BERNARDO SCHIAVETTA

Dedicatoria
 
De mí, que si soy yo, conmigo muero, 
a ti, que si eres tú, me vivificas
cuando me lees con tus ojos míos,
cuando me dices con la voz que escuchas
(sin que importe qué mano me haya escrito).
 
 
Canto

Ambigua como el gesto y la caricia
la voz cuando ha partido de los labios.
 

El perdón
 
                                                       –Tannhaüser, Acto III-
 
Bruscamente las yemas aparecen,
se desgarran, las hojas se despliegan, 
crecen los tallos, se abren los capullos,
juntos se irradian pétalos y estambres,
se yerguen los pistilos, vuela el polen
y se carga de abejas y de frutos
el leño del bastón. Ya no está seco,
echa raíces en la misma tierra
donde el amado cae de rodillas,
mas sin saber si es Dios o si es la diosa
quien le devuelve así con tantas creces
en el perdón el gozo de la ofensa.
 
(Diálogo,
Prometeo,
Valencia,
l983.
Premio Gules, 1983)
 
***
 

Milonga de los NN. NN.
 
                                                      a José Ruggiero, in memoriam
 
No nos vengas con monsergas
nos jodimos bien las juergas
jugando con matagatos.
Entre escondite y misterios
en algunos cementerios
nos bautizaron NoNatos.
Con tu impermeable y tus botas
jugamos al detective
y con las mismas chacotas
fuimos también al Caribe.
En victorias y en derrotas
meta bala y nadie esquive
nosotros fuimos patriotas
dejanos en paz, che pibe.
 
 
Ars poetica
 
estupefacto acto
teorema oh poema
artefacto exacto
exacto artefacto
poema oh teorema
acto estupefacto
 
 
                                                       Espejo de los ecos
 
                                      sabremos dar respuestas, éstas, éstas…
                                          mas sólo si otros ecos nos repiten
                                  dos preguntas que copian nuestras voces,
                                     sin decir nada más que tú y yo somos
                                        tan tenues como un eco, que copiamos
                                          las respuestas de todos, balbuceos
                                        de lenguas ya olvidadas, las palabras
                                          que los siglos reciben de los siglos
                                        de lenguas ya olvidadas, las palabras,
                                          las respuestas de todos, balbuceos
                                        tan tenues como un eco, que copiamos
                                           sin decir nada más que tú y yo somos
                                      dos preguntas que copian nuestras voces,
                                               más sólo si otros ecos nos repiten
                                         sabremos dar respuestas, éstas, éstas…
 
 
música de caja de
 
con la punta del pie la bailarina
donde empieza su vals su vals termina
con la punta del pie la bailarina
 
 
Sextina caótica
 
Del caos saco asco, ocas, caso y cosa,
porque el Caso fortuito es ley del Caos
y porque quedan ocas en el saco:
si anagrama del caos es el asco
en veinticuatro canjes se da el caso
casual que de sus letras salgan ocas.
 
Esta segunda estrofa empieza en ocas
porque quiero lograr la extraña cosa
de hacer una sextina sobre el caso
fortuito y milagroso que del caos
se pueda entresacar en más del asco
las cuatro otras palabras que le saco.
 
Guante vuelto al revés, sale del saco
un palíndromo estricto: saco ocas,
y aunque no haya palíndromo de asco,
etcétera, ¿no es ya curiosa cosa
que el reflejo de un orden muestre el caos
en la casual permutación de un caso?
 
En la lengua de Adán, pongo por caso,
«caos» y «sóac» (que a la inversa saco)
son los nombres del orden y del caos:
en la lengua de Adán ocas son ocas,
copian su Original palabra y cosa
y asco provoca la palabra asco.
 
Pero hay dejos del asco al decir asco,
todo es casual en la palabra caso
y es una cosa la palabra cosa:
ocas contiene la palabra saco,
la pluma escribe la palabra ocas
y un caos hay en la palabra caos.
 
Esta sextina saco así del caos
con algo de placer y algo de asco,
with a computer y plumas de ocas,
mas por casualidad la ha escrito el Caso …
y en la lengua de Adán, porque la saco
como sale del caos toda cosa.
 
