GABRIELA BEJERMAN

ira a cupido
 
quizá una flecha clavada en la nieve
siga tu esfera dorada
transparente
hacia las profundidades del abismo celeste
 
no conozco el arco ni la flecha
sé de un quérube fluorescente en la noche y la tarde
dice nuestros nombres en las sortijas que
atan sus tobillos también alados
me inyecto heroína para ser medieval
ahora tengo poderes de sanación y poeticidad
quiebro la colina con la mirada
es agradable fraccionar y cohesionar,
empiezo a detestar o detestarme
quiero vengar mi alma ya
camino sobre la cornisa de la cuerda
amarrada al bote que pronto zarpará
y yo estaré adentro contigo, amor desaforado
 
quiero pelearme un poco,
vamos,
digámonos palabras tontas con tonos terribles
desquiciados,
estemos de mal humor juntos para que después
todo se haya disipado
y cada uno nazca en sí y mañana nuevamente
estemos al otro lado del número (telefónico)
 
quiero ver cómo la oscura luz de la noche llega
albricias, el hada helada y violeta
nos ve dormir al fin
somos mil sueños entre las sábanas nuevas azules
nos imanta un lento, largo silencio
pleno de sigilos cambiantes y tornasolados
la última luminosidad de las flores se transforma
ante la mirada severa e indiferente del tiempo
el albor llegará recién mañana
temo que el resto de la noche
discutamos durmiendo, temo, temo
por favor, no
vuelve hada helada, me voy contigo
estaré sola y triste
volveré más tarde
quizá el silencio me calle
no pensaré más en esas ideas oscuras
que me hacen dormir a la gente en mi mente
como bebés con un poco de gas
es para que a mí no me duela
pero no funciona
 
hada
 
hada
 
vuela hacia mí
 
no me temas
seré perfecta
si te acercas
 
heladísima hermana
voy a beberte
si te acercas
pero crecerás
me verás ser ti
 
helada
blanca
somos pinchudas
las dos
tus alas
de hoja de alcaucil
 
mi novio está durmiendo
es el bello durmiente
¿qué pasaría si no lo vuelvo a besar?
él besa miles de princesas en sus sueños
¿que lo adoran más que yo?
voy a juntar frutas por mis oníricas laderas
del bosque de ultramar, que es temerario
las mismas moras de esta tarde
traídas de hoy a la noche
ahora una láctea señal de estrellas culmina
el elixir celestial, ni un ápice
llega, permanece un instante, decrece, pasa
como un eclipse
así es la perfección
 
pero en el universo
la perfección es continua
azar y destino son igual
 
largas víboras de beso de lengua
sexo con sabor a árbol
eréctil, vibratoria alucinación heroica
vamos al jardín de las moras venenosas
como al principio, cuando queríamos morir
y no nos entregamos a la muerte
porque nada quedaba tras nuestra mutua devoración
 
las orlas fantásticas que decoran nuestro amor eterno
se mecen en un pequeño viento tan alto
por encima del cielo, de los gallos de riña, del vástago perdido
tan alto que es como el sol
una diadema clavada en el ojo
un camafeo como un puñal que abre heridas para dar vida, dar a luz
 
siento un sueño más
es indefinido
absolutamente
es el sueño nihil
como un efluvio, un vapor, una tela hecha de nada, de pelos de vapor
 
el tiempo detenido
movimiento puro
hacia el fin
inconmensurablemente inmediato o mentira
 
la vida de la transformación nunca se acaba
ni la música de la mente, de la realidad, de los sueños, del alma,
del corazón, de la naturaleza, del sol, del cenit, de lucifer
 
somos sí y tal vez
un concierto para tres pianos
quién
 
plumas asfaltan las calles acuáticas
ira y calma
 
la venus viaja en forma de liquidez geométrica
rodea la tierra
envuelve
abrigo de fuego que es el centro
nace sin nadie de la espuma
 
caracola albóndiga
la poesía choca con la realidad
piedras en el camino que derivan
en caminos inexplorados
como una lira tocada por un marciano
 
cuando vibre la campana del alba
redimidos despertaremos
 
(Ira a Cupido, Plaqueta,
Belleza y Felicidad,
2000)
 

***

Fulgor
 
Los ojos de la tormenta estaban muy claros
abiertos
proyectando viento sobre las plazas
y las ráfagas de agua
pronto iniciaron su líquido estruendo.
 
El perfume frío
y la noche
elevaban a los personajes
fuera del tiempo.
Las sillas volaban,
las ramas se desprendían,
el sonido de las voces
era música nocturna
que rodaba en el viento
contra los automóviles
espejo del viento superior
que hacía flotar las nubes luminosas
a pesar de la medianoche.
 
