DANEZ SMITH

a veces desearía sentir los efectos secundarios
 
pero no hay prueba salvo la prueba
no hay marca, salvo las buenas noticias
 
de que aún no hay malas noticias. otra vez.
desearía conocer la náusea, su espeso grito
 
en la mañana, la embarazada prueba
de que en ti, la vida se hincha. sé
 
que no soy una madre, pero sé lo que es
amamantar una cosa que quieres matar
 
pero no puedes. aprendes a amarlo. sí.
amo mi dulce virus. es mi prueba
 
de vida, mi ángel tóxico, utopía desgastada
lo que hace que mi sangre sea mi sangre.
 
entiendo ahora a bella, cómo pudo
amar a la bestia. si miras los colmillos
 
por suficiente tiempo, incluso los colmillos color rosa
con tu propia sangre se vuelven suaves.
 
*
 
discreto, más tarde, se sentía como me hubiera
desecho de eso, para finalmente encontrarlo
 
de cerca, míralo en el espejo.
no se siente bien decir eso.
 
no se siente bien saber
que tu necesidad ha superado a tu miedo.
 
desafié un estúpido océano. a un hombre.
me hundí en sus estúpidas aguas.
 
tomé su estúpida sal & lo dejé
cocinar mi piel, tomé su estúpido
 
pez entre mis manos & lo mordí
como una ciruela abierta. besé
 
su estúpido coral & sus estúpidas algas.
fue estúpido. realmente tonto. no sabía nada
 
que sea fácil de conseguir & que se sienta bien
no quiere decir que no esté tratando de devorarte.
 
*
 
sabía lo que podía pasar. ninguna
serpiente fue necesaria. hice crecer la fruta yo mismo.
 
fue la vid & la lluvia & la luz.
la tierra era yo. las manos perforando
 
en la tierra eran mis manos.
yo hice la espada que me abatió.
 
pero solo supe cómo vivir
cuando supe cómo moriría.
 
quiero vivir. creo que lo digo en serio.
tomo la píldora incluso los días
 
en que creo que no voy a sobrevivirme a mí mismo.
inyecto mi cuerpo. me amo
 
al menos tanto así. gracias, yo.
gracias, pastilla, espuma de mar & suavidad.
 
gracias, sangre enferma, mi primer marido
muerto y brillante río de salmones.
 
 
sometimes i wish i felt the side effects
 
but there is no proof but proof
no mark but the good news
 
that there is no bad news yet. again.
i wish i knew the nausea, its thick yell
 
in the morning, the pregnant proof
that in you, life swells. i know
 
i’m not a mother, but i know what it is
to nurse a thing you want to kill
 
but can’t. you learn to love it. yes.
i love my sweet virus. it is my proof
 
of life, my toxic angel, wasted utopia
what makes my blood my blood.
 
i understand belle now, how she could
love the beast. if you stare at fangs
 
long enough, even fangs pink
with your own blood look soft.
 
*
 
low-key, later, it felt like i got it
out the way, to finally know it
 
up close, see it in the mirror.
it doesn’t feel good to say that.
 
it doesn’t feel good to know
your need outweighed your fear.
 
i braved a stupid ocean. a man.
i waded in his stupid waters.
 
i took his stupid salt & let it
brine my skin, took his stupid
 
fish into my hands & bit into it
like a flapping plum. i kissed at
 
his stupid coral & stupid algae.
it was stupid. silly really. i knew nothing
 
that easy to get & good to feel
isn’t also trying to eat you.
 
*
 
knew what could happen. needed
no snake. grew the fruit myself.
 
was the vine & the rain & the light.
the dirt was me. the hands drilling
 
into the dirt were my hands.
i made the blade that cut me down.
 
but i only knew how to live
when i knew how i’ll die.
 
i want to live. think i mean it.
take the pill even on the days
 
i think i won’t survive myself.
gave my body a shot. love myself
 
at least that much. thank you, me.
thank you, pill, seafoam & bland.
 
thank you, sick blood, my first husband
dead river bright with salmon.
 
 ***
 

Dinosaurios en el Barrio
 
Hagamos una película que se llame Dinosaurios en el Barrio.
Jurassic Park mezclada con El Viernes me cambió la vida mezclada
con En busca de la felicidad.
Habrá una escena donde un pequeño niño negro está jugando
con un dinosaurio de juguete en el autobús, luego mira por la
ventana & ve al T. Rex, porque tiene que haber un T. Rex.
 
