MERCEDES ROFFÉ

I
 
Más aun. Pensemos
en la reproducción mecánica. Casi una montaña rusa. Casi
una noria. Un ensayo de
                                     poética circular. Una cascada como
una piedra, un bloque, un cuento
de nunca acabar.
 

IV
 
Transparencias. Fugas. Esmalte. Brillos. La superficie agotada, estallada. Toda latitud
habitada. Toda pasión… (Violette, no huyas). El sobresalto del gato: a cada rechinar de
la madera, la montaña pare un ratón.
 

VI
 
La nave sin timón y el pez sin espada. Algo se mueve bajo los pies, que algunos llaman
Duda. Como si la tierra se encaminara a algún lado. Reacción de inercia. Oxímoron, o
más: paradoja. Ooooooops. Sentada en la cresta de la ola, una pluma en el sombrero
del huracán. Asociación ¿libre? Te diré. ¿Quién eres? Lo que seas lo serás por un error
de cálculo. No necesariamente una equivocación sino, más bien, lo que se dice un
margen.
 

XII
 

Un irse como quien cierra la puerta para dormir la siesta (piyama y orinal). Algo como
un ritual privado, intrascendente. Una caja china o una babushka. Cerrar la puerta de
un cuarto de una casa vacía, en un edificio vacío, en la desierta capital de un país
abandonado. Imperfección lograda —diferencia.


XIV
 
No abraza, no acaricia, no muerde, no mira. Apenas muy, muy de vez en cuando, 
se le retuercen las tripas. Rememora. Extraña ¡oh! echa de menos
el poder —el país— de la sugestión.
 

XV
 
The Draughtsmans's Contract
 
Un andar apresurado, torpe, confundido, feliz, desorientado. Un pisar firme, seguro,
alegre, decidido. Un darse de narices contra el cielo.
 

XXIII
 
Ciudades como mapas de ciudades, ángeles como pegasos, una iglesia, una veleta, y a
un costado el laudista, como un mar enamorado de su nave.
 

XXVI
 
Hay un lugar, me temo, donde ella descansa. Ni un cuarto ni un vergel. Apenas un
tiempo donde el tiempo pasa, una invisibilidad donde nadie mira —ni ella. O una
perceptibilidad sin concesión. Plenitud. Lo mínimo in/com/partible —"como esas
miguitas que se encuentran en el fondo del bolsillo…", esas grandes tareas que
quedarán en la nada, una lista de nombres, un color, esa especial densidad que a veces
cobra el silencio.
 
Aun así, algo, fuera, suena a castigo.
 

XXXI
 
Cansancio de recién llegado. Una demora transparente, pertinaz, domesticada por la
familiaridad, la convivencia, el día-a día. Hasta que la incertidumbre se vuelve una
segunda piel —¿o una máscara? Ese bajo continuo, tan grave que apenas se oye. Pero
está. Una suerte de armónico o pilar o perspectiva. Trompe l'oeil.
 
En el fondo del bosque, espera siempre siempre una bruja
y una casa de mazapán.
 

XXXV
 
Como por arte de magia… Pero sin razón. Como por arte de magia pero sin razón hallo
y no encuentro y velo y persigo sin buscar. Tampoco hallas. Digo: alucino, ilusiono,
creo, desparezco o hago desaparecer. Rechazas. Todo cuanto es condescendiente
distancia, cuanto vivo a modo de exquisito rechazar. Paranoia… Aun así… Tengo
enemigos. ¿Crees? No. Siento, aun cuanto no entiendo y lo que ignoro. Que es… Un
mar donde me ahogo. ¿Y resurges? Como el Fénix. Entonces ¿qué temer? Que el sabor
de la ceniza opaque cada vida como el temor del sueño ha enrojecido cada uno de tus
ojos.
 

XXXVII
 
Recuerdos —vagos— de esos poemas de Takahashi que empiezan —todos— "Esta
mañana, Su Majestad la Reina..." y con el mismo tono impasible, casi de cuento de
hadas, con una ceremoniosidad digna, contenida, pasan a referir el espectáculo de la
más desmedida corrupción.
No es la anécdota. Es ese oxímoron entre forma y contenido lo que hace de esos
poemas un hecho necesario, útil, social: el poema como mito —en el sentido de síntesis
y aglomeración de sentido—, como atajo para pensar y sentir en todo su estridor un
fragmento, la intersección de dos ejes cualesquiera de una realidad que, de otro modo,
se diluiría en los detalles de su propia indecencia.
 