Un primer beso,
semi-oculto detrás del bar vidriado,
casi atropella el tiempo
haciendo verter todo el presente
en visiones fugaces
del pasado y lo que vendrá.
Suspensión.
Deseo.
Los aullidos de los labios
que ansiaban besarse
eran disimulados por palabras
gráficas y falsas
a través de las que se colaban
hilos de verdad natural.
 
Luego, el baile
un fuego
declarado en bocanadas
de humo
encendido.
Frenesí.
El movimiento
áureo
soltaba aquello escondido por siglos
bajo el dictado de la voluntad.
 
El fulgor
volvió a encenderse
desde los ojos, por los dedos
a través de la piel parlante.
El jugo de los bailarines
se tocó.
Verbo y silencio
simultáneos: ejecución musical
de los besos.
La carnalidad rosada por labios
abría un nuevo aroma
en la tormenta nocturna,
muy lenta, la primera lección
y sabia ya
como la lengua.
 
Los barriletes y los pararrayos
atentos al relámpago
querían morir en el fulgor.
 
(Alga,
Siesta,
1999)


***
 
el frasco de perfume está caído
 
el frasco de perfume está caído
nada se ha derramado de él,
sin embargo
las gotas
contenidas dentro del vidrio
espejan el resto del cuarto
cilindros
la alfombra teñida de pelitos
los almohadones desenchufados
palabras en la biblioteca
desbordando
mis gatas dormitan
frente al computador
encendido, vibrante
se adoran como espuma de cuadros
los bigotes detectan
mi poesía
naciendo
la poesía del frasco de perfume
que hoy derribé
al salir rápido
hacia mi trabajo
bajé las escaleras
con la tapita en la mano
y llegué hasta la puerta
en la vereda
sentía en la mano
el sabor oliéndome
como un camino
que hago todos los días
entre los árboles cambiantes
las esferas del cielo
los cuerpos celestes
y las estaciones de néctar
traslucen las cuadras
hasta el colegio
perfume de jazmincitos
rosa china, arbustos
en los coquetos monoblocks
de belgrano r
el frasco de perfume está caído
es lindo saber
de su caída
que yo provoqué
recordar mi apuro...
ahora estoy tan tranquila
estoy en el poema
soy como una flor
por la que pasa el viento
transpiro belleza, quietud
blanca y perfumada
desvanezco el aire
que entra en mí
plac!
se cayó el frasco de perfume
no importa
voy a dejarlo así
volteado sobre el escritorio,
habla con mi lapicera roja
con los papeles disueltos
con el sombrero tejido
y la cáscara de maní
de 1999
 

"puentes de sidra y helado"
 
en la larga estepa que circulábamos
vos sobresalías más
tenías como un puente o muchos
a tu alrededor
y yo me subía a todos
o algo así
vos te fotografiaste con vos mismo
yo te tenía la cámara
nada más
parecía que hubiera un proyector de caras
mostrando los rieles de los puentes
un filtro de diamante opaco se apareció en tu ojo
viste?
yo qué sé
había un viento total que se pegaban
mis labios a un beso colgando
de tus puentes sabios, rotos
en la ropa que dejaste al lado del momento laguna
hubo un bulto
que se movió
como la simpatía
o el mal humor
parece tu estilo
ver llover helados
parece que estás llorando
pero eso no te toca a vos, cariño
sabés algo?
creo que sos un espíritu que vive en mi casa
en el fondo
no te conozco
voy a enseñarte a masticar agua
es un chiste que se me ocurrió
no te divierte?, ah
pero probá
viste que está buena el agüita?
mordela bien
no te atragantes
qué boca gorda rica
tenés mojado el rubor labial
qué suerte que estés tan cerca
así te puedo besar
vení, mush, me acerco, mush
después ya no había más sidra en nuestros corazones
el chocolate crocante estaba roto en la heladera
y el de dulce de leche
a medio derretir
quedó arte
mírenlo chicos
vengan a chupar la sangre del primero de enero
y al atardecer de este día no ordené
los otros cortan sin dejar mensaje
voy a buscar la pastillita, vos
dormite
 

el tenue sabor de la sangre buena
 
está todo envuelto en sangre
pero es pura, bella, sin dolor
una sangre que es sólo vida
sin símbolo ni herida,
tibia y dúctil como el aire
 
los alfajores y las tostadas
los libros sobre la mesa
todo en un baño casi transparente
casi rojo sangre
 
