Mi cuerpo secreto sabe
engarzarse con las piernas a una espalda ancha
aferrarse
a mordidas
a una barba
sin dejar rastro
y dormir
bajo otro pecho
Mi cuerpo sabe
gajos de mandarina abrirse
por si a él
a su hambre
le apetece
*
Rastreas
sabueso de 27 años
vestigios de Pablo en mi cuerpo
Elevas mi brazo
separas mis rodillas
olfateas
lames mi sobaco
Satisfecho me observas
Satisfecho me sonríes
Yo te abrazo y te respondo
con una mueca
que me es ajena
*
Catálogo pornográfico cada movimiento tu cuerpo confiesa a otro adiestrándote en la posición que ahora me tienes en el asombro del despliegue de orgías que contiene tu recipiente de pelo castaño y oscuros ojos
*
Su cerveza era luminosa barriga tibia su boca húmeda repetidora de Barco ebrio mientras yo amarillo me hundía sí roedores dorados me dispersaba sobre su colchón escuchando de su lengua a mi oído el agua verde más dulce que las manzanas ácidas en la boca de un niño dormido e inconexo me rendía a ojos cerrados para no reconocerme puñado ciego de trigo al viento ofreciéndome a su boca declamadora de rodales azules de vino trastocando el ancla y el timón
*
Tu cuerpo
se guarda bien doblado en tu colchón se esconde dentro de
tu cuarto se
ladea se
empina se
desprende
y cae moneda al estanque de la tráquea eterna
tu cuerpo sin fondo
*
Me muerdes me debajo de las sábanas me tus mis manos desabotonan me el sueño me enredas mis piernas se deshebran y no sé no si son tuyos los labios labios que vuelven que bajan que a mi pecho a mi ombligo a mi engullen me quiebran me vierten me
*
Ebrios barcos dando vueltas a tu colchón viejo vamos a caer de bruces dices labios bucólicos alcohólicos como la estrella que lloró rosa rodó por tu espalda el mar tornasoló pelirrojo en tus tetillas
*
Entro a la regadera me quito la ropa me tallo los hombros
De mis brazos y mis axilas se desprenden
por mis rodillas resbalan
carteles de “¿lo has visto?” con tu foto
esa que no te tomé que no te pedí que no te robé
esa que Jesús seguro en venganza
pegó en postes cantinas pasillos y vagones
Yo con un zacate que raspa como mentón de medio día
limpio
limpio mi cuello de la mugre de tus caricias
*
Su cuerpo no era lo importante A decir verdad
sólo me gustaba cuando yo estaba ebrio
Tenía las piernas delgadas las rodillas gruesas
un tatuaje mal hecho en el tobillo y un vientre
cómplice de años
y años de cerveza
Tenía el cuerpo de un adolescente envejecido y en la oreja
un arete pasado de moda
Sus manos eran torpes como su lengua tartamuda y los ojos
al primer trago se empañaban
Su barba —y con esto termino—
únicamente le crecía los martes y sábados
pero no siempre No
Su cuerpo no era lo importante
*
Te estamos brotando nido de heno en la tráquea
la entrepierna las axilas y ahí
donde guardamos con llave nuestros mejores labios
nuestras caricias más certeras Te crecemos
jardín yaciente a fuerza de mordiscos te germinamos
Pablo
Omar
Jesús
Alberto
y los otros
los demasiados rostros te brotamos
biografía póstuma tu cuerpo
*
Para ser tu doliente he tenido que sacarte de la carnicería donde te tenían empaquetado Y con la vehemencia de quien vende ungüentos prodigiosos he hablado de ti lo que antes ni atreverme — sí cobarde sí arrepentido — y he prendido listones rojos a tu playera y fotografías de niños extraviados con alfileres a tu pantalón He rellenado tu boca con fotocopias de salmos para que todos sepan Luis lo bondadoso que fuiste Te he colocado en un altar para que me encuentres vestido de negro arrojándote piedras En un pedestal te puse mártir vuelto de cabeza para que me arranques de este espanto y me regales San Valentín de Porres un milagrito Amén Amén Hazlo ya
*
Dime Jesús qué se siente
restriégame en la cara haber sido tú y no yo quien
llamó a la ambulancia
quién firmó el registro dime
dime cómo
con qué gesto y tono a sus familiares la noticia
les diste Dímelo
es bueno desahogarse
Cuéntame
qué tan largos son los blancos pasillos y descríbeme
qué tan idénticos son
Y si es que las pisadas de goma de los camilleros
te sirvieron de arrullo mi niño duérmete ya
Cuéntame
a que te supo el café
mientras a Luis —a tu Luis— se le desangraba
toda la maraña intestinal Ven Jesús
