es sed.
La sed de un cuerpo que nos conduzca al precipicio.
 
(Pájaros del verano, 2020)
 
 
E.Boy
 
Entre tú y yo:
Esquina/Billares/Peluquerías/Leves tráficos.
Es una distancia vulgar para hombres como nosotros.
La alegría de encontrarnos en medio de estas calles es una costumbre
Una incesante casualidad.
 
Verte aparecer impecable.
Tomar tu mano.
Y en ese “hola”, ver tu sonrisa colgando como un dije.
Luego, nada.
Un “hasta luego” que dura un siglo.
 
Y te alejas.
Así de simple es la nada.
Y yo me quedo en esta esquina de miseria.
Viendo tus bellos años.
Tu reflejo en los vidrios de las casas.
Tu caminar lento.
Como si el tiempo.
Como si el mundo.
Como si yo...
 
(Pájaros del verano, 2020)
 
Portada: John Better Armella. Poeta, escritor y cronista barranquillero.
Foto: Archivo particular Ricardo Rondón Ch.
 
Graciasss/involucionsite.wordpress.com/2023/pajaros-del-verano/
Graciasss/www.laraizinvertida.com/detalle-1013-44-john-better


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