GIA LUJURIA



EN BUSCA DE LA UTOPÍA TRAVESTI/TRANS: GOCE Y BIENESTAR EN
LA POESÍA DE GIA LUJURIA, GRETEL WARMICHA Y SANDRA DIAZ
 
Javier Muñoz-Díaz
Farmingdale State College (SUNY)
munozdj@farmingdale.edu
/orcid.org/0000-0003-4219-677X
DOI: /doi.org/10.36286/mrlad.v3i6.247
 
Fecha de recepción: 23.03.25 | Fecha de aceptación: 26.06.25
 
RESUMEN
 
Este artículo discute la poesía de tres artistas travestis/trans del Perú (Gia Lujuria, Gretel Warmicha, y Sandra Diaz).

GIA LUJURIA
 
Lucifer y los siete ocho pekados capitales, de Gia Lujuria, contiene dieciséis poemas.
 
En este artículo, analizaré el poema más extenso, “Lujuria”, compuesto por cinco partes que sintetizan la propuesta global del libro. A lo largo del poema, la voz poética travesti/trans experimenta diferentes tipos de actos y relaciones sexoafectivas, esto es, la masturbación, el trabajo sexual y la orgía. Dicho recorrido implica sufrimiento, aprendizaje y reconocimiento para la voz poética, quien supera la violencia transfóbica para afirmar su autonomía en el sexo no reproductivo y en la figura hermafrodita de Venus. Significativamente, en combinación con un lenguaje sexual explícito y con un tono combativo, se articula un espacio de intimidad entre iguales que apunta hacia una utopía del goce. En la primera parte del texto, la voz poética se encuentra sola en la práctica masturbatoria y anuncia el potencial desestabilizador de su cuerpo:
 
Hurgo mi ombligo lentamente
con la yema de los dedos,
bajo suavemente por la pelvis húmeda
hasta llegar al final de su parte triangular.
[…]
Aprieto mis nalgas fuertemente
como si fuera mi nuevo amante desconocido,
exploro su suavidad hasta
terminar hundiendo mis dedos en el punto exacto.
Hay un abismo dentro de mí,
quien caiga en él jamás podrá escapar de sus orgasmos.
 
(Lujuria, 2022, pp. 28-29)
 
La segunda parte del poema interrupte este potencial erótico a través de citas del lenguaje transfóbico que, si por un lado discrimina y patologiza a la disidencia sexual, por el otro lado la sexualiza y explota:
 
“Esas no acaban bien”
“¡Enferma eres!”,
mientras escuchas la voz de los sanos,
jactándose de lo bien que están.
Los sanos que creen poder decirte lo que pasa en tu cuerpo.
“¡Ahora arrástrate!”
“¡Arranca tu piel, cámbiala por una nueva”
 
(Lujuria, 2022, p. 30)
 
Frente a un discurso normativo que disciplina y explota, la voz poética travesti/trans emplea un discurso sereno y con un tono conciliador. Es cierto que inmediatamente después retoma la agresividad de su persona luciferina: “¡RÍNDETE, NO HAY ESCAPATORIA!” (p. 32); sin embargo, el espacio de intimidad entre iguales reaparece en la cuarta parte y permanece como trasfondo en el resto del poema.
 
La quinta parte del texto, en que se produce el encuentro sexual, es la más experimental. La tipografía tradicional de las palabras se altera con símbolos matemáticos, alfabeto cirílico y combinación de mayúsculas y minúsculas: “M4$tu®βaci●n” (“masturbación”) (p. 34), “PΣИ3┬r▲ción s☺doΜı†a” (“penetración sodomita”) (p. 34) y “●rGí▲” (“orgía”) (p. 36).
 

Esta modificación tipográfica aspira a dar cuenta de una sexualidad que rompe con los mandatos heteronormativos. El sistema dominante, articulado históricamente a partir de la colonización católica y la modernización capitalista, exige la reproducción en un doble sentido: la pareja heterosexual debe generar descendencia y producir plusvalía para los dueños del capital. Frente a este sistema opresor, la voz poética travesti/trans muestra una revolución sexual que se cimenta en la intimidad de una pareja de iguales:
 
Como si tu entrepierna fuera una flor,
tocaré su pistilo suavemente,
hasta que su néctar discurra.
Al ingresar me regalará calidez,
una calidez húmeda, resbalosa, que atrapa.
Nuestras miles de conexiones nerviosas
nos generarán ansiedad de más placer,
será imposible no desearnos nuevamente.
Dos cuerpos que violaron las reglas del género
están hechos para florecer en orgasmos negados,
no reproductivos, eternamente placenteros.
f¤Γήic4c1ón t r▲n$GéИΣro η0 r3produ©t i▼Å.
 
(Lujuria, 2022, p. 35)
 
A pesar de la modificación tipográfica, un lector acostumbrado a los códigos de las redes sociales puede reconocer el significado de última línea con relativa facilidad: “fornicación transgénero no reproductiva”. Se trata de una práctica de encriptación que, aunque tiene su origen en la imprenta, se difundió masivamente con el uso del internet a principios del siglo XXI. Hoy en día se emplea para evadir los algoritmos de redes sociales (YouTube, Meta, TikTok) que restringen o censuran el acceso a cierto contenido, porque incluyen palabras polémicas (típicamente vinculadas a la salud mental [“suicidio”] o a conflictos políticos [“genocidio”]).
 
La modificación tipográfica del poema tiene otro propósito expresivo (expresar la intensidad del goce sexual), pero una lógica similar en el sentido de modificar la escritura para evadir los controles normativos. El resultado es una escritura “incorrecta” que, al mismo tiempo, funciona como código para los conjuros sacrílegos.
 
La última sección del poema “Lujuria” presenta a la entidad sacrílega invocada por estos conjuros: Venus, figura hermafrodita y autosuficiente que ha anulado el género y la reproducción:
 
“Sus orgasmos se transformarán en líquidos /
anticonceptivos”
 
(Lujuria, 2022, p. 37).
 
Figura mítica y polimórfica, Venus encarna la combinación de los cuerpos envueltos por el goce sexual. Lo importante aquí es recordar que, para que Venus fuera invocada, primero tuvo que establecerse una relación entre iguales. El requisito para la “●rGí▲” fue resolver la dinámica de poder entre el sujeto masculino y el sujeto travesti/trans, una dinámica de poder impuesta por el patriarcado de la colonialidad/modernidad.
 
En Lucifer y los siete ocho pekados capitales, de Gia Lujuria, la voz poética deconstruye el discurso cristiano (los pecados capitales, el infierno, Lucifer) que marginaliza, explota e invisibiliza a la disidencia sexual. En oposición a la violencia que el agresor masculino ejerce sobre la víctima feminizada, la voz poética postula la utopía antirreproductiva y anticapitalista del encuentro entre iguales.
 
(Lucifer y los siete ocho pekados capitales, 2022)
 
Graciasss/www.metaforarevista.com/index.php/meta/article/view/504/
Graciasss/www.infobae.com/peru/2024/gia-lujuria-las-exploradoras-de-la-luna/


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