No hay que dejar que Tarantino la dirija. En su versión, el niño juega
con un arma, la metáfora: los niños negros juegan con sus propias vidas,
el presagio de su fin, la viva imagen de su padre.
A la mierda con eso, el niño tiene un Brontosaurio o un Triceratops de
Plástico & esta es su prueba de magia o de Dios o de Santa.
Quiero una escena
 
donde un coche de policía es cagado por un pterodáctilo, una escena
donde la tienda de la esquina se convierte en un campo de batalla.
No hay que dejar que los hermanos Wayans estén en la película.
No quiero ninguna mierda racista sobre los asiáticos
o sobre los gastados estereotipos latinos.
Esta película trata de un vecindario de gente real –
 
hijos de esclavos & inmigrantes & adictos & exiliados– salvando a su
pueblo de dinosaurios súper reales.
No quiero algo cursi aunque progresivo
con un héroe tipo Hmong sexy y guapo acompañado de una graciosa
aunque fuerte chica negra que sea su amiga policía, eso no.
Esto no es para Will Smith & Sofía Vergara.
Quiero abuelas en el pórtico sacando raptores
 
con pistolas que estaban escondidas en las paredes & debajo de los
colchones.
Quiero esos pequeños dinosaurios que chillan y escupen.
Quiero que Cicely Tyson haga un discurso, tal vez dos.
Quiero que Viola Davis salve a la ciudad en la última escena 
con un puño negro y afro a través del largo cuello lleno
de sangre fría del último dinosaurio. Pero esta no puede ser
una película negra. Esta no puede ser una película negra.
Esta película no puede pasar desapercibida
 
por su elenco o su audiencia. Esta película no puede ser una metáfora
de las personas negras & la extinción. Esta película no puede ser sobre raza.
Esta película no puede tratarse del dolor negro o causar dolor a la gente negra.
Esta película no puede tratarse de una larga historia sobre tener una larga
historia de dolor.
Esta película no puede tratarse de la raza. Nadie en esta película puede 
decir nigga
 
si no puede decírmelo a la cara en público. No hay bromas sobre pollo en
esta película.
No hay balas en los héroes. & nadie mata al chico negro. & nadie mata
al chico negro. & nadie mata al chico negro. Además, el único motivo
por el que quiero hacerla es por esa primera escena: el pequeño niño negro
en el autobús con un dinosaurio de juguete, sus ojos abiertos & infinitos
 
sus sueños posibles, palpitantes & justo allí.
 
 
Dinosaurs in the Hood
 
Let’s make a movie called Dinosaurs in the Hood.
Jurassic Park meets Friday meets The Pursuit of Happyness.
There should be a scene where a little black boy is playing
with a toy dinosaur on the bus, then looks out the window
& sees the T. Rex, because there has to be a T. Rex.
 
Don’t let Tarantino direct this. In his version, the boy plays
with a gun, the metaphor: black boys toy with their own lives,
the foreshadow to his end, the spitting image of his father.
Fuck that, the kid has a plastic Brontosaurus or Triceratops
& this is his proof of magic or God or Santa. I want a scene
 
where a cop car gets pooped on by a pterodactyl, a scene
where the corner store turns into a battle ground. Don’t let
the Wayans brothers in this movie. I don’t want any racist shit
about Asian people or overused Latino stereotypes.
This movie is about a neighborhood of royal folks
 
children of slaves & immigrants & addicts & exilessaving their town
from real-ass dinosaurs. I don’t want some cheesy yet progressive
Hmong sexy hot dude hero with a funny yet strong commanding
black girl buddy-cop film. This is not a vehicle for Will Smith
& Sofia Vergara. I want grandmas on the front porch taking out raptors
 
with guns they hid in walls & under mattresses. I want those little spitty,
screamy dinosaurs. I want Cicely Tyson to make a speech, maybe two.
I want Viola Davis to save the city in the last scene with a black fist afro pick
through the last dinosaur’s long, cold-blood neck. But this can’t be
a black movie. This can’t be a black movie. This movie can’t be dismissed
 
because of its cast or its audience. This movie can’t be a metaphor
for black people & extinction. This movie can’t be about race.
This movie can’t be about black pain or cause black people pain.
This movie can’t be about a long history of having a long history with hurt.
This movie can’t be about race. Nobody can say nigga in this movie
 
who can’t say it to my face in public. No chicken jokes in this movie.
No bullets in the heroes. & no one kills the black boy. & no one kills
the black boy. & no one kills the black boy. Besides, the only reason
I want to make this is for that first scene anyway: the little black boy
on the bus with a toy dinosaur, his eyes wide & endless
 
his dreams possible, pulsing, & right there.
 