y nárrame
que como en las películas sus ojos
caracoles de plata
brillaron para ti
sólo para tì
y que antes de invadirte el tufo a cloro y desinfectante
nació un silencio
rotundo y vertical
de su cuerpo
Dilo Conmigo te puedes atrever
(Sus brazos labios en mi boca rodando, 2007)
Aquí
el agua de la playa es fría
aunque caucásicos turistas nadando para imitar
a paradisiacas postales
Aquí Barcelona o mi voz
conectada a mis ojos y mis ojos a mis manos o
el blanco de la página desde donde ensamblas mi voz
y me escuchas a partir de signos hermana
hermanita el agua del mar
está helada (no la niñez de recoger
conchitas rotas) (no la niñez exacta donde
anclamos las razones para querernos)
Te hablo de la playa porque no puedo decirte lo
que aquí está pasando
Te describo la playa con anagramas detallados
para que entiendas lo que no te puedo
decir (estoy leyendo el Infierno
de la Divina Comedia en una edición barata) (los
turistas
caucásicos forman anagramas que no logro
traducir) (pasé
la mañana vomitando) (no he desempacado todavía) (al llegar saqué la cámara fotográfica y la reventé contra el piso) (no rescaté la memoria) (pisoteé la cámara hasta lograr los pedacitos de plástico) (descargué toda la ira exacta de niñez de conchitas de quedarme amarrado a la silla durante las tardes hasta que regresara del trabajo mi madre) (de mis problemas con el tiempo florece un resentimiento contra la fotografía) (o no regresar) (o no regresar jamás) (o quedarme aquí es ningún lado) (o jamás volverlo a mencionar para que el pasado una vil mentira) (desanclar desmitificar el afecto) (aniquilar a la gente que quedó atrás) (cerrar las ventanas y quedarme dentro) (no decir los nombres de los muertos) (cerrar los ojos hasta olvidar cada nombre) (borrar mi nombre escrito en la playa de nuestra niñez ahora toda tuya) (las fotos de paisajes me conducen a experiencias ajenas / reconfortantes / de plástico) (decir de mi pasado un nuevo plástico) (decir de mí una playa artificial --llena de bosques de bondad-- y ejecutarla) (fui feliz) (destruí la cámara como a la amenaza de un futuro álbum fotográfico) (no más recuerdos) (decir fui feliz y sonreír como una playa recién inventada) (abolir la construcción de un nuevo pasado) (enterrar nuestra niñez de conchas rotas destrozadas para siempre junto al cadáver de nuestro padre) (tuve que hacerlo) (enmarcada la foto de mi padre en un muro al que no pienso volver) (romper el marco o llegar aquí) (no regresar)
Hermanita
pienso mucho en nosotros
Postales desde mi cabeza, 2014
Glúteo derecho
Cecilia y yo dejamos algo en el camino. O no dejamos las migajitas de pan para volver a las primeras caricias. O el tacto uno llega al otro con mucho tiempo de retraso, o accidentalmente está dirigido a otra dirección; o está traspapelado. O estamos en el mismo cuarto de hotel, pero en fechas distintas como en un poema de Enrique Lihn. O su mirada ya no me ve cuando estoy frente a ella. O yo ya no la encuentro. O ya no la busco. O hay más posibilidades, millones de posibilidades en vez de ella y yo. O la disyuntiva tiene dos filos y con ambos nos dividió.
Agujero vertebral dorsal
Cecilia es grande. Quiero decir, mi visión de ella está engrandecida, desproporcionada. Es decir, la quiero, la idolatro, la veo lejos, ajena, arriba, por encima de mí. Es decir, la odio. Es decir, no puedo evitar verla incluso con los ojos cerrados. La tengo adentro de mí creciéndome como un cáncer en el cerebro. Grande. Es decir, me quiere destruir por miedo de su sola presencia. Pero Cecilia se porta apacible conmigo, me mira con gusto y me invita a sentarme con ella en el sillón. Me siento a un lado y me dice: Te quiero.
Costilla fija
Mi madre no dice cáncer, por pudor, por pánico, por la misma razón por la que Pedro no dice sida, por la misma razón por la que Cecilia no dice probable infección, por la misma razón que yo cada vez hablo menos, por la misma razón que mi padre podrido ya no dice. No nombrar para que el cáncer, el sida, la infección no vengan. Como si no estuviesen aquí, como si no fueran parte de la familia.
Hace mucho que no escucho a mi padre decir mi nombre.
