SALÒ TOMOE

CANTO XI
 
ESTACIÓN DE CALIPSO
 
qué hacer entonces, oh criatura solitaria
animal que escapó de su figura;
sino esperar que la tierra sea la misma
columna de palacios deslumbrados
donde un ángel de piedra nos arroje
a otro mundo adorado,
y asimismo
a ese río de trofeos y de escamas
donde arde hermosamente una criatura.
 
Y esperar
esperar a cada noche
para quitarte el vestido y la sonrisa
y entregarte nuevamente a otro deseo
y que nunca nadie vea
tu amargura.
 
 
TROISIEME SEXE
 
Canto XII
 
Oh Salomæ Salomæ…
 
Será en esa hora
en que la luz se ha arrastrado
como una reina mutilada o un ángel sin cuerpo
que cada día se asoma para engendrar en mis ojos
un animal de pureza
hasta hacerlo pedazos.
Será en esa hora
en que dios ha ascendido
como una estatua invencible de luna y hojalata,
una figura de sangre de orina luminosa
que tiembla cada noche al escuchar su caída.
 
En esa hora será
que adoraré sin reproches
la misma feria vacía, esa casa de reyes,
que arrastraron el mundo como a un ciervo de oro ​​ 
y se arrancan los brazos
cuando llega la tarde.
 
Ladys and gentlemen,
degollados y eternos,
imperfectos tesoros, paraísos materiales
que yo desprecio y adoro,
he aquí a su mendiga.
He aquí la perpetua,
la pequeña y castrada,
la que encierra su cuerpo en una antigua moneda,
la que calla en el suelo y devora el ocaso
entre la zafra y el hielo, he aquí a la madre
inmaterial y desnuda que ha perdido su nombre
en un torrente de alas,
la que abre una herida
a la mitad de su vientre para engendrar a la Tierra.
He aquí la que ama y se entrega en silencio.
He aquí la que canta como un ángel sin labios.
 
Yo golpearé con ternura
mi esqueleto hasta hacerlo
un gigante de tierra, un esqueleto de oro,
un animal de dolor que todo mundo ha olvidado
al final de otro cielo
hasta el fin de los días.
 

(La destrucción y la música, 2021)
 
***
 
ESTACIÓN PRIMERA
CELULÆ
 
En el principio de todo estuvimos nosotras
bajo una luz primordial, en los escombros, gritando,
desgarrando la noche como a algún vientre infernal,  
entre elementos antiguos, con ambas manos, ardiendo,
viendo mil mundos nacer como a una cosa sin nombre,
poniendo en cada osamenta alguna carne, un sonido
nunca jamás contemplado, los animales celestes
nos entregaron el peso de una canción desollada,
los instrumentos más puros para hacerlos sonar
como una orquesta sin fin en nuestros huesos; llorando
bajo la piel de las eras, cada uno de ellos
nos ilumina y arrastra a lo más lo hondo de una
llamarada de ángeles, somos entonces el fuego
entre los campos que yacen; también el agua que sube
como una madre en la fuente del origen; la tierra
de donde saltan día a día anémonas y bueyes
coronados de espejos; la indetenible tormenta
que todo crea y destruye a cada instante; nosotras
estuvimos ahí
entre la tierra y el cielo
madres de todas las madres,
cuerpo detrás de este cuerpo
flesh of your flesh
bone of your bones
haciendo al mundo nacer
con amor
a martillazos.
 

ESTACIÓN TERCERA
 
MADAME GLESGORV
 
Mom, am I still young?
Can I dream for a few months more?
Mitski Miyawaki
 
En la noche más honda
mi silueta crecía,
el tambor de mi pecho hacia arder a la tierra
y mis brazos subían
como un templo de hielo
abrazando en silencio un pequeño animal
que corría a besarme
en la otra mejilla
en mis piernas, mis ojos, mi esqueleto agolpado
como un rio de espejos.
                                Hace más de mil años
que yo espero esta hora undécima, amada
para lanzar contra el cielo
este último llanto
 
Madre
Oh madre
He aquí a tu hija
 
La mendiga que escarba
cada noche en tu vientre;
por qué no miras mi piel
ni mis senos crecidos
como una luna golpeada
por la piedra del mundo.
Por qué no miras la sangre que se asoma en mi cuello
de llamarte y llamarte
hasta romperme los labios.
 