***
 

Esta noche, en Oakland
 
No vine aquí a cantar un blues.
Últimamente, abro mi boca
 
& salen caléndulas, ciruelas amarillas.
Vine para hacer del cielo un jardín.
 
Dame lluvia o dame miel, querido señor.
El cielo no nos ha dado agua este año.
 
Monto mi bicicleta hacia un chico, cuando llegue allí
lo que haremos no será hermoso
 
ni amor en absoluto, pero será merecido.
He empezado a buscar hombres para mojar la cosecha.
 
Ven, esta noche declaro que debemos movernos
en vez de rezar. Esta noche, al este de aquí,
dos chicos, uno vestido con lo que podría ser sangre
 
& uno vestido con lo que podría ser sangre
anterior a la herida, se encuentran & se miran con ira
 
& Dios, esta noche, ¡déjalos bailar! Esta noche,
la bala no existe. Esta noche, la policía
 
ha recurrido a su Dios buscando el perdón.
Esta noche, no enterramos nada, servimos a Dios
 
sin necesidad de palas, servimos a Dios
con una cadera enferma & un hermano en prisión.
 
Esta noche, deja que cada hombre sea su propio señor.
Deja que dondequiera que dos personas se encuentren sea una reunión
 
de luces antiguas. Vamos a gastar el resplandor de mármol de la luna
gritando nuestros nombres a las estrellas hasta que seamos
 
las estrellas. ¡Oh, adorado Dios! ¡Oh, dulce pueblo negro!
Estoy ebrio & tengo sed. Cuando llegue al chico
 
que me deja practicar el hambre con él
no le daré el nombre de tu más nuevo fantasma
 
le daré mi cuerpo & lo que haga con él
no será de mi incumbencia, pero diré mira,
 
lo estuve haciendo el día entero, aún así, sin lluvia
aún así, no tengo herida de salida
 
y él dirá Esta Noche, quiero llevarte
cómo lo hace la policía, desarmado & de golpe
 
& esta noche, cuando soñemos, soñaremos con bailar
en una ciudad que lentamente se vuelve ceniza.
 
 
Tonight, in Oakland
 
I did not come here to sing a blues.
Lately, I open my mouth
 
& out comes marigolds, yellow plums.
I came to make the sky a garden.
 
Give me rain or give me honey, dear lord.
The sky has given us no water this year.
 
I ride my bike to a boy, when I get there
what we make will not be beautiful
 
or love at all, but it will be deserved.
I’ve started seeking men to wet the harvest.
 
Come, tonight I declare we must move
instead of pray. Tonight, east of here,
two boys, one dressed in what could be blood
 
& one dressed in what could be blood
before the wound, meet & mean mug
 
& God, tonight, let them dance! Tonight,
the bullet does not exist. Tonight, the police
 
have turned to their God for forgiveness.
Tonight, we bury nothing, we serve a God
 
with no need for shovels, we serve a God
with a bad hip & a brother in prison.
 
Tonight, let every man be his own lord.
Let wherever two people stand be a reunion
 
of ancient lights. Let’s waste the moon’s marble glow
shouting our names to the stars until we are
 
the stars. O, precious God! O, sweet black town!
I am drunk & I thirst. When I get to the boy
 
who lets me practice hunger with him
I will not give him the name of your newest ghost
 
I will give him my body & what he does with it
is none of my business, but I will say look,
 
I made it a whole day, still, no rain
still, I am without exit wound
 
& he will say Tonight, I want to take you
how the police do, unarmed & sudden
 
& tonight, when we dream, we dream of dancing
in a city slowly becoming ash.
 
Sin dato/s a que libro/s pertenece/n
 
Traducciones Gustavo Osorio de Ita
 
Danez Smith: es autor de los libros [insert] Boy (2014) y de Don’t Call Us Dead (2017).
Por el cual recientemente ha merecido el Forward Poetry Prize 2018, siendo el poeta
más joven en ganarlo.
***


Elegía para mi vecina, Renee Nicole Good1
 
1Dada la indignación por el asesinato de la poeta Renée Nicole Goods en Minneapolis, leemos, en versión de Alejo Morales, una elegía de Danez Smith, poeta avecindado tambien en Minneapolis. Smith, que recibió becas del National Endowment for the Arts y de Poetry Foundation, también ganó un premio Pushcart.
 