Tarso
Ésta es una silla. Éste, un helecho. Éste es un cuchillo en mi brazo. Éste, mi brazo. Esto es aquí. Ésta es Cecilia dormida en el sofá. Éste, el sofá. Éste es un tenedor. Ésta es una motocicleta flotando en el aire después de chocar. Esto es el aire. Esto es el humo adentro del aire. Ésta es mi nariz. Éstos somos nosotros. Éste es un piano. Ésta es mi tristeza del quererte separar de mí, Pedro. Éste es un martillo. Ésta es Cecilia observándonos. Ésta es Cecilia acercándose entre el aire y entre el humo hasta nosotros a paso contundente. Ésta es Cecilia besándonos, frotando su nariz contra nuestra nariz. Ésta es mi voz. Éstos son tus oídos que escuchan mi voz. Éste es nuestro entorno. Éste es un pulpo que nos abraza para despedirse de nosotros para siempre. Esto es un adiós. Ésta es la lejanía que siento aunque estés adentro, a un lado. Ésta es una larga lista de lo que digo para que exista. Ésta es la numeración infinita de lo que hay y lo que sucede para que siga existiendo. Éste es el inicio, el origen que no acaba y está acabando conmigo. Ésta es nuestra separación. Ésta es la forma que conozco para que las cosas existan. Éste es el verbo nombrar y significa traer o hacer presente. Éste es el presente que se está enunciando. Éste es el origen de las cosas y su conocimiento. Ésta, su abolición.
Trapecio
Dibujo a Pedro en uno de los muros. Al que le da más luz. Pedro en escorzo mordiendo un durazno. Su traslación a la gráfica se desdobla, por no decir, se voltea contra mí; por culpa de la perspectiva parcial, deforme, que tengo de él, masa concreta. Mi trazo me delata. Mi trazo soy yo. El dibujo soy yo y es la figura de Pedro a la vez. Mezclados. Nuestras piernas y nuestros brazos se expanden en una nueva forma de hermafroditismo. Así nació el sol.
(Operación al cuerpo enfermo, 2023)
Graciasss/periodicodepoesia.unam.mx/sus-brazos-labios-en-mi-boca-rodando/
Graciasss/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com/recuedo-de-su-poesia/
Graciasss/www.carruajedepajaros.com.mx/la-divinidad-del-cuerpo-enfermo/
Graciasss/www.letras.mysite.com/
Graciasss/grafografxs.uaemex.mx/loofest.pdf
engarzarse con las piernas a una espalda ancha
aferrarse
a mordidas
a una barba
sin dejar rastro
y dormir
bajo otro pecho
Mi cuerpo sabe
gajos de mandarina abrirse
por si a él
a su hambre
le apetece
*
Rastreas
sabueso de 27 años
vestigios de Pablo en mi cuerpo
Elevas mi brazo
separas mis rodillas
olfateas
lames mi sobaco
Satisfecho me observas
Satisfecho me sonríes
Yo te abrazo y te respondo
con una mueca
que me es ajena
*
Catálogo pornográfico cada movimiento tu cuerpo confiesa a otro adiestrándote en la posición que ahora me tienes en el asombro del despliegue de orgías que contiene tu recipiente de pelo castaño y oscuros ojos
*
Su cerveza era luminosa barriga tibia su boca húmeda repetidora de Barco ebrio mientras yo amarillo me hundía sí roedores dorados me dispersaba sobre su colchón escuchando de su lengua a mi oído el agua verde más dulce que las manzanas ácidas en la boca de un niño dormido e inconexo me rendía a ojos cerrados para no reconocerme puñado ciego de trigo al viento ofreciéndome a su boca declamadora de rodales azules de vino trastocando el ancla y el timón
*
Tu cuerpo
se guarda bien doblado en tu colchón se esconde dentro de
tu cuarto se
ladea se
empina se
desprende
y cae moneda al estanque de la tráquea eterna
tu cuerpo sin fondo
*
Me muerdes me debajo de las sábanas me tus mis manos desabotonan me el sueño me enredas mis piernas se deshebran y no sé no si son tuyos los labios labios que vuelven que bajan que a mi pecho a mi ombligo a mi engullen me quiebran me vierten me
*
Ebrios barcos dando vueltas a tu colchón viejo vamos a caer de bruces dices labios bucólicos alcohólicos como la estrella que lloró rosa rodó por tu espalda el mar tornasoló pelirrojo en tus tetillas
*
Entro a la regadera me quito la ropa me tallo los hombros
De mis brazos y mis axilas se desprenden
por mis rodillas resbalan
carteles de “¿lo has visto?” con tu foto
esa que no te tomé que no te pedí que no te robé
esa que Jesús seguro en venganza
pegó en postes cantinas pasillos y vagones
Yo con un zacate que raspa como mentón de medio día
limpio
limpio mi cuello de la mugre de tus caricias
*
Su cuerpo no era lo importante A decir verdad
sólo me gustaba cuando yo estaba ebrio
Tenía las piernas delgadas las rodillas gruesas
un tatuaje mal hecho en el tobillo y un vientre
cómplice de años
y años de cerveza
Tenía el cuerpo de un adolescente envejecido y en la oreja
un arete pasado de moda
Sus manos eran torpes como su lengua tartamuda y los ojos
al primer trago se empañaban
Su barba —y con esto termino—