Qué he de hacer para vernos una noche, reunidas
como dos peces sin rostro
que no conocen su nombre
pero que saben amarse, madre mía, hasta cuándo
volveremos a vernos
sin tener que llorar.
madre santa, tú, ven esta noche a mi casa
mi voz será la de siempre, pondré la música antigua
que se agita en los muros de tu rostro, la vida
se asomará entre nosotras
con su osamenta alhajada
para besar tu mejilla
hasta cubrirla de estrellas.
 
Y no habrá culpas, jamás
                                         habremos visto el cuchillo
brillar detrás de la mesa
cuando la luna se asoma
 
pero madre, tú ven
esta noche a mi casa
la palabra que escondes
bastará para amarte.
 
 
ESTACIÓN SEXTA
MISS DASEIN
 
My love’s deep as the ocean
Don’t you drown on me
Just know any love I gave you
Is forever yours to keep
                           (Marina Loayza)
 
Recuerdo las palabras de mi madre sus dedos
cargados de turquesa, sosteniendo mi rostro
la podredumbre divina de otro mundo crecía
cayendo a maravilla de mis hombros de ángel.
Y una vez más, madre mía, tú me has visto en el llano
sepultada y riendo, repitiendo día a día
como un bebé de oro antiguo, mi canción desollada,
el manifiesto moderno
de la otra mujer.
Gritando en lo alto, sangrando, riendo,
como una antigua comedia
en que todos se arrancan
la piel como un triste regalo del mundo,
y ya no hay más que decir
salvo un dulce reproche
que a mí y solo a mí tú dirás nuevamente
cada día al nacer
el hijastro del aire:
Oh bebé de hojalata, ¿dónde has puesto tu herida
Y tu lagrima pura, dónde vive tu cuerpo,
en dónde ocultas las manos que has alzado hacia el ángel
claveteado de alhajas, en heces convertido?
Mom, I know,
I know my body is dying,
but you don’t hear me mom
don’t know how much I love him.
Yo lo amo hasta las heces
hasta la carne y los huesos,
con mi cartílago impuro
con la piel de mis brazos,
con mis manos vacías,
con mi sangre y mi llaga
con mi cerebro que llora
como un niño en pedazos
Puedo morir un instante madre mía, tan solo,
para sentir a la tierra destrozando mi cráneo
y al agua elemental en mis hombros de niña
cayendo a cada instante
como un rayo de amor
He de nacer cada día, madre amada, tan solo
para morir y sentir que la vida es hermosa,
y presenciar un sonido tan alto y lejano
como un hachazo en el vientre
que ya no ha de doler.
Y entonces,
solo entonces,
la voz antigua del viento
me hará llorar de alegría, me arrancará las entrañas
y hará sonar en el suelo mi corazón solitario
como un tesoro maligno
o algún tierno alabastro.
 
 
DÉCIMA ESTACIÓN
ÆTERNAL JOUISSANCE
 
No,
no puedo más con esta piel que me abraza,
con estos ojos de azufre, con mi esqueleto de niña,
con esta lepra invisible que me hace más pura,
que ese cordero sin cuerpo
que nunca pudo nacer.
No, jamás
podré mirar a los ojos
a mi reflejo en la zafra, a la espiga que surge
ardiente y milagrosa de mi lado de Eva,
ni a la madre que arranca mi vestidura en el aire
y arrojó mi cabeza en un horno perpetuo
para decir que me amaba
para decirme día a día
Oh, glory; oh, misery
God can’t made you pure?
Porque yo lenta y segura,
irremediablemente,
volvería a ser siempre
esa misma mujer
que llegado el silencio no ha de ocultar en su rostro
la pequeña sonrisa
de una reina de espadas;
soy la misma de siempre
la que llegado el silencio
hace sonar a su vientre
como el tambor de Satán
para engendrarse a sí misma
dios no puede juzgarme
ni mirar estos ojos
él también es mujer.
Y ahora quítenme, entonces,
mi boca ardiente, mi lengua,
mi rostro lleno de espinas
y mi reflejo en el agua;
quiten mis huesos, mis dientes
oídos y manos, mis ojos,
mi lado herido, mi carne,
mi mitad más profunda;
quiten mi sangre y el horno
que entre mis senos se agolpa
y mi esqueleto alhajado
de mujer siberiana.
Quítenme todo y, en suma,
mi llanto impuro y mi voz
encontrarán en el fondo
un desollado animal
de luz y azufre que canta, se ha arrastrado y pronuncia
Mujer me llamo, Mujer
ante el espejo del mundo.
 

