El último soneto
Ya me voy a morir y no me muero.
¿Sin suspiro será, sin un latido final
que yo conozco en mi sentido
de jugar con la muerte que ya espero?
Ya me voy a morir. Seré el primero
en ignorar mi muerte. Luego olvido
volcarán sobre mí tan definido
como mi paso roto en el sendero.
Ya me voy a morir, tarde o temprano
deshojaré los dedos de mi mano
en la carilla del soneto escrito.
Ya me voy a morir, me estoy muriendo
sin ignorarlo, sin saber, sabiendo
que la muerte es tocar el infinito.
Ya me voy a morir y no me muero.
¿Sin suspiro será, sin un latido final
que yo conozco en mi sentido
de jugar con la muerte que ya espero?
Ya me voy a morir. Seré el primero
en ignorar mi muerte. Luego olvido
volcarán sobre mí tan definido
como mi paso roto en el sendero.
Ya me voy a morir, tarde o temprano
deshojaré los dedos de mi mano
en la carilla del soneto escrito.
Ya me voy a morir, me estoy muriendo
sin ignorarlo, sin saber, sabiendo
que la muerte es tocar el infinito.
***
1° de Mayo
a Nicolás Guillén
El abuelo gringo
que vino en un barco
de velas de fuego
y mástiles blancos
-brújula embrujada
mendrugos y endriagos-
El abuelo gringo
dijo por lo bajo:
Primero de Mayo.
Recorrió la América
numerando andamios
Coloreó arrabales
y fue, palmo a palmo,
corazones, tierra
ganando. Ganando
mujer, casa y huerto
para su descanso.
Primero de Mayo.
Y encendió la pipa
en medio del patio.
Hojas otoñales
siguieron sus pasos.
Por la calle sola
se alejó cantando,
con un libro viejo
cerrado en sus manos.
Primero de Mayo.
Los hombres temieron
al fuego del canto?
Daban miedo entonces
las voces en alto?
Hubo atardeceres
de sangre y espanto.
Muros de ignominia
y enlutado asfalto.
Primero de Mayo
La plaza cercada
de sables y cascos.
El rencor roncaba
su sordo fracaso.
El grito del puño
y el puño en lo alto
Un clarín de muerte
deshojó el espacio.
Primero de Mayo.
Rosas renovadas
en ocasión bravos.
Noches de la imprenta
sudores lunados.
Rojos fueron siempre
la aurora y el parto.
La nieta ya lee
el viejo libraco.
Primero de Mayo
Se abrieron las calles
a punta de canto.
Las heroicas madres
los hijos en brazos.
Vendaval de gritos,
el grito sagrado.
Gargantas de acero:
¡Libertad hermanos!
Primero de Mayo.
Banderas al viento
tu fecha flamearon
por calles y plazas
y sierras y campos
y montes y surcos
¡Espigas y estrellas
colmaron los labios!
Primero de Mayo.
Ya nadie podría
la fiesta quitaros
¿quien puede a los yunques?
¿quien puede al arado?
¡Que claro es el día,
que día mas claro!
Está amaneciendo
¡Primero de Mayo!
Buenos Aires, 1947.
***
Los arados
1° de Mayo
a Nicolás Guillén
El abuelo gringo
que vino en un barco
de velas de fuego
y mástiles blancos
-brújula embrujada
mendrugos y endriagos-
El abuelo gringo
dijo por lo bajo:
Primero de Mayo.
Recorrió la América
numerando andamios
Coloreó arrabales
y fue, palmo a palmo,
corazones, tierra
ganando. Ganando
mujer, casa y huerto
para su descanso.
Primero de Mayo.
Y encendió la pipa
en medio del patio.
Hojas otoñales
siguieron sus pasos.
Por la calle sola
se alejó cantando,
con un libro viejo
cerrado en sus manos.
Primero de Mayo.
Los hombres temieron
al fuego del canto?
Daban miedo entonces
las voces en alto?
Hubo atardeceres
de sangre y espanto.
Muros de ignominia
y enlutado asfalto.
Primero de Mayo
La plaza cercada
de sables y cascos.
El rencor roncaba
su sordo fracaso.
El grito del puño
y el puño en lo alto
Un clarín de muerte
deshojó el espacio.
Primero de Mayo.
Rosas renovadas
en ocasión bravos.
Noches de la imprenta
sudores lunados.
Rojos fueron siempre
la aurora y el parto.
La nieta ya lee
el viejo libraco.
Primero de Mayo
Se abrieron las calles
a punta de canto.
Las heroicas madres
los hijos en brazos.