Del caos saco asco, ocas, caso y cosa
porque el Caso fortuito es ley del caos
y porque quedan ocas en el saco.
 
(Fórmulas de Cratilo,
Visor,
Madrid,
1990.
Premio Loewe, 1990).
 
***
 

Autorretrato
 
Renegrido, negral, bruno, quemado,
Pardusco, ceniciento, gris, plomizo,
Perlino, cano, cándido, rojizo,
Rosa, amaranto, carmesí, encarnado,
 
Lacre, rubí, coral, arrebolado,
Bermellón, escarlata, bermejizo
Naranja, flavo, rútilo, pajizo,
Melado, rubial, áureo, dorado,
 
Verde, verdoso, verdemar, verdino,
Verdinegro, oliváceo, cetrino,
Verdemontaña, verdeceledón,
 
Glauco, turquí, cerúleo, azulino,
Violáceo, morado y jacintino,
Mi color es color de camaleón.
 
 
Entrelíneas
 
Entre tus versos lees otros versos
Un palimpsesto surge lentamente
De la entrelínea donde está latente
Su universo preñado de universos
 
Desde el futuro donde están inmersos
Ecos de ecos le hablan a tu mente
Desde el pasado vuelven al presente
Fragmentos olvidados y dispersos
 
Fragmentos de conjuros y de votos
Son tus votos también y tus conjuros
Tu propia variación de un viejo tema
 
En el son de los versos más remotos
Escuchas musitar versos futuros
Todo poema engendra otro poema
 
 
Glosa N° 1
 
Entre tus versos lees otros versos,
las vislumbres sin fin de un contrapunto
que todo lo comprende en su conjunto
pletórico de antónimos inversos.
 
Con aspectos benéficos y adversos
sus matices no son sino un trasunto
de todas las versiones de tu asunto,
su antítesis de anversos y reversos.
 
Escribir es borrar el enunciado
de una contradicción pura y gratuita
que nunca existe entera en lo presente.
 
Junto a lo escrito acecha lo borrado,
y en la entrelínea tácita, no escrita,
un palimpsesto surge lentamente.
 
 
Glosa N° 2
 
Un palimpsesto surge lentamente
del seno de la página no escrita,
una escritura críptica y gratuita,
trazada por la mano de un demente.
 
Sus alfabetos siembran la simiente
de otra escritura, nueva e inaudita:
es el vago recuerdo de una cita
olvidada en el fondo de tu mente.
 
Sólo borrones lees en el seno
de la página neutra y silenciosa
y los copias con celo de escribiente.
 
Perdura, en filigrana, un texto ajeno:
sacas a luz apenas otra glosa
de la entrelínea donde está latente.
 

Ceniza enamorada
 
                                       Ut meus oblito pulvis amore jacet
                                                                 Propercio, Eleg. I, xix, 6
 
Pupilas negras, vivos iris, ojos
de espejo que a otro espejo respondía…
No, ni un solo matiz, policromía
ya sin ningún color, y esos sonrojos,
 
la joven carnación, los labios rojos,
tampoco. Y pesadumbre y alegría,
y nacimiento y vida y agonía…
Nada. Nada siquiera sus despojos.
 
Nunca jamás. Ninguno y Nadie. Ausentes,
memoria en otros y después olvido.
Nada estos cuerpos, sí, nada estas mentes:
polvo, ceniza, disperso, aventada,
que muerte más que amor ha reencendido
en nuestro ardor de Nada enamorada.
 
 
…poe…
               
                                      el que imprime neceda-
                                          dálas a censo perpe-
                                                 Miguel de Cervantes,
                             versos cortados de Urganda
 
             Me he disuelto en la nada que te ase
       y he quemado los libros que no he escri
                 y no hay siquiera un párrafo erudi
         que me nombre en ninguna Enciclope
 
     Me he disuelto en la nada, en la interme
                  comarca de lo ausente y lo inaudi
                   donde borro mi propio manuscri
                      mi Ilíada, mi Eneida, mi Come
 
         Vuelvo hoy como la sombra de la som
           que entre los otros fui, que fui conmi
                pero al verme no tiemblas y no hu
 
           sino que en un papel que no me nom
                       mi poeta, mi máscara, mi ami
                 escribes mi poema, y lo destruyes.
 