en mis manos se leen
líquidas palabras de siluetas color carmín
dicen los nombres de las personas que me aman
las mismas que amo yo
repetir estos nombres
con las manos, con la boca
me hace un bien santo
me hace un bien eterno y limpio
así que ya podemos merendar
 
hay invitados fantasmas
pero están todos, es verdad
ilumina su tenuidad el sol,
la vida,
algo tierno y fuerte que quiere ser mordido
 
dando vueltas entre los fantasmas y yo
el espíritu de la esperanza
también casi roja, incorpórea
quiero hablarle, quiero decirle algo
mi necesidad no tiene palabras
quiero besar un cuerpo que no existe
 
su sonrisa dispersa mi miedo como un polvo
dispersa el temor, lo que domina, lo horrible
la tristeza está sentada pero se porta bien
toma la cuchara, sirve limón
y trata de sonreír
 
la felicidad está en todos los cuerpos
es el calor de la cintura
la idoneidad del rostro
en la gelatina de los ojos
irradia momentos de su estupor blanco
 
ya casi no existo
soy miles de fantasmas
es tan bello desaparecer
no ser, devenir invisibilidad
 
(Crin,
Belleza y Felicidad,
2001)
 
***
 

lama, lama, lama
 
Oh, qué ganas de escribir un poema
Que se vierta en mí ese chorro
Ser canal vertebrado para que chorree
La visceral enseñanza
Que se vierta, que esta ansia se revierta y se convierta
En chorro, inclinación, sustancia
Caldo, germen,
Oh que esta ansia anide entre letritas
Que me coja el señor de las palabras
Que me lacte la madama de parole
Que se infle la lengua toca todo
Que lama, lama, lama
A bocados la boca acapara
Y lanza, lanza, lanza perfumi
Un perfumi del placer o del dolor pero lanza
Lanza, por favor
Querubines, hola, me están escuchando
¿Ahí están? ¡Que sí!
Querubines queridos
¡Revolotéenme! ¡Alóndrenme!
¡Gírenme a sus anchas nomás!
¡No se anden con chiquitas que éstas vuelan
Mayúsculas y prontas!
¿Se les sacude el lomo?
¿Se les aletea el capot?
Apresúrense, queridas ninfas desfachatadas
Oh, no temamos, tengamos, tengámoslo
Todo! Un ratito, un ratito, un puntito, un ratito
Tengámoslo todo
A pedir de boca
 
 
a tontas y a locas
 
dejábamos latir toda la prisa
rozábamos el aire bailando a la mañana
usábamos vestidos y guirnaldas
nos dábamos mil besos de leche de luna
cantábamos canciones, tragábamos manjares
tocábamos la fruta esparcida en el jardín
mordíamos los labios frescos y rosados
pintábamos el aire con los dedos
la piel entre las telas susurraba unos te quiero
manchábamos los libros con palabras regaladas
a tontas y a locas, amamos en colores
colgamos de las lianas
frutillas imperfectas, promesas derretidas
y fuimos un destello
comimos el tesoro
trepamos hasta adentro, nadamos y giramos
por fin encandiladas
 
 
yuyos que vienen con la rúcula
 
te emocionan los yuyos que vienen con la rúcula
y aprendiste a meditar cerrando los ojos frente al mar
confiaste y viste el color de tu relleno
luz rosa fluorescente
a veces se te va la mano
y cuando ves los bichos que crecen en el agua de una planta
en vez de rechazo te viene una oleada de ternura y pensás
qué maravilla, ¿esto de dónde salió?
ves vida brotando en todas partes
las bocinas de los autos son
un coro que sintoniza un om gigante
por eso, cuando en vez de admiración expansiva
todo se vacía como una pileta abandonada
los yuyos te parecen signos raros
y quisieras deshacerte de golpe
de esa incómoda desazón que para colmo
no tiene nada que ver con el día radiante
que no logra consolarte
sino que muestra con su sol
tu sequía de emociones alentadoras
¿qué hacer, vida mía?
que los ángeles me guíen
entro en mi modo tristón
hundo mis manos en este barro
en vez de sentir asco
acaricio el dolor sin pena, con paciencia
y no espero que se vaya
simplemente me quedo ahí
dejando que llore lo que late lento
lo que trae la caída y pierde impulso
tal vez
en un rato
se exprima la incomodidad y un grillo
revierta todo
cantando más allá de la tristeza
 
 
una pera llega a mí
 
quiso crecer
hasta ser amarilla y blanca
carne jugosa
le hago una reverencia
con cada mordisco
despacio
para recordar
que no es sólo producto del cultivo
del interés económico
o del trabajo de seres que tal vez
con sus manos recogieron una a una
estas pompas de dulzor
 
esta pera que a mí llega
es fruto de la vida
que la instó a seguir creciendo
más allá de la flor
sin temer, sin dudar
hasta ser fruta
madura recompensa
 
qué suerte que no la olvidé en la heladera
que no se puso fea
todo ocurrió a tiempo
mastico agradecida
entera la disfruto
no pienso en otra cosa
entrego mi conjunto de papilas
mi tiempo de morder y de tragar
mi tiempo de comer
ahora
conozco el sabor de dios
 