XLVI
 
            "The friend of the wolf is the lazy shepherd"
                            Llywarch Hen, The Red Book of Hergest
 
(¡No le dijeron nada! —musitado esto [sotto voce]) Todo en silencio, en secreto, en
comidilla o conspiración. Secreciones. De buey, de asno, de búho o huracanado
horizonte en lontananza. Rojo como el mar. El cielo. Como cazar un rayo o atrapar un
rayo de sol en una red. Dánae de oro o fuego o gestación de
iniquidades
          pequeñeces
                    destinos trocados como cartas
[u n a   n o c h e   u n   v i a j e r o]
en un castillo.
Ojival. (¿Otra vez?)
Te dije. Te lo dije. No dirían nada. Nunca.
Jamás
          confesarían
                    haber      caído
                              presa
                                        de tanta devoción
                                                  tanta pereza
 
(Memorial de agravios,
Alción Editora,
Córdoba,
Arg.,
2002)
 
Graciasss/www.eldigoras.com/eom03/2004/2/aire31
 
***
 

Hace no sé cuántos sueños se inició este viaje
ribera del sol                             ribera de la muerte
Como un velo se hunde hacia atrás en la memoria
aprendiz de destierro
oh espejo, luna de mal agüero
Desde qué monte preguntaré a las aguas el camino
ribera del sol                             ribera de la muerte
El tiempo se ha detenido
                                                y sin embargo
hay verbos que acontecen
ayer un chopo                           tal vez mañana un sauce
Cruzo la tarde como la espesura blanca de la leche
Desde las costas me alargan sus brazos un ciego
                                                           un monje
                                            una muñeca
 
 
Yo habia profetizado la perdida del reino
 
Yo había visto desfilar las barcas de la locura
Yo había visto el gesto excelso de los sacerdotes del ocio
 
Entrañas de los buitres, vosotras
me habíais develado la destrucción del templo
 
Mas
quién oyó
 
No hubo en Toledo ni en Alejandría lugar
la negra lengua del vate
 
Yo había profetizado la muerte de los dioses
 
Mas
quién oyó
 
**
 
Lágrimas de sangre
risas sin dientes
por un río de fuego va la nave
 
Fueron saqueados los altares
y las hojas confundidas por los vientos
y los perros sibilinos por el animal profano
y por el alimento
y el tálamo
y el SILENCIO...
 
Alguien arrojó al Verbo de lo alto de la torre
La torre está ardiendo
 
Alguien desenterró los cadáveres de mi voz
                                      los cuerpos
                                      los nombres
la tierra está ardiendo
 
Alguien arrojó la luz el canto
el océano está ardiendo
 
Padre
            Padre
 
Un niño demente ha salido de mi cuerpo
y me ha dado
                        una cítara por destino
y por cetro
                        los añicos de un espejo en el húmedo
                                    lomo de la serpiente
 
(oh luna de mal agüero)
 
**
 
Sabes
No lo sabrás
 
Has labrado una corona de frutos perversos
y has ceñido con ella mi cabeza
 
Príncipe
La pérdida
                        ha elegido tu edad por puerto recogido
y la hora de tu sed por natural remanso
 
Has robado el manto pintado de la novia
y en púrpuras y en oros me has cubierto
                        (oh mentida joya
                                                la palabra)
 
Sabes
No lo sabrás
 
Y has enhebrado diamantes para mis pies desnudos
y has adobado mieles al sol para mi cuerpo
 
Una canción monótona en lugar de la batalla
un hierro agudo y terco en lugar de la canción...
Inútil es arrebujarse en el antiguo valle
Inútil es tentar la brasa
                                          Cordero
No brillarán para ti las cúpulas doradas del Abismo
No hay refugio ni grey
 
No lo sabrás
 
Y has clamado
y has celebrado según la tradición el rito
y lo has dado por muerto
 
                        (Noche
                        nada se te oculta                     nada niegas
                        Vieja
                                      Concededora)
 
Y te has fingido
 
Mas
No lo sabrás
Es muy otro el sendero
                                                si hay retorno
 
...Piececitos
 
(Canto errante,
tsé-tsé,
Buenos Aires,
2002) 
 
Graciasss/respiro.org/Issue16/Poetry/poetry_roffe.
 