UNDÉCIMA ESTACIÓN
TRAVESTIARIO
 
Yo tengo un corazón
mi corazón es travesti
y mi cuerpo es travesti
Y mi sangre es travesti
Y la piel de mis manos, y mi alma, mi pelo
Y mis labios, mis uñas,
Y mis hombros, mi boca,
mi silencio es travesti
mi alegría es travesti
y también lo es mi furia, mi dolor, mis entrañas
y mi llanto milenario, y mi hambre y mi sed,
y mi abundancia, mi vacío
son travestis también;
mi alimento, mi carne, el agua de mi fuente,
los animales de oro que beso día a día
las flores que arranco de mi tumba, cada una
como un torrente de estrellas
son travestis también
las letras de mi nombre, mi morada y mi sombra,
las mujeres que amo
son travestis también
las palabras que pronuncio, mi oración de la tarde,
mi fe y mi palabra, mi amor por la vida
mi religión es travesti
mi dios es travesti,
la juventud que atesoro, durante siglos y siglos
como una hermosa medalla, mi muerte primera
y entre todas, la última; y mi mundo, mi cielo,
mi paraíso de plata y mi Edén prometido
a cada ser en la Tierra
es travesti también.
 
 
DECIMOTERCERA ESTACIÓN
 
LC
 
Vidit suum dulcem
Natum morientem, desolatum,
cum emisit spiritum.
 
Sobre la noche pura,
sobre los bosques cubiertos de esqueletos,
sobre ese río purísimo
que canta a la sombra de los pájaros,
sobre la piedra de la muerte
que no arroja su mirada de ceniza
sino el cuerno plateado de la luna
al antiguo límite del alba.
 
Sobre la noche pura,
sobre la noche de lámparas de oro,
sobre la noche de ramas amarillas
y copas cargadas de lamentos,
sobre la dura piedra de la muerte
lanzada al otro límite del cielo,
sobre el tesoro eterno de la vida
como una hermosa tumba de hojalata.
Ha pasado tu corazón abriendo
una a una la sombra de las flores,
los ojos en las casas azuladas
y las nubes como a un límite de auroras.
 
Ha pasado tu corazón abierto
por un exceso de joyas y de lágrimas,
por un caudal donde la vida arrastra los paisajes
hasta tu voz de oro o de paloma.
 
Ha pasado tu corazón riendo
como un planeta de párpados ocultos,
como una hoguera donde danzan los toros
coronados de aire y alegría.
 
Ha pasado tu corazón ardiendo
sobre un abismo lleno de magnolias,
sobre las aguas cargadas de animales
y el sonido absoluto de la luna.
 
Ha pasado tu corazón de madre
sobre el profundo lecho de los muertos,
donde la tierra ha agitado su corona
y el sol ya no coloca su cuchillo
Y ha pasado tu corazón de madre
donde mi voz es un planeta de amargura,
a decirme que la vida ya ha triunfado
a decirme que estarás siempre conmigo.
 
(El evangelio de Circe, 2023)

***


LA VIE EST BELLE
 
La vie est belle et cruelle à la fois
Elle nous ressemble parfois
                                 (Indochine)
 
Desde antes de nacer
yo hago bailar a la muerte
con cada paso que doy, yo comprendí que la dicha
es tan solo un chispazo, un as sagrado de luz
que se resbala en los dedos
cuando menos lo esperas
y cuando menos lo esperas 
has de encontrarte en el medio
del país más oscuro
sin lugar a testigos
muerta en el hielo, sangrando, devorando tu sombra
asaltada en las llamas del odio más puro
aferrándote al último sueño posible
como un tranvía furioso
que nunca sabe esperar.
 