(Querida,
Caleta Olivia,
2017)
 
***
 

Putita
 
putita linda
¿es verdad que vamos a volar juntas en avión?
no lo puedo creer
ponete algo lila si tenés, queda bien con el cielo
o con los productos de aeropuerto
ya nos veo
paseando por las góndolas más caras del mundo
eligiendo lo que vamos a robar
¿trajiste tarjeta, tarjeta personal?
a mí, se me acabaron
a mí, me acabaron encima
qué enchastre, qué boludez atómica
andá a saber
por ahí la azafata es de las nuestras
nos mete en una cabina presurizada y conectamos
ponete esto, me lo acabo de robar
¿qué es?
no digas nada
una llave con candado vaginal
¿cómo va?
después te explico
ahora escondé esto otro
¡nos van a descubrir!
tranquilizate,
es la mejor manera de disimular que estás re chapa
hay drogas que no está permitidas, son obligatorias
vos, por ejemplo,
tendrías que tomar cada mañana y cada noche
según la hora en que tu euforia te de tregua
una pastilla de tranquilizante para caballos
mirá que sos yegua
así nadie se va a dar cuenta de que
no hiciste los trámites de migraciones.
estás colada en el primer mundo, mirándote al espejo
en una fiesta con gente de la colectividad
que no sospecha que además de torta, pajera y suicida
sos la que escribió el poema en que hoy les toca estar
vení, vení un segundo, arrimate que te pueden escuchar
poné una oreja en la cerradura de tu candado vaginal
¿trajiste la cadenita como te pedí?
mirá que el control de aduana es duro
si no aflojás la mandíbula viene la extracción
y un, dos, tres, tirón
en la puerta quedaron tus dientitos de leche
con los que insistías en mordisquearme
algún que otro pezón
dale, decime que sí, dale que vamos y vamos ya
te paso a buscar por la playa, te trepás por la soguita
te vas poniendo la malla para cuando haya que saltar
al agua puta
¿viste? no era tan difícil, hasta te gustó
no podía ser de otra manera
te tocó rayarte en la puerta del loquero
te internet, te visito de vez en cuando
no pongas cara de pobrecita
no me das lástima sino deseo
escapemos
te encuentro en el quinto piso, de ahí saltamos
directo al colchón de mil primaveras japonesas
un ciruelo en flor y la fruta a punto
¿maduraste de una vez? no hay caso con vos, putita
te gusta, te gusta, te gusta
lo único que te consuela es que te llenen la boca con
la roja, la más roja, bien, bien roja, la más roja gelatina


languidez
 
estamos patinando sobre azúcar
pisamos algodón desparramado
estallan médanos y frutas
algo tibio entre la arena
algo tibio que enmudece
son besos de luz
sobre láminas de agua
el calor empuja las puertas de la lluvia
las flores tiemblan, parpadean
el perfume de los paraísos
expande la tarde en nuestros labios
con el cuerpo abierto y mojado
me suelto hasta entrar en tus manos
 

Al calor de un secreto
 
Algunos ancianos dan un paso a través del calor,
en el subte hay graffitis que advierten sobre el rapto de ovnis,
propuestas de citas escritas en la pared.
tengo en mis manos un montón de poemas de mujeres
Y el enorme secreto de un amor casi ajeno.
Nunca imaginé, al invitarte a nadar conmigo,
que estaríamos enamoradas del mismo hombre. Aún.
¿El anciano recuerda un gran amor
al tiempo que da un difícil paso en medio del calor
que ayer nos acercó? Y yo,
¿podré esconder tu historia del amigo que amé?
Vuelvo a casa con la boca inquieta.
Saber tu secreto es adorarte también.
 
(Pompa, Poesía reunida 1999-2022,
Mansalva,
2022)
 
Graciasss/mansalva.com.ar/tres-poemas-de-gabriela-bejerman/
Graciasss/cajaderesonancia.com/n14/n14_it8.
Graciasss/opcitpoesia.com/gabriela-bejerman-querida/


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