***
 

A veces

Se dice cuando
no siempre se puede algo
un hábito o costumbre
no muy frecuente
no de todos los días
–tampoco nunca
Se dice cuando de vez en cuando algo
como sentirse triste o solo o feliz o hermosa
sucede como decir cada tanto
un día sí dos no
un día sí tres no
pero no regularmente
no cada dos días
ni cada tres
ni todos los sábados
ni los jueves
ni dos de cada cuatro viernes
sino por ejemplo un viernes
y luego no
y luego, dos semanas o tres más tarde
otra vez
y luego no –cinco días o seis o quince
y luego sí
Suele también suceder
que llegamos a olvidar por un tiempo algo
a alguien
y de pronto lo vemos, pensamos, lo tenemos
o recordamos
o echamos
otra vez de menos
después de un tiempo
y después de un tiempo otra vez
y otra vez después de cierto tiempo
O se dice a propósito
de algo que sucede
por lo general en el alma
como un ritmo
o con un cierto ritmo
que por lo general ignoramos
que, más bien, reconocemos
cada vez
y cuando recordamos que cada tanto aparece
que ya van varias veces que aparece
y lo reconocemos
entonces decimos que sucede
cada cierto tiempo
cada cierta medida
de un tiempo que desconocemos
como querer cantar o enamorarse
como sucede la lluvia
a veces


Situación con teléfonos
 
Alguien habla por teléfono. Otra persona lo/la mira con admiración,
embobamiento. La persona habla por teléfono para quien la mira.
En el otro lado de la línea no hay nadie.
 

Situación para romper un hechizo

Acuéstate

               –boca arriba
como si fueras a morir
o a darte a luz.


Remonta
la cuesta de los años
en lo oscuro.
Llega al umbral
        traspásalo / sumérgete
en la honda, estrecha, escala del olvido.

Dime qué ves.
Enfréntalo / enfréntate
a quien eras antes aun de la memoria.

¿Te reconoces?
Continúa.
Sí, reconoces ahora el camino
que te ha traído hasta aquí.
Su nitidez lo delata
       –un sueño azul que se proyecta en la pantalla
       azul del tiempo
       y va cobrando sentido.

¿Te ves?
Pregúntale por qué y acéptala
–cualquiera sea la respuesta.

–He venido a decirte adiós –responde.
No digas más que eso
sin saña
sin violencia
sin rencor alguno.

Intentará retenerte
volver a responder lo que ya sabes
lo que ya le has oído
quizás de otra manera.

Baja los ojos y crea
–con la mirada solo–

un reguero en el suelo
–un surco de tierra húmeda y cenizas.

Verás alzarse un fuego
una pared de fuego
–un fuego frío–
entre tú y tu fracaso.
Despídete.
Dale la espalda.
Vuelve a tomar el camino
      –el mismo:
      el sueño azul sobre el azul del tiempo.

Remonta los peldaños de la escala honda, estrecha.
Llega al umbral
traspásalo y desciende
la pendiente oscura de los años.

Vuelve a tu cuerpo
¿sientes? –un dolor en el vientre o en el pecho
como si algo de ti te hubiese sido arrancado
te anuncia que has vencido.

El dolor se irá
tú quedarás contigo.

(La memoria del hueco
te seguirá adonde vayas.)


Canción de las niñas bobas
(Codex Calixtinus)

una ronda
una ronda de niñas
               cansadas
               desaliñadas
una ronda de niñas tristes

*

un recreo de niñas juiciosas
               hacendosas
un canto de obediencia y buena
               educación
               buenas
               maneras

*

las niñas repiten la letra
     iiiiiii
las niñas repiten la
     ooooooo
luego unas sostienen la
     mmmmm
como el pedal de un harmonio
mientras las otras pasean

*

parece que les dijeron
                         que se callen
                         que canten
                         muy bajito

como en enaguas

*

–me gusta la libertad
        –dice una, poniendo cara de pájaro
y abriendo mucho los brazos

–a mí también
        –dice otra
y se encierra en su cuarto

*

hay dos insoportables
y su voz es más aguda
que las otras

*

–¿te acuerdas de la copista?
la que derramó la tinta
sobre tu vestido
–no

*

una ronda
una ronda de niñas exhaustas
        desangradas

un recreo de sombras
deslizándose
                  en ángulo
por la pared


La Conférence des oiseaux
(M. Levinas)

ópera
como agua
como pulirse de rocas
pebbles : cailloux :
unas con otras
–contra otras
y un
narrador
como aquel cuando chicos
        –Pedro y el lobo–
que tanto miedo nos daba
        –no el lobo:
el narrador

(La ópera fantasma,
Vaso Roto,
2012)
 
Graciasss/nuevaprovenza.blogspot.com/cinco-poemas-de-mercedes-roffe
 
***

XV.
 
en sueños
contempla la maniobra
incierta
de algo / alguien
más allá de lo humano
o aún por serlo
 
funámbulo
transitando
de puntillas
esa cuerda dudosa
de lo real a lo irreal
 
no es que dude
 
es que derrama
desde lo alto
una tinta salobre
–esquirlas
de lo azul alboreado
herido
de púrpura
vitrificado
 
pero volvamos
al soñador
del sueño
en su apaciguado relente
 
¿lo empujará?
¿lo hará caer?
¿hacia qué lado?
 