(Con mudo acento,
Barcarola,
Albacete,
1995.
Premio Barcarola, 1994)
 
***


Pareja que duerme
 
Más que para el deseo se desnudan
y mucho más se entregan mientras duermen.
Como se aquietan las aguas turbadas,
todo gesto se borra de sus cuerpos
y solas fluyen la carne y la sangre
por hondos cauces donde navegaron
breves días los padres más remotos:
superficie aquietada de la piel
en la que ambos se miran hondamente
con rostros ahogados pero vivos
sin que ningún espacio los separe
de sus propios reflejos, los más fieles:
ojos que en sí se miran tras los párpados,
fieles miradas, densas como el agua
cuando sobre las lenguas arde en hielo
casi negándose a la sed que extingue.
(O acaso estén librados sin saberlo
a sueños donde alientan como náufragos).
 
Diálogo (1983); ahora versión 2018
 
 
Al despertar
 
Hembra o varón, quien fuese no lo sé,
conmigo estuvo, a mis espaldas, alguien
presente pero apenas, como un sueño
que el despertar esconde en el olvido.
Temblor en la silueta de mi sombra,
conmigo estuvo, a mis espaldas, alguien
que en lo mínimo y único que importa
llegó a vivir de un modo igual al mío
aquel momento: cuando el hoy es siempre.
Después, de cuanto pudo sucederle
no sé si habrá dejado algún recuerdo.
Después, fue menos todavía, sangre
en el río viviente de la sangre
que llega hasta mis días que están siendo
los suyos mismos. Pronto el resto, el último,
pronto mi nombre o sólo estas palabras,
pronto ya menos todavía, un sueño
que se disipa, al despertar, mañana.
 
“Soliloquio I” en Diálogo (1983);
ahora “Al despertar” versión 2018
 

Los amantes
 
jugábamos a hacer vivir más ecos
si un eco por azar nos repetía
nuestras palabras, nuestras voces vivas,
aunque ignorásemos entonces que éramos
más tenues que los ecos, que copiábamos
espejismos y ensueños, las preguntas
de amantes olvidados, su pasión,
que los siglos reciben de los siglos
para encontrar respuestas, éstas, éstas
que los siglos reciben de los siglos,
de amantes olvidados, su pasión,
espejismos y ensueños, las preguntas
más tenues que los ecos, que copiábamos
aunque ignorásemos entonces que éramos
nuestras palabras, nuestras voces vivas,
si un eco por azar nos repetía
jugábamos a hacer vivir más ecos
 
“El eco” en Diálogo (1983); luego “Espejo de los ecos” en 
Fórmulas para Cratilo (1990); ahora “Los amantes” versión 2018
 
 
Un velo nupcial
 
                                         devotae flavi verticis exuviae
                                                   Catulo, Coma Berenices, 62
 
hoy ausentes te ciñen
                                    sus cabellos tus redes
cabellos que deseaste
                                    aún más que a ella misma
y que cortó por eso
                                    aunque entonces dijese
que habría de cortarlos
                                    sin razón y sin pena
mas por última vez
                                    los desató al decirlo
y prestos a rasgarse
                                    te velaron su rostro
mientras iban cayendo
                                    una a una las ondas
por el aire en penumbra
                                    donde apenas brillaron
sus estrellas fugaces
                                    tus cometas tu horóscopo
las hebras consteladas
                                    serenamente libres
 
“Cabellera alejandrina” en Fórmulas para Cratilo (1990);
ahora “Un velo nupcial” versión 2018
 
 
Conjunción de opuestos
 
un no sé qué que quedan balbuciendo
en el centro del mundo adonde escuchan
sin más voz que latidos y que alientos
como todo se nombra y se saluda
si se dicen adiós en el encuentro
de esos opuestos dos el tú y el yo
donde el Fénix se alumbra en las cenizas
de esos opuestos dos el tú y el yo,
si se dicen adiós en el encuentro
como todo se nombra y se saluda
sin más voz que latidos y que alientos
en el centro del mundo adonde escuchan
un no sé qué que quedan balbuciendo
 
