Frente a esta satinada pantalla
tus labios envuelven mi cuerpo
me palpás completa
te palpo infinita
mar en calma
—la profundidad de mi piel
hundida en la tuya—
el palpitar de tu sangre
fluyendo en mis labios
bestia en celo
ansiosa y desatada
Tus labios
henchido deseo
en mi boca
manantial de lirios florecidos
y sé que te amo
en este desierto infinito de la memoria
alargada por los sueños
Te veo de pie
tras mis hombros
levantando mi pelo
tu aliento escurriéndose
apenas roza mi piel
y dejo caer el peso de mis años
para amarte una vez más
Reís
con la sonrisa de una mujer joven y libre
y nos veo adolescentes
explorando nuestros cuerpos
igual que la primera canción
redondeando la curvatura
de un seno despierto
con el toque y la humedad
de las lenguas
la endurecida punta
para complacer
Y me veo
lamiendo tus labios
prolongándome la vida
y acercándome a la muerte
envuelvo mi lengua con las palabras
que me has dado siempre
y te encuentro sentada en Mi Centro
—que ahora es el Tuyo—
y saboreo la sal de tu angustia
que lo absorbe todo
Con tus gritos tiernos
epitafios de placer
libero tu pelo
ondeando al viento otoñal
de nuestras costas
transparentes y profundas
estoy
apaciblemente tierna
rodeada por tus piernas
—barco por fin anclado—
aflojo de mi pecho
su amargura
—Me entregás todo—
Me elevo por los aires
con los duendes
que despiertan entre mil llagas
mi piel adormecida
el sollozo de mi llanto
placentero y pleno
salpica tus mejillas puras
Mi eterna compañera
te veo en la cocina sonriente
tragándote las gotas
que resbalan de mi frente
de mi pubis
tu lengua recorriendo
el abdomen contraído
de deseo
y subís
y subís
hasta los pechos
tus dientes los dominan dulcemente
y me estremezco una vez más
el sol y el mundo desaparecen
ante mis ojos
—ah!! la nada existencial! —
vivir la vida entera en un segundo
y soy bajo tu piel
la sangre que nos une
en nuestro lecho
y soy bajo tu piel la mujer que había soñado ser
y soy la mujer que ama a otra mujer
y soy tu mujer
y soy por fin quien soy
Primitivo amor
Primitivo es este deseo
de acercarme a tus labios
nuevamente
y morder tiernamente
tu cuello
sin llegar a lastimarte
Primitivo es este eco
que se agolpa entre nosotras
cada instante
recorriendo nuestras fuentes
como esferas de colores
—kundalini estremecido—
Primitiva es esta voz
que me despierta
el roce de tu piel
y una caricia prometida
Primitivo es este líquido
que derramo
sobre papeles blancos
como la sangre intensa
acumulada en el deseo
doloroso de mis labios
Primitivo
es este amor
que te propongo
Juana La Loca
“¿Por qué me llaman Juana la loca?
Porque estoy loca…”
Tus ojos resplandecían con tu locura
esa locura que no se detenía
ante nada
ante nada
todos con la bocabierta
viéndote desnudarte en plena fiesta
mostrándote
mostrándonos
lo bonito que era tu clítoris
(las viejas con el pelo parado
se comparaban en secreto y descubrían
que el tuyo era más bonito
porque se te salía por los labios)
Tus ademanes frágiles
le cortaban el habla a cualquiera
sobre las tablas
en la concordia
en tu caseta que olía a monte
yo te miraba por la ventana
haciéndote mil preguntas
tu flaquísimo cuerpo
atravesando cuartitos
tu cuerpo golpeado
violado
-violentado-
tu flaquísimo cuerpo de papel y locura
lleno de cicatrices
de moretones
de botas dibujadas en la cara
-cuerpo de mujer-
(yo te miraba por la ventana)
los largos dedos tejiendo un suéter
mantelitos de cocina
bordando un cuadro del príncipe
el índice colmado de hoyitos
Todos decían que estabas loca
Estabas loca
loca de rabia
loca de sexo
loca de amor
sin darte cuenta
cargabas nuestra locura
Nosotros que acostumbrábamos a decirte
cómo actuar
lo que decir
lo que pensar
lo que hacer
nosotros
que decíamos quererte
comprenderte
decíamos que estabas loca
Ninguno de nosotros se adentró
Nadie llegó a tocarte de veras
a beber tu angustia
a lamerte las lágrimas en soledad
ninguno de nosotros logró verte la locura
nadie se atrevió a decir
que no era cierto
que no estabas loca
que estabas muriendo
que era otra cosa
Todos nos quedamos boquiabiertos
mirándote desnudarte