Renee, no tuvimos la oportunidad de conocernos, pero​​ sé que lo habríamos hecho.​​ Ambos somos poetas y compartimos la visión de un futuro donde nuestras comunidades sean seguras y valoradas. Ayer, hiciste honor a tu nombre,​​ provocando​​ ese​​ tipo de "buenos​​ problemas" de​​ los​​ que hablaba​​ John Lewis. Observaste y documentaste las redadas de ICE con las que la administración​​ canalla​​ de Trump ha plagado nuestra ciudad de Minneapolis.​​ Como​​ buena vecina, demostraste con​​ acciones​​ lo que la poeta Gwendolyn Brooks pide, que "somos asunto del otro: / somos magnitud y vínculo del otro". Arriesgaste tu​​ vida para detener, presenciar y​​ registrar​​ los mecanismos del fascismo​​ que operan​​ en​​ el​​ sur.​​ Quizás, como buena aliada, pensaste que tu blancura te protegería, que tu ciudadanía podría protegerte.​​ Quizás​​ por eso​​ acudiste en ayuda de​​ nuestros vecinos morenos, negros e inmigrantes. Pero también eras mujer, eras queer, eras inteligente, valiente y te preocupabas por quienes te rodeaban.​​ Oh, las​​ tantas​​ maneras en que el país buscó acabar contigo, controlarte, matarte espiritual, mental y,​​ al final, físicamente. Estabas​​ qué dolor hablarte por primera vez en pasado, la violencia de encontrarte en ti en​​ retrospectiva, tras el patriarcado y la cobardía— asustada,​​ imagino:​​ quienes​​ tiraban de tu puerta, gritándote en la cara,​​ y​​ tu última​​ imagen,​​ un hombre armado,​​ no en peligro, sino furioso. Vecina, deberías estar viva. Vecina, deberías​​ haber amanecido con​​ tu esposa. Vecina, deberías haber llegado a casa con tu hijo, al calor radiante de su risa, pero nuestro país está en guerra con su gente, y tu bondad te convierte en enemiga,​​ en​​ ciudadana​​ insurgente.
 
Renee, como seguramente hiciste​​ tantas veces, pienso en los niños. Pienso en tu hijo, ahora huérfano de padres. No sé cómo murió su padre, si por causas médicas o accidentales, pero sé que la muerte de su madre fue intencional. Veo el video y veo cómo los motivos de una masculinidad envenenada animan a los​​ agentes​​ a actuar. Veo el video de los agentes de ICE derribando y gaseando a los estudiantes en la preparatoria Roosevelt poco después de tu asesinato, y una vez más la mano del mal alcanzando a nuestros hijos. James Baldwin, nuestro compañero poeta, nos dijo que todos los niños son nuestros hijos. Nuestros hijos fueron golpeados y gaseados a manos de una fraternidad del abuso​​ financiada por el​​ Estado. Nuestros hijos, gaseados y magullados por una agencia bipartidista, actualmente dirigida por el partido que dice estar decidido a proteger a nuestros hijos, a menos que las manos que los pongan en peligro sean​​ las suyas. Nuestros hijos, gaseados y atacados por el partido que envía pensamientos y oraciones mientras una y otra y otra vez las balas resuenan como campanas, despidiendo a nuestros hijos de sus vidas. Vecina, el distrito escolar ha cancelado las clases por el resto de la semana para proteger a nuestros hijos del gobierno. Vecina, tu hijo ahora es uno de esos niños sin madre, uno de esos niños sin padre que crecen en un país que mató​​ a su madre y luego lo justifica hasta borrarla. Tus hijos, sin madre, y el presidente dice: "Bien".
 
