Arte práctico de hacerse interesante al bello sexo
A ver
pues se trata de ser muy, muy precavida
y esconderle
cualquier deseo banal.
nadie dijo que fuera fácil
atraer a las damas.
Es como ir besando el doble filo
todo el rato,
tratando de pasar por tu corazón
de puntillas,
sin herirte
ni exigirte,
ni clavarte las espuelas,
sutil todo
–como quien no quiere la cosa–
ahora un detalle,
ahora un roce,
ahora un beso,
e intentando estar siempre
por casualidad a tu lado,
allí,
sin que se me note,
pero en el momento justo.
Entonces,
un, dos, tres … splash!
Ya me tienes ahí
y vas
y me quieres,
por pesada,
por torpe
y por tierna.
La belleza
La belleza
no era Stendhal,
ni trazos,
ni corcheas,
ni colores,
ni atardeceres,
ni niños jugando,
ni damas desnudas,
ni paisajes de ensueño.
La belleza es la piel de gallina
cuando me dices
–amor, ven–
al oído.
La salvación
“Te amaré hasta mi muerte.
Voy a tratar de no morir demasiado pronto.
Eso es todo, todo lo que tengo que hacer.”
(Marguerite Duras)
La salvación
es el beso.
Rozarte labios
(anotar
cada
uno
de
sus
pliegues).
Ligera humedad,
aletear de lengua,
aliento colibrí.
La salvación
es atreverse a viajarte
la boca,
la vida.
Nada más que eso.
(Poesía para niñas bien (Tits is my bowl),
Cangrejo Pistolero Ediciones,
2011;
Edicions Bellatera,
2º edición,
2018)
***
Cuidado con los cazadores
Los cazadores te miran con crueles ocelos
desde la espesura de su fruncido ceño;
utilizan cínicos cantos, silbos y trinos
para llamar a la muerte a enamoradas aves.
Los cazadores están llenos de rabia,
de borracha testosterona cobarde:
son señores que infunden respeto
desde su planchado traje de entre semana,
con su perfecto conjunto jara y sedal.
Encañonan a ciervos, osos, elefantes y conejos,
oyen palpitar sus corazones asustados
pero no sienten misericordia,
ni notan su angustia, el miedo;
aprietan el gatillo palpitantes,
azuzan a sus perros esclavos
-a los que afirman querer
y que luego ahorcan
arrojan a una fosa cuando
envejecen y no sirven para nada-.
Los cazadores te desollan
con manos de garfio,
ensucian el campo
con sus desafiantes risotadas,
con cartuchos vacíos
-flácidos como
sus penes-.
Hartos de vino y chorizo,
se hacen fotos con sus trofeos:
cabezas cortadas,
sangre en el maletero.
Los cazadores son especistas
que gruñen orgullosos diciendo
que su afición asesina y cobarde
es propia de hombres hombres hombres
-toreros y matarifes de fin de semana-.
Se envalentonan matando crías,
Ignorando gritos de dolor,
ensangrentando plumas y
arrancando pieles.
Vigilad,
porque si el mundo envileciera más,
los cazadores –ellos y ellas-,
ya saben cómo apretar
el gatillo sin empatía,
desollarte, devorarte
y que tu cabeza sea
un bonito trofeo en su salón.
(Cuidado con los cazadores.
No A la CAZA con Galgos y otras Razas.
Asociación antiespecista)
Graciasss/valsdeloselefantes.blogspot.com/txus-garcia-tres-poemas
Graciasss/www.pikaramagazine.com/entrevista-txus-garcia/
Graciasss/txusg.wordpress.com/
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