De Fórmulas para Cratilo (1990); antes “Glosa
a lo divino” en Diálogo (1983); versión 2018
 
 
Fénices
 
En los días y noches que se queman
ambos somos un Fénix deslumbrado
por la hoguera del otro donde apenas
cuanto ambos alcanzamos son pavesas
del otro, que se escapan, calcinadas,
entre los dedos de ceniza ardiente
que a cada instante en renacer se obstinan.
 
De Diálogo (1983); versión 2018
 

A una fuente en Córdoba del Tucumán
 
La arquitectura de los edificios
copiaba viejas cúpulas y torres
demasiado lejanas y en la tarde
nada era verdadero, salvo el agua.
No la fuente, las formas de su mármol
estaban en algún jardín de España.
Allá vivía, pero apenas, como
se vive en las ciudades de espejismo
donde hacen alto a veces, mientras sueñan,
los viajeros que cruzan los desiertos.
Estoy ahora en el jardín de Córdoba,
ante la fuente que allá repetían,
en las antípodas, los otros mármoles;
pero la miro y veo la copiada
y cuando toco el borde de su taza
allá a lo lejos toco el otro borde
con la sorpresa de uno que descubre
que sin saberlo ha muerto, que es su Sombra.
(No. Fiel a sí misma, me sacia el agua
si esta fuente tampoco es verdadera.)
 
Diálogo (1983); versión 2018
 
 
Symposion
 
Si ese perfil fue suyo, el cuerpo joven
del hombre que se lanza hacia las aguas;
si está allí su retrato, no lo sabes,
porque no tienen nombres las pinturas
que en su tumba vacía celebraban
a oscuras hasta ayer ese banquete
al que vienes de más, como un intruso,
para escuchar imágenes de músicas,
la clara de las flautas, la sombría
del cordaje aún sonoro que ya calla.
Para ver lo que nadie estaba viendo:
esa inminencia de copas y de labios
tras el brindis feliz por el atleta
que no ha de dar el óbolo a Caronte
porque sabe nadar en agua estigia.
(Fórmulas, que él pronuncia quedamente
anunciando que estabas convidado
y evocándose en ti, ceniza ambigua.)
 
Diálogo (1983); versión 2018
 

Jardines tras las rejas
 
Cierra los párpados… está escuchando,
ajeno a todo, menos a la música
que hace crecer en él redes más tenues
que la red de sonidos y de pautas
en donde se entretejen, semejantes
a las enredaderas en las verjas
que nos deslindan un jardín vedado.
 
“Concierto” en Diálogo (1983); ahora
“Jardines tras las rejas”; versión 2018
 
 
2. Espejo de la Estigia
 
fue la página sola sin los versos
lo virgen todavía lo no escrito
pero bajo estos versos ya es urdimbre
donde Eco espera y arde entre las tramas
que entreteje el yo con sus reflejos
sobre las aguas NO sólo son aguas
si destejo mi rostro de Narciso
si su eco descifro en mis reflejos
si es por fin la entrelínea lo que leo
cuando leo la urdimbre que sin trama
es la página sola sin los versos
 
 
3. Estatua de Narciso
 
Entras en un jardín y ves la estatua:
su piedra tiene formas de muchacho
arrodillado, con las manos puestas
sobre el borde más claro del estanque,
con el cuello tendido y la cabeza
que se asoma y enfrenta así su rostro
a ese rectángulo de agua tranquila
donde está reflejándose. Por juego,
en la banda que ciñe su cabello,
el escultor trazó letras inversas
para que tú las leas sobre el agua
y que en tu propia mente cobre vida
la voz que no se cansa de llamarlo…
Eco, invisible ninfa de esta fuente,
Eco, junto a la estatua ensimismada,
más desdeñosa y sorda que las otras
estatuas del jardín donde las voces
se repiten y dejan de ser nuestras
si antes de tiempo o en el tiempo justo
vagan unos instantes, ya olvidándonos.
 
