el escándalo de brian barlow
la noche que a brian barlow
lo sorprendieron estaba casi desnudo
con su lenta belleza de veinte para arriba
hecha olvido dulce la mirada
y sus brazos en círculo lunar alrededor
de otro muchacho más bello que él
más joven que él más desnudo que él
disparando besos a la bóveda celeste
esa noche de brisa al sur
del costado oscuro del baldío
oleajes de luciérnagas se alzaban
en señal de aviso alerta alerta
le volaban
pero barlow estaba además
enamorado
y los ojos inquisidores mezquinos verdes
como focos de un falcon
no penetraban ajenos por su suavísima piel
ni a balazos rabiosos impotentes
de tanto negar el unisex universal o los buenos aires
que con penas bravas en esta tierra se soportan
pero qué hacer ahora que la música terminó
de tan sombría
qué hacer ahora que los dos estaban detenidos
por escándalo entre las latas públicas
entre los yuyos públicos y la resaca privada
“padre enfermo tengo en casa” les decía brian
a los verdugos para que se apiadaran
de un rato de amor en la penumbra
y “el pibe no es menor no es menor”
mas para la mayoría burlona los dos bellísimos
estaban en grande contravención
qué es eso dirían los mirones al día siguiente
qué es eso de hacer con un muchacho lo que se hace con mujer
¡adónde vamos a parar con tanta droga! y a un paso
del dos mil odisea terrenal bufaban por las esquinas
los perversos vecinos de su barrio
pero ni brian barlow ni el chico de los ojos color de azar
derramaron una sola lágrima clandestina ante
las credenciales silenciosas
El efebo constante
cuando entre sus cábalas
y la madrugada
queda tendida la vigilia
su goce se propaga a lo largo
de las calles solitarias
y perfuma la brisa
con los jazmines pequeños
que le cuelgan de los cabellos
dentro de su mirada
se diluye el miedo
se derrumban las murallas
de la tristeza
y de las iluminaciones
de sus gestos
surgen aquellas sagradas figuras
de los frescos antiguos
de tanto en tanto sonríe
y sus dientes dejan
tras su brillante blancura
un rastro de retoños clavados
en las sombras huidizas
de los vagabundos
Destellos
extraño cosmos
donde un adolescente
enamorado
se maquilla
y enciende la sombra
de sus noches desiertas
con el rojo potente
de un lápiz de labios
Ocaso
con la silueta
de un muchacho desnudo
dibujada en la arena
me despido
del mar
Fuego en Dársena Sur
lo que aquella madrugada en el puerto
cambió el rumbo de mi destino nocturno
dejándolo encadenado para siempre
a un vertiginoso recuerdo
de deseo hecho cenizas
fue un fogoso soldado
de temible verde oliva
quien por tierno equívoco
desde una garita
me gritó: “¡muñeca...
no te mueras nunca!”
Bello y despierto
yiraba a toda hora por la calle Lavalle
se levantaba todo lo que encontraba
en su recontrajunado camino
pero un día dijo basta
y entró al seminario
a levantarse a
Dios
El ave Fénix
nada más inocente
que el sexo
¡Ave Sexo!
todas las grandes alegrías
vienen de Él
y se deslizan purísimas
por las sedientas gargantas
como una cálida blanca miel
de muchachos que no ignoran
cuando arden de deseo
los jazmines del Edén
Cine Arizona
hay polvo y calentura
en los vaqueros ajustados
de los bandidos del Lejano Oeste
las butacas están llenas
de muchachitos
y la chica
soy yo
Ráfaga
ronda nocturna
corazón de todos los levantes
desde una veloz ventanilla
un mono me grita: ¡putooo!
pero surge un fogonazo
y estalla el deseo:
¿dónde?