y meterte la daga
hasta lo más profundo
diciendo que estabas loca
Extensión de las horas
Has venido a convertirte en todo
Extendiendo mis horas
repaso en mi memoria
tus ojos
relámpagos fugaces
fugitivos
tus manos
universos diminutos
de ternura y miel
la humedad
de tus labios
desatando en mis entrañas
una bestia adormecida
la curva de tu cuello
entre mis manos
trémula
tu olor a nardos y deseo
el eco profundo de tu voz
en despedida
Mi entraña arremetida
contraída
alada en convulsiones
derramándome toda en tu recuerdo
día y noche
con el constante salto
entre la piel y la esperanza
buscando una excusa para llamar
para escuchar tu voz
como granizos en mi espalda
para sentir de nuevo este hoyo
para sentir de nuevo
en tus labios este dolor
que atormenta mis pasiones
y mis sueños
Under the skin
Escribo
para vos
estos poemas
de amor
entre mujeres
abrazando
de una vez
mi existencia
y el poderoso cordón
que enlaza nuestros vientres
en la noche
a oscuras
en el silencio
de esta soledad que habito
Porque sólo palabras
puedo darte
—son lo único esencialmente mío—
porque sólo narrando
tu historia
se teje con la mía
en la noche
a oscuras
Porque sólo las palabras
me permiten acariciar tu pelo
a la distancia
y en la memoria
porque sólo deslizando mis manos
sobre las teclas tenues
puedo sentirte
igual que a una canción
al interior de mis sentidos
porque sólo las palabras
pueden hablar de este compás
que marcan tus caderas
en mi pubis
Sólo las palabras
me permiten recorrerte entera
en un verso
en la noche y a oscuras
No lloren por mí
Cuando el velero blanco de mi calmada paz y la melancolía se aleje
del puerto con camino infinito y sin retorno
no lloren por mí
que la muerte me ha dado el descanso y con sus tiernos brazos me
muestra el camino de la luz hacia el aura
que la muerte me lleva consigo a conocer los secretos fantasmas de
sueños insomnes que tanto dolor provocaron en vida
que no llore mi madre
porque con nuestros muertos estoy de regreso desnuda y contenta de
la mano del hombre que decidió ser mi padre y su amor
que los abuelos me aguardan para contarme los cuentos de antaño
que no pude escribir
que no llore mi hermano
porque él me vio en la montaña perderme en la lluvia buscando un
camino que llevaba al mar
que recuerde mi risa confundida
entre los granitos de arena que cantaban los niños
de nuestro viaje río arriba descubriendo el amor
que no lloren mis niñas
tres hebras de la misma madeja que hilvanan el cielo y el mar
el viejito lleno de amor que no llore nunca porque voy contenta
que no llore mi amante compañera tierna
mi bastón
mi mano mi pluma cuando no he podido escribir
mi amor cuando no he podido amar
mi vida cuando no he podido vivir
que no lloren mis amigos
porque ellos ya conocen de mis amores con la muerte y no les
sorprende el dolor
que recuerden mis versos y que beban lo que no pude
cuando apenas y se distingan mis cenizas entre las aguas o el viento
de un templo en Copán
que no llore nadie
que quemen incienso alzando las copas
que me voy contenta para Xibalbá
que no llore nadie.
Ellos
Ellos no comprenden, Madre,
ellos no te han visto
sangrar como nosotros
ellos no vieron los buitres
sacarte los ojos
los perros
desgarrarte
ellos no oyeron tus gritos de angustia, Madre
Él nunca pudo entender mi ira
porque no te vio retorcerte
en la montaña
no te vio las manos quebradas
los labios rotos
el vientre hinchado de moretones
la vulva reventada
Él no te ha visto nunca, Madre,
él sólo tiene ojos para sí mismo
los edificios altos
y la corbata del domingo
No podía entenderme el alma hecha pedazos
porque no ha visto tus ojos desterrados
perdidos en el aire
ávidos de color
Él no ha limpiado tus manos desgarradas
No sabe el significado de un pañuelo blanco
o una canción lejana
o los colores de tu falda
Él no conoce el terror del silencio
La sensación helada de la sangre de los otros
sus gestos
sus gritos
sus cuerpos carcomidos en los escombros
sus cuerpos
tirados uno sobre otro
bañados de gasolina
Nunca olió la carne humana ardiendo
los peces en el aire
Él no conoce el amor.