 
5. Narciso ante la Estigia
 
Entras en el jardín y ves la estatua:
conoces bien las formas de ese cuerpo
arrodillado, con las manos puestas
en el borde más claro del estanque,
con el cuello tendido y la cabeza
que se asoma y enfrenta así tu rostro
a este rectángulo de agua tranquila
donde estás reflejándote. Allí lees,
en la banda que te ciñe el cráneo,
tu nombre de cautivo en los Infiernos
que la ninfa dibuja sobre el agua
para que apagues en tus ojos muertos
esa mirada fascinante y tuya
que te carga el cabello de serpientes
y te convierte en piedra ensimismada.
 
 
6. La ninfa en la Estigia
 
Que tú sus llamas amas
la amante esfinge finge
en tus reflejos lejos.
Rayos, vislumbres, lumbres
Eco reclama, ama
donde su alarde arde
y su tesoro es oro:
entre las hondas ondas.
Lee el llamado, Amado,
entre las hondas ondas
donde su alarde arde
y su tesoro es oro.
Eco reclama, ama
rayos, vislumbres lumbres
en tus reflejos lejos.
La amante esfinge finge
que tú sus llamas amas.
 
 
9. Página entregada al fuego
 
Que ningún ojo lea estas líneas
ni jamás las escuche oído alguno
ni las pueda decir lengua viviente
a menos que devores y enardezcas
con tu ardor el ardor que está inflamando,
virgen aún, la página que lees.
 
 
Escriba del espejo
 
si con amor de espejo ama el escriba
lo que el escriba     envía a su reflejo
se reescribe y se    aviva en el espejo
que así esta carta le devuelve donde
su fiel reflejo al    punto le responde
«AVIVA Y AMA YA»»AY AMA Y AVIVA»
su fiel reflejo al    punto le responde
que así esta carta le devuelve donde
se reescribe  y  se  aviva en el espejo
lo que el escriba     envía a su reflejo
si con amor de espejo ama el escriba
 
De Fórmulas para Cratilo (1990); versión 2018
 
 
Metamorfosis en espejos
 
Nada tú yo Ninguna mirada ante mirada
alucinada ausencia    Narciso sin morada
vampiro  del   espejo    apareces si expiro
espejo  somos   ambos  reflejo  tu   reflejo
miro como tú miras miras tú como miro
paradigma o remedo ambos somos enigma
espejados abismos y espejos  abismados
enigma somos ambos remedo o paradigma
miro como tu miras miras tú como miro
reflejo tu  reflejo   ambos   somos    espejo
expiro  si apareces   espejo   del  vampiro
   morada sin Narciso ausencia alucinada
mirada ante mirada Ninguno yo tú Nada
 
Fórmulas para Cratilo (1990); antes “Espejo del espejo”
 

Espejo hermético
 
¿Reflejas qué reflejos abismados,
Mercurio de falacias de reflejos?
¡Perjurio del mensaje sin enviados
espejismos de espejos lejos, lejos!
¿Dejas verse abismados y perplejos
abismos en abismos contemplados?
 
¡Reflejados espejos en espejos,
espejos en espejos reflejados!
 
Contemplados abismos en abismos
perplejos y abismados verse dejas,
lejos, lejos, espejos de espejismos,
enviados sin mensaje del perjurio.
¿Reflejos de falacias de Mercurio
abismados reflejos, qué reflejas?
 
De Fórmulas para Cratilo (1990) versión 2018
 
 
              Espejo de la luna
 
sonámbula funámbula noctámbula
luna    inconstante    lunática   luna
noctámbula sonámbula funámbula
fortuna   causas  y   robas   fortuna
funámbula noctámbula sonámbula
luna   menguas   nueva creces luna
sonámbula noctámbula funámbula
fortuna   robas   y   causas   fortuna
funámbula sonámbula noctámbula
luna    lunática   inconstante    luna
noctámbula funámbula sonámbula
 
De Fórmulas para Cratilo (1990) versión 2018
 
(Antes de los apócrifos. 
Antología 1983-1995,
Audisea, Cuadernos 



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