únicamente le crecía los martes y sábados
pero no siempre No
Su cuerpo no era lo importante
*
Te estamos brotando nido de heno en la tráquea
la entrepierna las axilas y ahí
donde guardamos con llave nuestros mejores labios
nuestras caricias más certeras Te crecemos
jardín yaciente a fuerza de mordiscos te germinamos
Pablo
Omar
Jesús
Alberto
y los otros
los demasiados rostros te brotamos
biografía póstuma tu cuerpo
*
Para ser tu doliente he tenido que sacarte de la carnicería donde te tenían empaquetado Y con la vehemencia de quien vende ungüentos prodigiosos he hablado de ti lo que antes ni atreverme — sí cobarde sí arrepentido — y he prendido listones rojos a tu playera y fotografías de niños extraviados con alfileres a tu pantalón He rellenado tu boca con fotocopias de salmos para que todos sepan Luis lo bondadoso que fuiste Te he colocado en un altar para que me encuentres vestido de negro arrojándote piedras En un pedestal te puse mártir vuelto de cabeza para que me arranques de este espanto y me regales San Valentín de Porres un milagrito Amén Amén Hazlo ya
*
Dime Jesús qué se siente
restriégame en la cara haber sido tú y no yo quien
llamó a la ambulancia
quién firmó el registro dime
dime cómo
con qué gesto y tono a sus familiares la noticia
les diste Dímelo
es bueno desahogarse
Cuéntame
qué tan largos son los blancos pasillos y descríbeme
qué tan idénticos son
Y si es que las pisadas de goma de los camilleros
te sirvieron de arrullo mi niño duérmete ya
Cuéntame
a que te supo el café
mientras a Luis —a tu Luis— se le desangraba
toda la maraña intestinal Ven Jesús
y nárrame
que como en las películas sus ojos
caracoles de plata
brillaron para ti
sólo para tì
y que antes de invadirte el tufo a cloro y desinfectante
nació un silencio
rotundo y vertical
de su cuerpo
Dilo Conmigo te puedes atrever
(Sus brazos labios en mi boca rodando, 2007)
Aquí
el agua de la playa es fría
aunque caucásicos turistas nadando para imitar
a paradisiacas postales
Aquí Barcelona o mi voz
conectada a mis ojos y mis ojos a mis manos o
el blanco de la página desde donde ensamblas mi voz
y me escuchas a partir de signos hermana
hermanita el agua del mar
está helada (no la niñez de recoger
conchitas rotas) (no la niñez exacta donde
anclamos las razones para querernos)
Te hablo de la playa porque no puedo decirte lo
que aquí está pasando
Te describo la playa con anagramas detallados
para que entiendas lo que no te puedo
decir (estoy leyendo el Infierno
de la Divina Comedia en una edición barata) (los
turistas
caucásicos forman anagramas que no logro
traducir) (pasé
la mañana vomitando) (no he desempacado todavía) (al llegar saqué la cámara fotográfica y la reventé contra el piso) (no rescaté la memoria) (pisoteé la cámara hasta lograr los pedacitos de plástico) (descargué toda la ira exacta de niñez de conchitas de quedarme amarrado a la silla durante las tardes hasta que regresara del trabajo mi madre) (de mis problemas con el tiempo florece un resentimiento contra la fotografía) (o no regresar) (o no regresar jamás) (o quedarme aquí es ningún lado) (o jamás volverlo a mencionar para que el pasado una vil mentira) (desanclar desmitificar el afecto) (aniquilar a la gente que quedó atrás) (cerrar las ventanas y quedarme dentro) (no decir los nombres de los muertos) (cerrar los ojos hasta olvidar cada nombre) (borrar mi nombre escrito en la playa de nuestra niñez ahora toda tuya) (las fotos de paisajes me conducen a experiencias ajenas / reconfortantes / de plástico) (decir de mi pasado un nuevo plástico) (decir de mí una playa artificial --llena de bosques de bondad-- y ejecutarla) (fui feliz) (destruí la cámara como a la amenaza de un futuro álbum fotográfico) (no más recuerdos) (decir fui feliz y sonreír como una playa recién inventada) (abolir la construcción de un nuevo pasado) (enterrar nuestra niñez de conchas rotas destrozadas para siempre junto al cadáver de nuestro padre) (tuve que hacerlo) (enmarcada la foto de mi padre en un muro al que no pienso volver) (romper el marco o llegar aquí) (no regresar)
Hermanita
pienso mucho en nosotros
Postales desde mi cabeza, 2014
Glúteo derecho
Cecilia y yo dejamos algo en el camino. O no dejamos las migajitas de pan para volver a las primeras caricias. O el tacto uno llega al otro con mucho tiempo de retraso, o accidentalmente está dirigido a otra dirección; o está traspapelado. O estamos en el mismo cuarto de hotel, pero en fechas distintas como en un poema de Enrique Lihn. O su mirada ya no me ve cuando estoy frente a ella. O yo ya no la encuentro. O ya no la busco. O hay más posibilidades, millones de posibilidades en vez de ella y yo. O la disyuntiva tiene dos filos y con ambos nos dividió.