Renee, de poeta a poeta, sé que ves... no,​​ que por desgracia​​ viste el momento​​ tal como​​ es. El rol de los poetas​​ es ser testigos del​​ mundo, ver con nuestros ojos y almas los delicados hilos de verdad,​​ pasado y posibilidad que nos rodean. Con la atención como herramienta y deber, nos volcamos al dolor, al amor, al mundo natural que nos rodea, a nuestras propias vidas y a nuestros países. Los poetas dan cuerpo, color y sonido a lo que para algunos puede ser indecible. Es difícil engañar a un poeta; vemos a través de todo. Sé que viste la violencia desbocada​​ del ICE que aterroriza ciudad tras ciudad, desapareciendo inmigrantes y ciudadanos por igual, matando a personas como Silverio Villegas y Keith Porter antes de que llegaran a ti. Sé que viste el bombardeo de Nigeria en Navidad, el bombardeo de Venezuela, las amenazas a Colombia, Cuba, Groenlandia y cualquier otro lugar del mundo lo suficientemente desafortunado como para ser "de interés" para el imperio estadounidense. Sé que en sus "liberaciones" no viste​​ ninguna​​ libertad, sino cadenas y cadenas​​ y​​ sangre y aliento a cambio de poder y dinero, dinero y más dinero. Vecina, sé que lo viste: las redes que conectan esta red de terror​​ dentro y fuera del país; las amenazas a nuestras mentes,​​ nuestro​​ dinero,​​ nuestros​​ cuerpos y​​ nuestro​​ futuro, ideadas por esta gente que Dios no reconocería como suya, que enviaría a Jesús de vuelta al lugar de donde vino con cicatrices y sin ceremonia ni debido proceso. Sé que lo​​ observaste todo y viste la podredumbre en el alma, el veneno en la lógica, las bombas en su lenguaje, la prisión espiritual que​​ acompaña a​​ esos patriotismos perversos. Poeta, sé que lo viste y dijiste: "¡No más! ¡No​​ mientras yo esté aquí! ¡No​​ ante mi presencia!".
 
Poeta, no sé si tus ojos buscaron en el cielo​​ las​​ nubes,​​ el​​ azul,​​ las​​ estrellas, a Dios​​ pero sé que fuiste un ejemplo de una de las mejores​​ enseñanzas​​ de Dios: Ama a tu prójimo. Vecina, moriste como una​​ poeta:​​ dando testimonio​​ y​​ exigiendo​​ justicia con tus actos​​ finales. Vecina, ¿qué viste cuando miraste hacia adelante? No por esa ventana final y brutal, sino cuando miraste hacia el futuro. ¿Te hizo amar más a tu esposa, abrazar más a tus hijos, escribir advertencias​​ en tus​​ poemas? ¿Te hizo afilar tus armas, asegurarte de que tu lenguaje fuera claro y tus ojos​​ se enfocaran​​ en el borde del manto de la​​ justicia? Vecina, ahora que eres parte de ese eterno otro lugar, ¿qué ves​​ ante​​ nosotros? ¿Cuánto​​ falta para​​ que triunfe la bondad?
 
Renee, vi el video. He visto la escena desde todos los ángulos. Sé lo que vi. A pesar de los deseos del partido, confío en mis ojos y mis oídos. Sé que deberías estar en un lugar seguro, cerca de tus seres queridos,​​ meditando​​ sobre un poema​​ que rescate​​ nuestras almas de la seducción de la desesperación, la comodidad de la inacción y la falsa seguridad que algunos ven en el fascismo. Vecina, sé que deberías estar viva. Sé lo que vi.

 
An Elegy for My Neighbor, Renee Nicole Good
 
(Fellow poet Danez Smith memorializes the Minneapolis mother's call to witness)
 
Renee, we didn’t get a chance to meet, but I’m sure we would have. We are both poets and share a vision of a future where our communities are safe and valued. Yesterday, you were living up to your name, making the kind of “good trouble” John Lewis spoke about. You were observing and documenting the ICE raids Trump’s rogue administration has plagued our city of Minneapolis with. Being a good neighbor, you showed with your actions what poet Gwendolyn Brooks calls for, that “we are each other’s / business: / we are each other’s / magnitude and bond.” You put your body on the line to stall, witness, and document the mechanisms of fascism afoot on the south side. Maybe, like a good ally, you thought your whiteness would protect you, that your citizenship might protect you. Maybe that is why you showed up for our brown, Black, immigrant neighbors. But you were also a woman, you were queer, you were intelligent and brave and caring for those around you. Oh, the many ways the country sought to end you, control you, kill you spiritually, mentally, and, finally, physically. You were—what grief to speak to you for the first time in the past​​ tense, the violence of meeting in you in retrograde, in the aftermath of patriarchy and cowardicescared, I bet: those yanking at your door, screaming in your face, your final sight a man with a gun not in danger but in rage. Neighbor, you should be alive. Neighbor, you should have risen into another good morning with your wife. Neighbor, you should have made it home to your child, to the bright warmth of his laughter, but our country is at war with its people, and your goodness makes you an enemy, a citizen insurgent.
 