Vendaval de gritos,
el grito sagrado.
Gargantas de acero:
¡Libertad hermanos!
Primero de Mayo.
Banderas al viento
tu fecha flamearon
por calles y plazas
y sierras y campos
y montes y surcos
¡Espigas y estrellas
colmaron los labios!
Primero de Mayo.
Ya nadie podría
la fiesta quitaros
¿quien puede a los yunques?
¿quien puede al arado?
¡Que claro es el día,
que día mas claro!
Está amaneciendo
¡Primero de Mayo!
Buenos Aires, 1947.
***
Los arados
Los arados van y vienen;
pasos lerdos de los bueyes,
pasos lerdos de los hombres;
los arados van y vienen.
Van y vienen arañando
la corteza de la tierra
van y vienen los arados
y la tierra húmeda y negra
va encrespándose de a trechos.
Los primeros que dialogan
con la virgen tierra negra;
los primeros en hablarle
de un futuro sonriente.
Los arados van y vienen,
y son manos que la excitan,
y son uñas que acarician,
y son dientes que la muerden,
y son dedos que se hunden!...
(Las caricias del arado
están plenas de lujuria.
El sol lanza desde el cielo
a las doce, su gran beso...
Con su fuego, se diría
que fornica con la tierra.)
Buenos Aires.
***
La abandoné: en el sueño, casi pura, sencilla.
Su nombre era de barca, que boga a la deriva.
En los ojos la historia con niebla de un naufragio,
y unas manos de niña, que ve volar un pájaro.
Era un montón de rosas, geranios y azucenas.
- Al alba, el camposanto, ve sus flores deshechas.
¡Qué derramados senos de una blancura usada!
¡Qué vientre reposado, con sus caderas altas!
Y dos pequeñas máscaras: las opacas rodillas,
geniecillos burlones que habían montado guardia.
Reconstrucción absurda de palabras y besos.
De quién se ha enamorado? ¿Quién la besó primero?
¿Danzan negros desnudos en sus sueños malsanos?
¿La despiertan las voces de los niños ahogados?
¿Huyen peces de nieve, de sus manos pequeñas?
De la flor que la ofrecen, ¿surge negra culebra?
Casi pura, sencilla. Dormida, casi muerta;
no la pertenecían ni el camisón de seda,
ni el frasco de perfume, ni el fajo de billetes,
ni el mazo de barajas. ni el brillo de sus dientes.
Su nombre era de barca que boga a la deriva.
Casi muerta, dormida. Casi pura, una niña.
Fracaso que se yergue mañana y trota calles...
La muerte se hace un arco, para que Leda pase.
***
Página
Yo concibo que un hombre por la noche,
piense.
Yo concibo que un hombre por la noche,
sueñe.
Yo concibo que un hombre por la noche,
llore.
—Piense.
—Sueñe.
—Llore
.
Ha llegado la noche, en nuestras almas,
hay mil cosas extrañas...
y pongo en mi cantar
el más dulce dudar…
Misterio
Yo no sé quien ha puesto entre mis manos
este nudo tan prieto...
Era un cordón azul, me entretenía
en hacerlo pasar entre mis dedos,
mientras iba la tarde agonizando;
mientras aparecían las estrellas;
cuando las sombras se tornaban frías;
cuando el silencio me tornaba mudo…
Mis profundas miradas se perdían
más allá de la nada de mis sueños;
en lo desconocido de mis días . .
.
Aquel cordón azul, entre mis dedos
fuese enredado lento, poco a poco,
entre mis manos blancas y nerviosas…
Cuando llegó la noche, sorprendido
vi entre mis manos un nudillo prieto...
Desde entonces, en vano paso noches
a la luz de la lumbre,
pasando entre mis dedos de poeta
este nudillo azul de mi existencia...
Yo no sé quien ha puesto entre mis manos
este nudo tan prieto…
Nirvana
Toda la carne mía, se escapó de mis huesos
y soy un esqueleto delante de la luna.
¿Dónde mis alegrías?
Tengo la enorme suerte de no tener ninguna.
Yo soy un esqueleto delante de la luna .
(Veinte años,
Imprenta Mercatali,
Buenos Aires,
1920)
Graciasss/revistaletrasnomadas.wordpress.com/el-amante-uruguayo-de-lorca/
Graciasss/anaforas.fic.edu.uy/jspui/handle/
Graciasss/www.carasycaretas.com.uy/enrique-amorim-el-excentrico-poeta
Graciasss/revistaperronegro.com/amorin-bigamo-dandy-comunista/
Graciasss/lasnubes.org.uy/amorim/
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