ODETTE ALONSO

Eva o el pecado original
 
Nada fue como dicen.
Yo descubrí mi cuerpo            mojado en la maleza
y lo empecé a palpar.
Era mi cuerpo solo el que se hinchaba
inflamada mi vela.
No supe qué corría por mi vientre
trepaba hasta mi pecho
enceguecía.
Tuve miedo y grité
tuve miedo y rodé por la maleza.
Era fuego            era sangre            era lava de volcán
era espejismo.
No supe qué pasaba y tuve miedo
pero dejé rodar mi cuerpo            y la llovizna
y algo estalló vibrante quién sabe en qué recodo.
Después dormí tranquila
un tiempo inexplicablemente largo.
Después quizás llegara Adán            pero ya no lo vi
otra vez la llovizna humedeció mi cuerpo
y me sentí gritar.
 
(Insomnios en la noche del espejo, 1999)
 
 
Romanza del amor raro
 
Ella huye de mis manos mariposa nocturna
aletea desnuda al borde del sillón.
Ella nunca fue mía
antes fue de su madre y sus amigas
antes fue de la patria y esas lejanas tierras exquisitas.
Inventó otros amores fue feliz
compartiendo el rumor pausado de otras lenguas
y ciertas explosiones en la mañana bélica.
Entonces tampoco ella era mía
era de la aventura cercana de la muerte
y de otras aventuras más cercanas.
Ella nunca fue mía y sin embargo
quizás nadie fue mía como ella
ni yo tuve insistencia más rara que su amor.
Porque arqueaba su espalda y yo resplandecía
me tragaba su lengua dentelleaba.
En las tardes ardientes aún sueño nuestros cuerpos
el humo del cigarro
el rocío final
y entonces sé que ella fue mía a su manera
y eso basta.
 
(Insomnios en la noche del espejo, 1999)
 
 
Historia breve de una mujer de lejos
 
Una mujer espera en el andén
y se asoma al hueco breve de su impronta.
Cuando llegó
sin haberlo previsto
el sol quebró su cápsula rojiza
y sorprendió un quejido de escorpiones.
Quizá entonces no pensara en la estampida
y fuera un simple juego comenzar
pero hoy el sol es una moraleja.
Con su abolida oscuridad de cobres
oculta una nostalgia entre los hombros
y destruye el cascarón
oyendo voces
quizás pasos ascendiendo la escalera
o algún ruido inusual
inesperado.
Una mujer de lejos se convence
desdice sus arranques y sus dudas
con tal de que alguien quiera responderle
de que alguien quiera amar
de que alguien pueda.
Una mujer recoge caracoles
insuficientes como cuello de botella
y cuelga en su cadena una angustia amarilla.
Disfraza cuanto puede su estirpe de ermitaño
pidiendo a gritos una desbandada
y el corazón se vuelve un rótulo impreciso
que dice ya no puedo.
 
(Cuando la lluvia cesa, 2003)
 

Artemisa   la tarde
 
Sobre el cieno verdoso danzaban las muchachas
una brisa de sangre despeinaba sus crines.
El humo viejo desbocaba la maraña
y el cuerpo era un hornillo.
Con un manto de polen
ella hiende los aires
desde el filo herrumbroso de una piedra ancestral.
Trae la mirada torva
como de bestia herida.
Tomadas de la mano se alzan sobre la sombra
de la tarde que cae.
Es un coro de ninfas
y la hoguera crepita.
Danza bajo la luna
la noche bruja.
 
(El levísimo ruido de sus pasos, 2005)
 
 
Bailarina
 
Saltó desde mi ojo a la ventana
desnuda está en la acera     mojada     a la intemperie
bajo una luna extraña.
De pronto ya no baila
me sigue el rastro ajeno     taciturno
la ira del zapato sobre el lomo.
Salta la bailarina
me recorre la espalda
habla de Irlanda en mis hombros     y no entiendo
la hago saltar a punta de pistola
dolor para gritar malas palabras
y no aguantar ni un poco
y no tener piedad.
Gritar para que salte     disparar
y ver su cuerpecito llevado por el aire
danzando a contraluz.
 
(El levísimo ruido de sus pasos, 2005)
 
 
Artificio
 
En los trenes
ese íntimo suceso
quiso ser carne.
Cuántas noches
al llegar a la estación
miré tu boca
cuántas veces quise alargar ese segundo
con un beso que no fuera despedida
cuántas horas después
en la semioscuridad
dije tu nombre.
A plomo cae el sol
sin sordina los ruidos
los olores
el sudor de la hora en las axilas
anegando la frente.
Adentro
la tarde transcurre a nuestro tiempo
una burbuja el viernes
esa terraza
tú y yo.
Danza sobre mi cuerpo
espíritu de nube.
Marca a tu gusto las señales
en el itinerario
toma lo que desees:
el agua
los elíxires
la risa que no acabe.
Déjame la poesía
ese artificio
 
(Old Music Island, 2018)
 
 
Punto cero
 
Una saeta me apunta desde el rabillo del ojo
tu perfume da a la tarde un sinsentido.
De un hilo cuelga el beso
de esa línea invisible trazada sobre el aire
como el vuelo de un insecto.
¿Puede llamarse beso
a ese destello
alejado de los labios
que se muerden
del ardor que evoca esa palabra?
El tiempo pasa
sobre las dos
inalterable.
Este es el punto cero del amor.
 
(Old Music Island, 2018)
 

Papel doblado
 
                                                 por no quedarme muda
 
Sobre el papel doblado
dos palabras
una voz que retumba en el cuarto vacío
un pincel que imita al mundo.
Entre las manos
la corteza de un árbol
su madera quemada.
Náufrago
el tiempo es un tronco en alta mar
un sueño de ciudades y pirámides
fruta podrida entre los ojos.
Bajo el calor impío
un nombre de mujer.
Sobre el papel
silencio.
 
(Lo que transcurre, 2023)
 
 
Cartas ajenas
 
                                          el miedo como hoguera nos incendia
 
Leo
a hurtadillas
la carta de una mujer que me antecede
y que también soy yo.
Hay una luz que no era luz hace un segundo
un trombón martillando en el silencio.
Oigo el agua caer en la vasija
la secuencia del minuto sobre la aguja quieta.
Bajo mis uñas corre el hilo de tu sangre
cada rincón tiene un grito
y un olor.
 
(Lo que transcurre, 2023)
 
 
A esta hora
 
                      no habrá otro rastro que la humedad del llanto
 
No recordaba esta luz
este grisáceo asombro de la noche
asomada a retazos tras el vidrio.
Cuando abría los ojos a esta hora
era para soñar tu nombre entre mis brazos
tu nombre y no tu cuerpo
la espera inagotable de este nunca
que tejimos hilo a hilo
sin miradas.
Cuando soñaba esta hora
era porque tus ojos ya se abrían
a lo lejos
porque tú respirabas
de algún modo
en otro lado.
Allí donde estuviste
estoy ahora
en el limbo de las manos que acarician
la piel inexistente
en la añoranza del aviso que no llega
en esta súplica de cielo y de palabra.
 
(Lo que transcurre, 2023)

Graciasss/www.laotrarevista.com/2025/odette-alonso-narradora-con-piel-y-tripas-de-poeta/
Graciasss/www.laotrarevista.com/2024/02/cinco-poemas-odette-alonso/
Graciasss/letralia.com/letras/poesialetralia/2018/08/17/seis-poemas-de-old-music-island/


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