¿acaso hay lado
posible
en el fortuito
territorio del sueño?
 
y sin embargo
cae
el equilibrista
 
no el soñador
 
ni pájaro ni dios ni hombre
o aún por serlo
 

XVIII.
 
vasijas de la nada
somos
–dijo–
derramándose
por lo oscuro
 
vejigas de la nada
derramando
–dijo–
orines, óxidos, rubíes
 
centellas
–dijo–
que en su caída
( nuestra )
encuentran
su hybris
su obsesión
 
añil dignificado
somos
–dijo–
por el alado
vuelo del alma
entre ser y no ser
 
(Carcaj: Vislumbres,
Vaso Roto,
2014)
 
Graciasss/contratiempo.org/dos-poemas-de-carcaj-vislumbres-de-mercedes-roffe/
 
***
 

     19 de mayo
Reminiscencias
 
hoy en el cielo hubo fuegos
y grises
y algún jirón rosado
desplegándose
sobre el río brumoso
—su horizonte
 
hoy fue un día de luces
y sorna y farsa
y algún mirar fastidiado
 
un desencuentro
 
un libro que alguien dejó       caer en tus manos
una pregunta
una espera
 
hoy     quienquiera que fuese
leyó como si amara
en la palabra el alma que la intuye
o labra
o borronea
 
hoy alguien susurró
al oído de alguien
un poema improbable
incierto
 
receloso
 
como una garúa
 
**
 
 21 de julio
Labrantíos
 
ayer fue labrar
y cuando se labra cuesta
abandonar el surco
 
vuelvo y vuelvo
a tallar lo tallado
a pulir las rebabas
los grumos que entumecen
el sentido trazado, laborado
 
ayer fue labrar
 
difícil deshacerse       desasirse
de la tierra esculpida
como si el surco hubiese
sido cavado
en el propio
cuerpo
o la memoria
 
tierra fecunda
 
**
 
                        27 de diciembre
Conciliación o Celebración De La Belleza
 
prosas
como mares fecundos
 
no hay frontera
no hay
término que separe
reflexión y emoción
discernimiento y videncia
 
la intuición penetra el hontanar
de enigmas que nos cerca
como el camino define
la dirección y el sino de lo vivo
y la penuria el empleo
de lo que está por ser
 
trama y urdimbre
la vida es
 
ese destiempo    e
sa fatiga
siemépre
a flor de piel
ese campo llagado
acometido
 
esa hendidura
 
¿no viste
cómo deviene la noche
el final de la frase
hilada en la vigilia?
 
¿cómo deviene el día
el desliz que delata
el sueño siempre
sofocado?

 
el silencio y el ritmo
¿lo mismo son?
 
desnudez y memoria
el infinito y el viento
y las voces
y los ecos
 
el trepidar del Big Bang
—o su repliegue—
vibrando aún
en cada
iluminado artificio
 
¿la misma cosa son?
¿el mismo don?
¿el mismo bien-
hadado
sortilegio?
 
(Diario ínfimo,
La Isla de Siltolá,
Sevilla,
2016)
 
***
 

I.
 
Dormir con los ojos abiertos, bien abiertos
Dormir alerta
Dormir de pie, con la frente apoyada en el vano del día
Residir la noche toda en la pura        presencia de la letra
Aleph              Beth                Yod
el rasgo el trazo-cifra
 
Residir la noche entera en la vigilia
Residir la noche toda insomne
Residir la vida toda en duermevela
 
porque sentir es más que ver y más aun es fundirse
 
Residir la noche en el velo de la noche
Residir la noche toda en el alba
Residir la noche toda en el alba pura y plena
Residir la noche en el umbral de la noche
Residir la noche entera
del otro lado del sueño
 
Residir la noche en el mar profundo
en la vigilia del mar
Residir la noche toda en lo profundo
y ver la noche toda reflejada en la noche
y el fluir de los peces cortando a pique el cielo
el canto de los peces cortando el cielo
y las lustrosas yemas de las algas cimbreando
punteando
la noche oscura del agua
los mascarones fantasmas de los buques del sueño
los mascarones en el aire azul flotando
maridándose con las almas
 
Residir la noche en el borde de la noche
abajo, donde mora el reflejo verdadero
más allá, donde mora la luna,
no su reflejo
sino su cara de plata verdadera
 
Tejer la noche con el alba, el alba con el día
el día con el estridor del despertar
las trompetas del día
los metales vibrantes de la orquesta del día
 