Renee, like I’m sure you often did, I’m thinking about the children. I’m thinking about your son, now orphaned of his parents. I don’t know how his father died, whether it was medical or accidental, but I know his mother’s death was intentional. I see the video and see the motives of a poisoned masculinity animate the officers into action. I see the video of ICE agents tackling and tear-gassing students at Roosevelt High School shortly after your killing and once again the hand of evil reaching for our children. James Baldwin, our fellow poet, told us that all children are our children. Our children were beaten and gassed at the hands of a federally funded fraternity of abuse. Our children, gassed and bruised by a bipartisan-beloved agency currently run by the party that claims to be dead set on protecting our children unless the hands that endanger them are their own. Our children, gassed and attacked by the party that sends thoughts and prayers when again and again and again and again the bullets rip through the air like bells dismissing our children from their lives. Neighbor, the school district has canceled classes for the rest of the week to protect our children from our government. Neighbor, your child is now one of those motherless, one of those fatherless children growing up in a country that killed and explained his parent away. Your children, motherless, and the president says, “Good.”
 
Renee, poet to poet, I know you see … no, unfortunately, saw the moment for what it is. The role of us poets is to witness the world, to see with our eyes and souls the delicate threads of truth, past, and possibility around us. With attention as our tool and duty, we turn to grief, to love, to the natural world around us, to our own lives, and to our countries. Poets give what for some may be unutterable for others body, color, and sound. Hard to fool a poet; we see through everything. I know you saw the rampant violence of ICE that terrorizes city after city, disappearing immigrants and citizens alike, killing people like Silverio Villegas and Keith Porter before they got to you. I know you saw the bombing of Nigeria on Christmas, the bombing of Venezuela, the threats to Colombia, Cuba, Greenland, and anywhere else in the world unfortunate enough to be “of interest” to the U.S. empire. I know you saw in their “liberations” no freedom, but chains and chains and blood and breath in exchange for power and money, money, money. Neighbor, I know you saw it: the webs connecting this network of terror domestic and abroad; the threats to our minds, money, bodies, and futures dreamed up by these people God would not recognize as his own, who would send Jesus back to where he came from with scars and without ceremony or due process. I know you looked it all and saw the rot on the soul, the poison in the logic, the bombs in their language, the spiritual prison that comes with such wicked patriotisms. Poet, I know you saw it and said, “No more! Not on my watch! Not in my witness!”
 
Poet, I don’t know if your eyes searched the sky for clouds, for blue, for stars, for God, but I know that you were an example of one of God’s best instructions: Love Thy Neighbor. Neighbor, you died a poet’s death, witness and justice your final actions. Neighbor, what did you see when you looked ahead? Not out of that final, brutal window, but when you looked into the future? Did it make you​​ love your wife harder, hold your children closer, write warnings inside the poems? Did it make you sharpen your weapons, make sure your language was clear and your eyes focused on justices hem? Neighbor, now that you are part of that eternal elsewhere, what do you see ahead of us? How long is it until goodness wins?
 
Renee, I saw the video. I’ve seen the scene from every angle. I know what I saw. Despite the party’s wishes, I trust my eyes and my ears. I know you should be somewhere safe, close to your loved ones, musing on a poem to rescue our souls from the seduction of despair, the comfort of inaction, and the false safety some see in fascism. Neighbor, I know you should be alive. I know what I saw.
 
Danez Smith es un poeta negro-queer nacido en 1989 en St. Paul, Minnesota. Obtuvo un MFA de la Universidad de Michigan. Es autor de Bluff (Graywolf Press, 2024); Homie (Graywolf Press, 2020); Don’t Call Us Dead (Graywolf Press, 2017), que quedó preseleccionada para el National Book Award; e [insert] boy (YesYes Books, 2014), ganador del Kate Tufts Discovery Award y del Lambda Literary Award for Gay Poetry.​​ Smith, que recibió becas del National Endowment for the Arts y de Poetry Foundation, también ganó un premio Pushcart. Es copresentador del podcast VS junto a Franny Choi.
***
 

dinosaurios en el barrio
 
 
hagamos una película titulada Dinosaurios en el barrio.
una mezcla de Jurassic Park con Todo en un viernes
En busca de la felicidad.
habrá una escena donde un niño negro esté jugando
con un juguete de dinosaurio en el autobús, cuando mira por
la ventana & ve el T.rex, porque tiene que haber un T.rex.
 