Regla de oro y brillantes
a un mariquita
que no sabe ser feliz
no hay que agredirlo
ni con el pétalo
de un jazmín
El cielo subterráneo
un pendejo
se ha perdido
ay qué calamidad
(en el baldío de la otra cuadra
con un chongo y de rodillas)
seguro que lo encontrarán
Por amor a Góngora
chongo es el jazmín en flor
si hermoso más vividor
en el jardín
del trolín
la pasa
mejor
que
Dios
Ellos
esbeltos
finísimos
de piel blanquísima
con un intenso perfume
seduciendo a la agitada brisa
provocando al arrebatado viento
bisexuales bajo el sol poderoso
o andróginos ante la inclinada llovizna
así los sorprendí hoy
excitadísimos entre
las multicolores sombras
de la tarde
y completamente
desnudos
así los sorprendí:
a los jazmines
(Tu muchacho tan soñado, 2023)
Graciasss/www.infobae.com/poeta-gay-que-constr-un-jardin-paradis-en-el-pais-donde-todos-desapar/
la noche que a brian barlow
lo sorprendieron estaba casi desnudo
con su lenta belleza de veinte para arriba
hecha olvido dulce la mirada
y sus brazos en círculo lunar alrededor
de otro muchacho más bello que él
más joven que él más desnudo que él
disparando besos a la bóveda celeste
esa noche de brisa al sur
del costado oscuro del baldío
oleajes de luciérnagas se alzaban
en señal de aviso alerta alerta
le volaban
pero barlow estaba además
enamorado
y los ojos inquisidores mezquinos verdes
como focos de un falcon
no penetraban ajenos por su suavísima piel
ni a balazos rabiosos impotentes
de tanto negar el unisex universal o los buenos aires
que con penas bravas en esta tierra se soportan
pero qué hacer ahora que la música terminó
de tan sombría
qué hacer ahora que los dos estaban detenidos
por escándalo entre las latas públicas
entre los yuyos públicos y la resaca privada
“padre enfermo tengo en casa” les decía brian
a los verdugos para que se apiadaran
de un rato de amor en la penumbra
y “el pibe no es menor no es menor”
mas para la mayoría burlona los dos bellísimos
estaban en grande contravención
qué es eso dirían los mirones al día siguiente
qué es eso de hacer con un muchacho lo que se hace con mujer
¡adónde vamos a parar con tanta droga! y a un paso
del dos mil odisea terrenal bufaban por las esquinas
los perversos vecinos de su barrio
pero ni brian barlow ni el chico de los ojos color de azar
derramaron una sola lágrima clandestina ante
las credenciales silenciosas
El efebo constante
cuando entre sus cábalas
y la madrugada
queda tendida la vigilia
su goce se propaga a lo largo
de las calles solitarias
y perfuma la brisa
con los jazmines pequeños
que le cuelgan de los cabellos
dentro de su mirada
se diluye el miedo
se derrumban las murallas
de la tristeza
y de las iluminaciones
de sus gestos
surgen aquellas sagradas figuras
de los frescos antiguos
de tanto en tanto sonríe
y sus dientes dejan
tras su brillante blancura
un rastro de retoños clavados
en las sombras huidizas
de los vagabundos
"Muchacho con
tulipanes". Dibujo con collage de Miguel Ángel Lens, 1986.
Fuente: Fondo
Miguel Ángel Lens. Archivo IIAC- UNTREF
Destellos
extraño cosmos
donde un adolescente
enamorado
se maquilla
y enciende la sombra
de sus noches desiertas
con el rojo potente
de un lápiz de labios
Ocaso
con la silueta
de un muchacho desnudo
dibujada en la arena
me despido
del mar
Fuego en Dársena Sur
lo que aquella madrugada en el puerto
cambió el rumbo de mi destino nocturno
dejándolo encadenado para siempre
a un vertiginoso recuerdo
de deseo hecho cenizas
fue un fogoso soldado
de temible verde oliva
quien por tierno equívoco
desde una garita
me gritó: “¡muñeca...
no te mueras nunca!”
Bello y despierto
yiraba a toda hora por la calle Lavalle
se levantaba todo lo que encontraba
en su recontrajunado camino
pero un día dijo basta
y entró al seminario
a levantarse a
Dios
El ave Fénix
nada más inocente
que el sexo
¡Ave Sexo!
todas las grandes alegrías
vienen de Él
y se deslizan purísimas
por las sedientas gargantas
como una cálida blanca miel
de muchachos que no ignoran
cuando arden de deseo
los jazmines del Edén
Cine Arizona
hay polvo y calentura
en los vaqueros ajustados
de los bandidos del Lejano Oeste
las butacas están llenas
de muchachitos
y la chica
soy yo
Ráfaga
ronda nocturna
corazón de todos los levantes
desde una veloz ventanilla
un mono me grita: ¡putooo!
pero surge un fogonazo
y estalla el deseo:
¿dónde?
Regla de oro y brillantes
a un mariquita
que no sabe ser feliz
no hay que agredirlo
ni con el pétalo
de un jazmín
El cielo subterráneo
un pendejo
se ha perdido
ay qué calamidad
(en el baldío de la otra cuadra
con un chongo y de rodillas)
seguro que lo encontrarán
Por amor a Góngora
chongo es el jazmín en flor
si hermoso más vividor
en el jardín
del trolín
la pasa
mejor
que
Dios
Ellos
esbeltos
finísimos
de piel blanquísima
con un intenso perfume
seduciendo a la agitada brisa
provocando al arrebatado viento
bisexuales bajo el sol poderoso
o andróginos ante la inclinada llovizna
así los sorprendí hoy
excitadísimos entre
las multicolores sombras
de la tarde
y completamente
desnudos
así los sorprendí:
a los jazmines
(Tu muchacho tan soñado, 2023)
Graciasss/www.infobae.com/poeta-gay-que-constr-un-jardin-paradis-en-el-pais-donde-todos-desapar/
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