Agujero vertebral dorsal
Cecilia es grande. Quiero decir, mi visión de ella está engrandecida, desproporcionada. Es decir, la quiero, la idolatro, la veo lejos, ajena, arriba, por encima de mí. Es decir, la odio. Es decir, no puedo evitar verla incluso con los ojos cerrados. La tengo adentro de mí creciéndome como un cáncer en el cerebro. Grande. Es decir, me quiere destruir por miedo de su sola presencia. Pero Cecilia se porta apacible conmigo, me mira con gusto y me invita a sentarme con ella en el sillón. Me siento a un lado y me dice: Te quiero.
Costilla fija
Mi madre no dice cáncer, por pudor, por pánico, por la misma razón por la que Pedro no dice sida, por la misma razón por la que Cecilia no dice probable infección, por la misma razón que yo cada vez hablo menos, por la misma razón que mi padre podrido ya no dice. No nombrar para que el cáncer, el sida, la infección no vengan. Como si no estuviesen aquí, como si no fueran parte de la familia.
Hace mucho que no escucho a mi padre decir mi nombre.
Tarso
Ésta es una silla. Éste, un helecho. Éste es un cuchillo en mi brazo. Éste, mi brazo. Esto es aquí. Ésta es Cecilia dormida en el sofá. Éste, el sofá. Éste es un tenedor. Ésta es una motocicleta flotando en el aire después de chocar. Esto es el aire. Esto es el humo adentro del aire. Ésta es mi nariz. Éstos somos nosotros. Éste es un piano. Ésta es mi tristeza del quererte separar de mí, Pedro. Éste es un martillo. Ésta es Cecilia observándonos. Ésta es Cecilia acercándose entre el aire y entre el humo hasta nosotros a paso contundente. Ésta es Cecilia besándonos, frotando su nariz contra nuestra nariz. Ésta es mi voz. Éstos son tus oídos que escuchan mi voz. Éste es nuestro entorno. Éste es un pulpo que nos abraza para despedirse de nosotros para siempre. Esto es un adiós. Ésta es la lejanía que siento aunque estés adentro, a un lado. Ésta es una larga lista de lo que digo para que exista. Ésta es la numeración infinita de lo que hay y lo que sucede para que siga existiendo. Éste es el inicio, el origen que no acaba y está acabando conmigo. Ésta es nuestra separación. Ésta es la forma que conozco para que las cosas existan. Éste es el verbo nombrar y significa traer o hacer presente. Éste es el presente que se está enunciando. Éste es el origen de las cosas y su conocimiento. Ésta, su abolición.
Trapecio
Dibujo a Pedro en uno de los muros. Al que le da más luz. Pedro en escorzo mordiendo un durazno. Su traslación a la gráfica se desdobla, por no decir, se voltea contra mí; por culpa de la perspectiva parcial, deforme, que tengo de él, masa concreta. Mi trazo me delata. Mi trazo soy yo. El dibujo soy yo y es la figura de Pedro a la vez. Mezclados. Nuestras piernas y nuestros brazos se expanden en una nueva forma de hermafroditismo. Así nació el sol.
(Operación al cuerpo enfermo, 2023)
Graciasss/periodicodepoesia.unam.mx/sus-brazos-labios-en-mi-boca-rodando/
Graciasss/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com/recuedo-de-su-poesia/
Graciasss/www.carruajedepajaros.com.mx/la-divinidad-del-cuerpo-enfermo/
Graciasss/www.letras.mysite.com/
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