MAILEN ORTEGA

El vuelo
 
Basto atravesar el océano Atlántico
Para que mis ojos
Contemplarán el agrietamiento entre mis senos.
Era una enorme hendidura
Pariendo millones
De fisuritas,
Y estas rayitas aparentemente
flácidas me bordeaban toda la piel.
La expansión primero me cegó,
Luego inmovilizó mis manos
Y tras un colapso nervioso
Me amarro la boca para ahogar
Los gritos súbitos de mi amor por ella.
Desde ese preciso momento
Supe que tendría un mar sobresaturado
en la ventana cada noche
Y, sin embargo
Nunca me atreví a pedirle perdón,
No podía…
Había sido arrastrada al otro lado del mundo
por mi gran sueño,
La ciencia.
 

Pájaro tropical
 
Te extraño como imaginarias,
Justo como sé que lo deseas.
Si,
Te he extrañado inmensamente.
Es muy difícil ser un pájaro,
Vivir una rama,
Anidar en ella
Y amarla como si no hubiese otra
Aun cuando el verano
Traerá una despedida.
Al vuelo se arrastraron
Las memorias inmarcesibles contigo,
el tiempo se suspendió en el desván
De la casa cimentada en mi pecho.
Y aunque tu no lo creas,
Al anochecer algunas memorias danzan
al son de la nostalgia
Hasta rememorar la luz de tu ventana.
Ay de esas nubes grises
Y esos días azules como tus ojos verdes.
Rituales tatuados en tu piel blanca,
Cánticos dulces entre mis manos frías.
Por favor,
No olvides el nombre de este pájaro tropical,
Y abrázame en tus memorias
Que te quiero
Aun con todas mis palabras mudas.
 
 
El origen
 
Le he mirado fijamente
sus ojos albergan secretos,
y sus sombras historias.
El océano rugió entre sus párpados
y hoy la playa se despliega bajo el azul.
 
Juraría que ella domina algún orbe
y por eso ante sus pies
mis intentos de fuga claudican.
 
Sus manos han posado sobre mí
y he sentido la piel erizada;
 
Deseé su boca.
No podría decir que anhelo sus ojos,
ni la playa ni el azul,
pero mis noches extrañan su aroma
y busco su dorso entre las sábanas.
 
(Hubo una vez,
Fallidos Editores,
Colombia,
2020,
89 p.)
 
***


Punto de referencia
 
No he olvidado los caminos.
Recuerdo claramente los edificios,
Los campos de girasoles,
El trigo y las llanuras du Val de Loire.
Inolvidable eres para mi
Como el vino de la región,
Así como el viento y
la alameda que bordea La Maine.
Aunque tu no lo creas
y aunque yo no pueda demostrártelo
Seremos inmarcesibles en la memoria.
Así que no te asombres
si un día despiertas con mi nombre
en la punta de la lengua,
Recuerda que suelo vivir en tus sueños.
 

Una mujer
 
Una mujer llegó una noche,
y atravesó mis ojos
justo antes de que el rocío se engalanara.
Pisó tres veces la misma huella,
se quitó los lentes plateados,
y me miró con deseo.
 
Se acercó sin pronunciar palabra,
me tomó de la mano
y consumió mi aliento…
Anduvimos los callejones de algún limbo,
contemplé el lienzo de sus pechos
y fumamos el opio del cielo.
 
Me ha atravesado los ojos en una noche,
me asusta
pero insensata, he ido con ella.
Se ha bañado en mi ducha,
ha dormido en mi cama,
y me ha besado hasta el amanecer.
 
Su voz sutil se ha grabado en mi oído
y la rememoro,
pero tengo miedo de ella,
de un momento eterno.
 
 
Luna de insomnio
 
Han pasado las noches como
si el día no existiera.
Han sido días y noches sin nadie,
la oscuridad ha consumido la fe del alma
y no hay formas de sacudir el infierno que me habita.
 
Soy la luna que adula al insomnio
y el mar que ahoga el sueño.
La pleamar ha exhumado
los muertos sin nombres
y todos los habitantes de mi cabeza
se rompen la frente.
No sabemos cómo respirar.
¿Cómo soportar la vaciedad?
 
Ojalá esta noche alguien pudiera abrazarnos.
 
(Alucinaciones en el planeta Polifemo,
Independently Published,
2020,
80 páginas)
 
Mailen Ortega (San Roque, Cesar, Colombia, 1991). Microbióloga; apasionada por la ciencia y la poesía. Autora de los poemarios: Un libro para Martha, Hubo una vez, (edición bilingüe) y Alucinaciones en el planeta Polifemo.
 
Graciasss/editorialjbernavil.com/3-poemas-de-la-poeta-colombiana-mailen-ortega/
Graciasss/bibliodiversamedel.wixsite.com/rebeldes/mailen-ortega
Graciasss/www.revistaliterariaouroboros.net/revista-ouroboros-edicion-28/


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