Pero esta vez yo he elegido
he escogido vivir
por muchos años,   añoro envejecer con ternura
ver mi cuerpo surcado de cicatrices y signos
que no podré comprender
hasta palparlos un día
como el reflejo dorado de una mujer siberiana
con el sexo dudoso
me postraré ante las eras, 
ardiendo y temblando de tanta alegría
de haber vivido sin culpa,
de haber sido tan libre 
hasta dolerme los huesos, de haber sentido, en el fondo 
de una calle vacía y sin aún ser mujer
ante los ojos de Dios, el amor de mi madre
y en un sarcófago oscuro la voz de mi padre
repitiendo sin tregua 
“este no es tu final”
de haber reído y llorado y gritado de dicha
conjurando, sin miedo, mi voz y mi fe
por jirones sin nombre, he ahí a las sagradas
Miel la Bella, Pamela, he aquí a sus nombres
de haber hallado un hogar, un vestido, una mesa
tantas amigas como estrellas pueden caber en el mar
de haber hallado en el hombre que dios puso en mi siglo
un oasis sin fin
en que al fin puedo llorar
y comprender que, al final, la vida siempre es hermosa
y es fabulosa, repito
La vida es fabulosa.
 

MANIFIESTO CONTRANATURA
 
No me pidan que sea
la mujer solitaria
que ha adorado a sus hijos más que a nada en la vida,
ni la reina que llora en el centro del mundo
o la sirena que arroja su vientre a una hoguera.
 
No me pidan que sea
otro hombre ocupado,
el que carga un planeta de oro en los hombros,
el que no sabe más que del peso de un puño
y ha lanzado una piedra contra un ángel pequeño.
 
No me pidan que tenga la voz coronada
de palabras hermosas
y esperanzas vacías,
no me pidan que ame a cada ser en la tierra
hasta dejar mi esqueleto como un niño en la nada.
 
Porque nada de eso
realmente nada de eso
puede darme la vida que me han prometido;
porque nada de eso me ha llevado a la cena
en que escucho una voz sollozar de alegría.
Y más bien todo eso
me ha golpeado en la cara
hasta hacerme sangrar y llorar de amargura,
me ha quitado la voz, me ha arrastrado a la mesa
en que he visto morir a la virtud y la gloria
 
No me lo pidan jamás
yo tengo un corazón
mi corazón es travesti
y mi cuerpo es travesti
Y mi sangre es travesti
y mi voz es travesti
Y la piel de mis manos, y mi alma, mi pelo
Y mis labios, mis uñas,
Y mis hombros, mi boca,
mi silencio es travesti
mi alegría es travesti
y también lo es mi furia, mi dolor, mis entrañas
y mi llanto milenario, y mi hambre y mi sed,
y mi abundancia, mi vacío
son travestis también;
mi alimento, mi carne, el agua de mi fuente,
los animales de oro que beso día a día
las flores que arranco de mi tumba, cada una
como un torrente de estrellas
son travestis también
las letras de mi nombre, mi morada y mi sombra,
las mujeres que amo
son travestis también
las palabras que pronuncio, mi oración de la tarde,
mi fe y mi palabra, mi amor por la vida
mi religión es travesti
mi dios es travesti,
la juventud que atesoro, durante siglos y siglos
como una hermosa medalla, mi muerte primera
y entre todas, la última; y mi mundo, mi cielo,
mi paraíso de plata y mi Edén prometido
a cada ser en la Tierra
es travesti también.
 