(Onironautas,
Editorial Letra Negra,
Guatemala,
1984)
*
Para separarnos
inventamos palabras
que nos ayudaron
a nombrar
lo inexplicable
volvimos a jugar a Dios
Pero como ni dios ni las palabras
pueden nombrar las emociones
descubrimos
la piedra, el hierro, el átomo
y las guerras,
nos fuimos especializando;
la rueda, el carro, el microondas
el procesador de palabras,
el rayo láser, las plantas nucleares,
los gases nerviosos:
los hilos eléctricos
que conectamos a las humedades
de nuestros enemigos
para que nos digan cuentos
que ha sabemos,
descubrimos así el odio
(Quizás la sangre,
Utopía Editorial,
Tegucigalpa,
2001)
Graciasss/libroemmagunst.blogspot.com/amanda-castro-2-poemas-2
1
Hay que agradecer a la montaña erguida
los mares
-ahora más honduras-
Hay que agradecer al viejo que lee las estrellas
y siembra maíz de postrera
a la yuca
a ese sol pegajoso de la costa
a los nuevos niños
a los viejos amigos
al claro estar y la turbia confusión
que al cabo es lo mismo
a los perros fieles como siempre
a cada grano de la tierra del amor
Hay que dar gracias
al viejo sabio que se dedica a cambiar
lágrimas por flores
gracias por el viaje
que ha dejado de ser un paso en el vacío
para convertirse en tropiezo mortal
4
Libertad
y la locura de tus costas
no los hombres ciegos
El odio ha arrancado de los ojos
la retina y el amor se ha dormido
Todo parece triste
triste con la tristeza que sólo aquí
puede verse
triste como mar hecho desierto
las algas muertas
triste como cuando se nace sin amor
y se muere sin conocerlo
Todo se ha reducido
a un odio
la tierra duele como cuando se pierde
la niñez
o la virginidad
5
Honduras
-el viejo marinero tenía razón-
Nos hemos olvidado del nombre
de las cosas
de nosotros
todos vivimos imaginando al enemigo
detrás de los espejos
echándole a todos la culpa
por el de amor que se respira
Todos nos hemos olvidado de ser
hemos olvidado la transparencia
de una sonrisa
-¿es que acaso no hay niños
ni ojos que los descubran? -
Todo está por hacerse
6
Café negro y fuerte
moviéndose a medio-día
como-sin-voz-s
De vez en cuando una señal
de naufragio
otras sólo la muerte
Parece que todo está desesperado
escondiendo la ternura
detrás del recibo de la luz
Del sol sólo nos queda
este sofocante calor
revés de la esperanza
De vez en cuando
van a la montaña
y sueñan
9
Todos los pormenores
en tu verso
igual que castillos de arena en el mar
Después
cuando la tarde invade las cosas
se ve la otra cara del sol
todo se queda quieto
igual que las estrellas
todo parece triste y no lo está
Todo leyéndote
la historia entre los brazos
desenterrando algas de tu pecho
bebiéndose
tu savia de molusco
12
La gente camina dando tumbos
las sombras
que nos devoran lentamente
No hay aves
ni árboles
ni flores
con lo ojos de amigos tiernos
por eso abundan los locos
los poetas
y los suicidas borrachos
por eso queremos vivir
en la costa
y bebernos el sol
*
a Alexis Ramírez
Con el conque de leerle poemas
hasta que llegó el día
—levar anclas—
y comprendí que se trataba de un bello puerto
—lo de divino, era verdad—
el tiempo pasó corriendo por la ventana
Ni siquiera tengo el pico
como el de pichi
pero algún día
el menos pensado
encontrarás en mis alas algo de su color
ya para entonces
los dos seremos el mar
(La otra cara del sol,
Guardabarranco,
Tegucigalpa,
2001)
Graciasss/sinalefa.blogspot.com/poemas-de-la-otra-cara-del-sol
Graciasss/issuu.com/v_devictoria/docs/la_otra_cara_del_sol__2001
Graciasss/rommelmartinez.blogspot.com/la-otra-cara-del-sol-libro
Graciasss/registrocreativo.atspace.cc/Amanda_Castro/
Graciasss/saficas.blogspot.com/amanda-desnuda-y-sin-tregua
Graciasss/www.calameo.com/read/006
Comentarios
Publicar un comentario