que no lo dirija Tarantino. en su versión el niño juega
con una pistola, la metáfora: los niños negros juegan con
sus propias vidas
el presagio de su fin, el vivo retrato de su padre.
venga, el niño tiene un brontosaurio o triceratops de plástico
& esta es su prueba de la magia o de Dios o de Papá Noel.
Quiero una escena
 
donde un pterodáctilo se cague encima de un coche de policía,
una escena que convierta la tienda de la esquina en el campo de batalla.
no dejen que los hermanos Wayans se acerquen a esta peli.
no quiero nada de mierdas racistas
sobre los asiáticos ni trillados estereotipos de latinos.
esta película trata de un barrio de gente noble―
 
hijos de esclavos & inmigrantes & yonquis & exiliados―salvando
a su pueblo de dinosaurios de verdad.
No quiero una peli cursi con un Hmong, sexy pero progresivo,
como héroe & con una amiga negra divertida, pero fuerte,
como su amiga policía. no es para Will Smith
& Sofia Vergara quiero abuelas en el pórtico fusilando raptores
 
con armas escondidas en las paredes y debajo de los colchones. Quiero
esos dinosauritos que chillan y escupen. quiero que Cecily Tyson dé un
discurso o dos.
quiero que Viola Davis salve a la ciudad en la última escena, clavando un
peine para pelo afro con forma de puño negro en el cuello largo
del último dinosaurio de sangre fría. pero no puede ser una peli negra.
no puede ser una peli negra. esta película no puede ser desestimada
por su elenco o su público. esta película no puede ser una metáfora
sobre las personas negras & la extinción. esta peli no puede tratar sobre
la raza.
esta peli no puede tratar del dolor negro ni causar dolor a la gente negra.
esta peli no puede versar sobre una larga historia de tener un largo
historial de dolor.
esta peli no puede tratar de la raza. nadie en esta peli puede decir nigga
 
si no es capaz de decírmelo a la cara en público. no hay chistes sobre
pollo en esta peli.
ni ninguna bala perforando a los héroes. & nadie mata al niño negro. &
nadie mata al niño negro.
& nadie mata al niño negro. en cualquier caso, la única razón
por la que quiero hacerla es por esa primera escena: 
el pequeño niño negro en el autobús con su juguete de dinosaurio, 
sus ojos como platos & infinitos
 
sus sueños posibles, palpitantes & presentes.
 
―――――――――――
 

último verano de la inocencia
 
 
estuvo Noella que sabía que yo era dulce
pero aun así se preocupó de hacerme caso
 
ese verano en que nadie murió
salvo chicos de otros colegios
 
pero no nosotros, por lo cual nuestras madres
alzaron su nombre sagrado & incluso nos dejaron
 
escapar algunos domingos para ir al parque
o estar donde no deberíamos estar
 
hablando con chicas que no tenían ningún interés
en nosotros, acudíamos en tropel a sus caderas nuevas
 
como aves tontas, colocados de néctar
& cantando a su alrededor, arreglándonos
 
las ondas todo el día, camisetas de tirantes & nuestros mejores
pantalones cortos de básquet, las zapatillas mangadas más guais
 
que nuestras madres podían comprarnos, enfilados como una
alineación policial en algún porche, el tío de alguien
 
a la vuelta de la esquina afeitando cabezas y girando
la cabeza hacia las madres de las chicas que yo fingía
 
piropear presumía para las chicas
pero miraba embobado a nuestro equipo de tontos huesudos.
 
sabía la palabra para lo que yo era
pero no podía pensarlo. yo jugaba a fútbol americano
 
& creía que era la salvación, el antídoto.
cuando Noella y cía. no salían
 
& en su lugar fijábamos la atención
en nuestras piernas salvajes, brazos estrechos & la pelota
 
pasaba todo el día en los brazos de mis hermanos
& quise eso para siempre―
 
chico tras chico tras chico tras chico
tumbándome en la tierra.
 
(No nos deis por muertos,
Arrebato Libros,
Madrid,
2022,
192 páginas.
Trad. Lawrence Schimel)

                                                   Más de DS:


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