(En el valle de las Onassis, 2024)
 
***
 
TOI ET MOI
 
Mi verdad eres tú,
mi suerte eres tú,
mi tierra poseída, mi balanza perfecta
entre el bien y entre el mal,
mi lenguaje eres tú,
mi silencio eres tú,
mi memoria eres tú,
mi álbum de perdices y frutos alocados,
mi dicha fuerte eres tú,
mi grito alegre eres tú,
mi osadía y mi celo, mi lotería de loba
a la mitad del amor,
mi mano abierta eres tú,
mi ciudad donde caben
                                          calles azules, milagros,
ternuras no dichas por la lengua del hombre
dédalos de bronce, alcantarillas desiertas,
y un rumor de jardines predecidos en medio
de la estatua más pura,
mi credo eres tú,
mi oración eres tú,
mi futuro eres tú,
mi emperador que ha dejado su presencia en la oscura
parábola del mundo,
mi mar eterno eres tú,
mi rueda afortunada                 mi arcano seis eres tú,
mi carruaje eres tú, 
mi paraíso eres tú;
y cuando acalle el sonido del tótem delicado
de mi fuerza y me halle en otra isla fabulosa
más allá de esta vida
seguirás siendo tú.
 
(de Orbe Salvaje, 2024)
 
***
 

SEX SIREN
 
Para Miel, La Bella
 
Pescadora de hombres, mujer de otro tiempo,
replicada en las sombras de la ciudad más oscura,
te he escuchado volver entre la luz escarlata
del exterminio y el goce; oigo tu pelo enjoyado,
tal un rumor de cadáveres, oh, jardín de cadáveres,
pura y eterna en tu ley, tienes los nombres sagrados
que hace milenios escucho rasgando el vientre del aire
para nacer nuevamente. Hoy te he escuchado volver
a la mitad de otro sueño para engendrar todavía
otro mundo precioso, ángel rabioso que mira
                                        más allá de lo eterno,
tienes el mundo en tus manos. Hace milenios te busco.
Hoy te he escuchado volver
junto a las alhajas del festín de una reina
que ha renunciado a su sexo. Te he escuchado volver,
pescadora de hombres, tú que me hiciste mujer
a semejanza e imagen de una armadura vacía,
tú que pusiste en mi pecho un latido de loba,
tú que pusiste, hace siglos, una estrella en mis manos
para sentirte conmigo, para sentirme contigo
para incendiarme de dicha
dime, madrastra del tiempo
¿Volveré a ser la niña
                                     que ha encontrado a su madre?
¿Volverás tú a llamarme
                                                         con alegría
                                                         esta noche?
 
 
L’AMOUR FOU
 
Puedes huir con el sol a algún planeta sin nombre,
puedes hallar en el mar otro país para ti,
puedes dejarme en el medio del barco más silencioso,
puedes colgar en las ramas mi piel en ti estremecida
y en cada hora del día puede vibrar a lo lejos
algún hermoso reproche, puedo asistir a la caza
de cada sueño oneroso, verlos caer con la flecha
que dios arroja a este mundo desde algún último cielo
como jugando a ser hombre; puedes, en suma, olvidarte
de mi figura y mi nombre, amor amado, tú puedes
dejar a un lado esta tierra
y no mirar hacia atrás,
puedes tomar lo que quieras
sin pedir nada a cambio.
 
Pero no olvides: te amo
como a un tesoro no visto
desde la hoz primordial, oh, huracán replicado
que ha modelado mi cuerpo ante su exacta medida
yo soy la tierra en que pace
                                       tu rebaño dormido;
y no lo olvides, te amo
en cada voz sepultada
a la mitad del azote silencioso de un beso
donde pronuncio tu nombre como una última fe
que cuidaré en cada vida;
y no lo olvides, te amo
entre las calles vacías, con la fortuna adorada
de escucharte reír, no lo olvides, te amo
oh libertad del amor, peso de todas las cosas
paraíso de piedra, no lo olvides, te amo
donde se anega el espíritu en una flor diminuta
sobre la casa de dios, no lo olvides te amo.
No lo olvides, te amo, no lo olvides, te amo
y si lo olvidas de pronto
no lo olvides,
                          te amo.
 
