TATIANA DE LA TIERRA

Oda a las lesbianas desagradables
 
me encanta una lesbiana fea
que camina coja
que habla con un ceceo
que deja su caja de dientes en el lavamanos en la noche
se viste con pantalones de poliéster
se unta colonia barata de hombres
tiene una barba tan larga que se para en ella
le brotan verrugas en los doce dedos de sus pies
carga una escupidera en el bolsillo
se seca el sudor con un pañuelo de papel periódico
 
sueño con una lesbiana sin dinero
tan pobre que no tiene carro ni monedas para el autobús
camina descalza por las calles dondequiera
lava la ropa con agua de lluvia
les roba a las super tiendas
estafa a los hombres de negocios
prende fósforos en su pierna de madera
hace una parrillada de pájaros en su carrito de compras
los sazona con sal nomás
se chupa los dedos bajo la luz de la luna
 
tengo ansias de una lesbiana regorda
tan grande que no cabe dentro de la puerta de Starbucks
y tienen que construir un café afuera para ella
tan gorda que se pone pulseras en los dedos
su estómago es un tambor
sus estrías son grabados jeroglíficos
es tan pesada que los platos tectónicos se mueven debajo de
sus pies tan grandes que el Lago Maracaibo es su bañadera
 
le tengo ganas a una lesbiana desagradable
ella me transforma un día mediocre
me lleva en una lambada
alumbra el farol entre mis piernas
me acuesta sobre una almohada de plumas
me jode como si fuera un palo
me lacera con su lujuria
busca madera en el bosque
me arma un trono en la copa de una ceiba
 
me pone ahí y me rinde culto
diosa azul
me rodea con pétalos de flores
me devora con palabras sucias
me acaricia como si yo fuera una gatita
me coge como si yo fuera su juguete
me pone a cien grados de calor solar
 
(Para las duras: una fenomenología lesbiana, 2002)
 

Bitácora de la lesbiana
 
el camino hacia el lesbianismo implica renunciar al camino que ya estaba escrito. todo
lo que debería ser y hacer se reemplaza con todo lo que da la gana.
 
en el fondo, ser lesbiana es un cambio de mano del poder. es cierto que el poder siempre
nos pertenece, pero muchas veces se les permite a otros manejarlo. la lesbiana reclama
su poder.
 
la ceremonia de iniciación al lesbianismo es un matrimonio con una misma. se camina
sola hacia el altar, vestida con el traje de la piel. con cada paso se deja el destino que
nunca fue propio y se acerca al que sí lo será. a la entrada de la puerta del lesbianismo se
detiene. entonces se promete ser fiel a sí misma, se besa y se abraza su propio cuerpo.
 
así es que se entra, desnuda y enamorada, al lesbianismo.
 
(Para las duras: una fenomenología lesbiana, 2002)
 
 
Soñando en Lesbiano
 
puedo entrar a la mañana con los rasgos del sueño eterno: vivir en un
planeta de mujeres. es puro canto y caricias sobre lomas lilas y bosques
fértiles. nos bañamos bajo cascadas de aguas claras, y así, desnudas y
mojadas, nos montamos las unas a las otras. nuestro deseo es una ballena
que encuentra la calma en lo profundo del mar.
huelo sexo en mi pelo al amanecer.
el olor del sueño me perfuma todos los días. voy al correo a buscar
estampillas con dibujos de flores o frutas para enviar cartas a las mujeres
que caminaron conmigo sobre suelos de musgo húmedo.
estamos en un mundo que no es nuestro. ¿qué hacemos con los sueños
que juegan en la subconciencia cada noche?
puede ser que nuestro planeta de mujeres sea no más que un sueño. ¿pero
quién dice que las imágenes de las noches no son tan reales como las de
los días? nadie sabe cuántas nos bañamos en los bosques ni quiénes
volamos con el cuerpo abierto. y no es para que lo sepan.
afortunadamente, el paraíso siempre lo soñamos, lo hacemos nuestro.
Ahí nos encontramos y vivimos un recuerdo colectivo.
entonces, huelo sexo en mi pelo al amanecer.
 
(Para las duras: Una fenomenología lesbiana, 2002)
 

Las Mujeres con Barbas
 
las mujeres con barbas
son muchas
pero no todas
mantienen el montón de pelos desobedientes
a la vista
 
las mujeres con barbas
son perversas
pero no todas
gozan el placer de un bosquecito bonito
en caricias privadas
 
las mujeres con barbas
son bellas
pero no todas
aman su barba como yo amo la mía
 
(Píntame una mujer peligrosa, 2005)
 
 
píntame una mujer peligrosa 
 
píntame una mujer peligrosa
una que coma culebras
una que ladre
que se peine la barba
una mujer con la vagina violada
con las tetas caídas
una que singue y goce
una que tenga cucarachas aladas
al lado de la cama
 
píntamela para poder mirarme al espejo 
 
(Píntame una mujer peligrosa, 2005)
 

sobre la autora
 
Nació en Villavicencio, Colombia, América del Sur el 14 de mayo de 1961.
                             Era dulce, tierna, obediente y amorosa. 
 
Emigró a Mayami, Florida, en 1969.
                             Se emputó para siempre.
                             Se volvió roquera y marihuanera.
 
Se graduó de South Dade Senior High en Homestead, Florida, en 1979.
                             Se transformó en una hippie.
 
Se graduó de Miami-Dade Community College con un Associate in
Arts en 1981.
 
                             Se enamoró de una mujer salvaje.
                             Se convirtió en una mujer salvaje.
 
Se graduó de la Universidad de la Florida con un Bachelor of
Science en psicología en 1984.
                             Se convirtió en una lesbiana odia-hombres.
                             Se hizo masajista.
                             Se hizo prestamista.
                             Se hizo gitana. 
                             Se hizo una femme con botas de combate. 
                             Se hizo editora.
                             Se hizo activista.
                             Se hizo salsera.
                             Se hizo hedonista.
                             Se hizo escritora.
                             Se hizo pobre. 
 
Se hizo ciudadana de los Estados Unidos de América en 1995.
                             Todavía estaba emputada. 
 
Se graduó de la Universidad de tejas de El Paso con una Master of
Fine Arts en creación literaria en 1999.
                             Se hizo profesora.
                             Se hizo escritora con credenciales.
                             Se hizo pornógrafa. 
 
Se graduó de la Universidad de Buffalo en Nueva York con una
Master of Library Science en 2000.
                             Se hizo bibliotecaria. 
 
Y la moral de este cuento es: una niña emputada se hace lo que le da
la gana.
 
(Redonda y radical, 2022)
 


 

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