 
LE NOUVEAU MONDE
 
Tú y yo.
              Ambos somos la revolución
más hermosa de todas.
Quiero otro mundo a tu lado,
quiero encender una estrella en la canción de tu pelo.
Quiero entregarte mi vida.
Quiero otro mundo a tu lado.
Esconderé todo el mar
para incendiarlo en tus manos,
esconderé cada rosa
para sembrarla en tu piel,
esconderé los planetas, el paso de las horas,
esconderé todo el cielo,
lo guardaré en tu sonrisa,
y el prado de las eras no hallará otro destino
que no sea tu nombre. Esconderé los maizales
y a los seres de barro para encender tu sonrisa,
esconderé todo el sol
para adornar tu silencio,
yo crearé otro vacío a la mitad del vacío
donde hallaré algún hogar, algún altar de esqueletos
en que ahora pueda ofrecerte
la canción de los días.
 
Esconderé cada dios, cada fe conocida,
la cruz exuberante en que te encuentro y me encuentro
convertidos ahora en el tambor que se asoma
desde el eterno final,
esconderé toda lengua
cada palabra escogida desde la arena del tiempo
para decir «yo te adoro»
sin lugar a testigos.
Y esconderé la mitad del amor de la tierra
como un sonido de plata
para guardarlo en tus dedos
oh mi Estado de Amor, paraíso de piedra
te guardaré todo el mundo
lo entregaré con mi vida.
 
(de Orbe Salvaje II, 2025)
 
***

 
TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN
 
Hagan lío y organícenlo bien
​​ Un lío que nos dé un corazón libre
                               (Papa Francisco)
 
Dicen que de ellos es el reino de este mundo,
y veneran mil ídolos para llamarse inocentes,
y derraman su música en los templos de la memoria,
y bendicen las uvas que arrojan a los mendigos
y se arrancan la piel para imitar su pureza,
y se llenan la boca de algarabía y de gozo
con el idéntico idioma en que nos llaman a oscuras
para nacer otra vez,
para morir otra vez,
en el filo elemental de nuestro rostro inconcluso,
son ellos los mismos que, a las espaldas de todo,
comen cada noche nuestra carne con sangre
por extramuros de alguna ciudad sin salida;
para sentirse que viven más cerca de Aquel,
para sentirse que son más poderosos que Aquel;
y señalan al cielo por cada bala en tu vientre,
y señalan al cielo si besan tu otra mejilla.
 
¿Acaso de ellos ha de ser esta tierra?
¿Acaso de ellos ha de ser este amor?
¿De alguno de ellos ha de ser nuestro nombre
la libertad que se arroja de la costilla del Ser?
Acaso de ellos ha de ser nuestra ternura
que hace sangrar a los astros y nos arropa en la sombra,
Acaso de ellos ha de ser nuestra tierra
que hemos hecho bailar durante siglos y siglos,
durante siglos pintamos las estelas de azul
y hacemos cantar al esqueleto del hambre,
por senderos sin luz, a pleno golpe de luz,
por un hilo que avanza en la dorsal al vacío
¿Acaso de ellos ha de ser nuestra tierra?
Nos invocamos ahora en una lengua salvaje
de mil milenios, de mil alfabetos poderosos,
de cien millones de signos que nadie puede entender,
desde esta ladera en que la muerte nos mira
a los ojos como a una pantera sin nombre
les digo:
 queridas domadoras del aire
si hay que nombrar, lo nombraremos todo
y si hay que gritar, lo gritaremos todo
y si hay que golpear, lo golpearemos todo
y si hay que romper, lo romperemos todo
y si hay que quemar, lo quemaremos todo
y si hay que destruir, lo destruiremos todo.
 
Todo esto les digo como una hija de Dios.
Todo esto les digo en el nombre de Dios.
 
(Amour coiffure, 2026)
 
Saló Tomoe (Chancay-Perú, 2000). Seudónimo de Salò Tomoe Odar Jimenez de Cifuentes. 
Poeta, artista visual y traductora. Cursó Literatura en la Universidad Nacional Mayor de 
San Marcos (Perú). Investiga en la poesía peruana del siglo XX. 
Ha publicado en poesía Historia general del amor (2021), Diarios del Armagedón (2021), 
La destrucción y la música (2021), El evangelio de Circe (2023), Templo de Venus (2023), 
Los placeres de la imaginación (2024), Orbe Salvaje (2024), En el valle de las Onassis (2024) 
y Orbe Salvaje II (2025).


Comentarios