Residir en la llama, en su bóveda azul fría,
en el vibrante azul inofensivo
refugio, templo, iglú en el origen del fuego
estar en el centro y verlo
estar en el centro y hablarle
estar en el centro y no temer
y que no sea temible
sólo belleza pura
oro
y poder verla de frente y verla
y que no sea temible aunque lo sea
SUSPENSIÓN
de todo            ,
de todos los sentidos
de lo corpóreo y frágil, vulnerable, mortal, hirsuto
de todos los sentidos
Suspensión del sentido para ver lo pleno
Suspensión del sentido para oír lo pleno
Suspensión del sentido para oler y tocar
gustación de lo pleno
Suspensión del sentido para sentir lo pleno
Suspensión de todos los sentidos para el sentido pleno
Lo múltiple y uno
Lo intraducible
El eco
perfecto y pleno
 
Porque hay verdad y hay ecos
Hay verdad y hay sombras
Hay verdad y hay la flagrante arquitectura que la cubre
y la oculta y la rodea
y la mina y la cerca y distorsiona
Hay verdad y hay espejos
Hay verdad y hay espejos que la cercan
Hay verdad y hay espejos
que traen del sueño la rama que lo prueba
Y hay verdad y hay espejos
que desdicen
hasta los rosados dedos de la aurora


XI.
 
¿El amor será al cuerpo
lo que la contemplación al alma?
¿Ese sosiego?
¿Esa intuición
del todo en el instante?
¿Ese relámpago en el que
lo real se revela
acorde con su eco?
¿La suspensión fugaz
que presiente todo,
y todo lo comprehende?
 
¿Será aquel hiato en el fluir del tiempo
el único hogar y patria verdadera?
Hogar y patria:
Llamo así al poseerse,
al mirarse y verse reflejado
en un agua
confiable y serena.
Cuerpo de luz
Cuerpo de bien
Hiperbólico pétalo bogando
entre una y otra ribera.

¿Y si no son dos las riberas?
¿Si todo es uno?
¿Si no son dos ni uno
sino un glisando de espejos
hacia y desde la luz —o el fango?
Cada estación con su afanoso demiurgo
más confundido que cruel
obnubilado, hundido
en el exceso
de un reino que ignora y que lo ignora.
 
Regente, príncipe y niño —todo a un tiempo,
todo a destiempo.
 
¿Y si no fuera todo más
que un viaje
por las edades congeladas de ese príncipe
hacia la luz —o el fango?


XV.
 
El poema es el rostro en el espejo
más verdadero que el rostro y que el espejo.
El poema es el flujo de la sangre
más allá del cuerpo,
el ritmo de la sangre más allá de la sangre
—sus cauces rigurosos, su latido sordo y unitario.
 
El poema es el ritmo de lo otro en mí
más allá de mí, siempre, más allá,
donde mi silencio se topa con tu ritmo
y repercute en mí, que solfeo en el poema
un ritmo numinoso,
cifra que hace eco en el eco
que es cuerpo verdadero
—lo numinoso en ti y en mí—
el ciclo de las esferas tocándose y abandonándose
—alejándose, sí, una de la otra,
pero desasiéndose de sí también
cada cual
en su dorada, fecunda negligencia.
En su ritmo me despliego.
En su metrónomo
caprichoso y fugaz
despliega el universo sus fantasmagorías
—su verdad.
 
No hay traducción posible.
—o sí la hay:
de lo uno a sí mismo,
de lo uno a aquello que tantea y vence
de lo que sabe de sí
—su pobre imperio.
 
El poema, digo,
digo la música, digo                        el movimiento
de la danza en el cuerpo, el de la piedra esculpida…
Y la música en el trazo y en la piedra, digo,
y el movimiento sinuoso y firme del poema,
docta cadencia, felicísima caída en el cruce
de todos los sentidos.
 
(Las linternas flotantes,
Mantis,
Guadalajara,
2017)
 
Graciasss/circulodepoesia.com/poesia-argentina-mercedes-roffe/
 
***
 

Parte I

Se trata de sortear
la tentación de anclarse
el rojo va camino del azul
los ídolos se desmoronan
la duda arrecia…
A veces
vale olvidar también.
Vencer o huir no es el dilema.
 
*
No sigas
No te entiendo
Este mundo me abruma
tu cuerpo, digo
tu cuerpo
—ese alfabeto
 
*

Todo lo recorrió
mares,
penínsulas,
bosques de alerces, de sándalo,
de arrayanes,
llanuras, valles, montes,
ríos,
continentes
y todo, siempre, todo
a punto
de caer
 
*

Dicen que el viejo Basho
recordando una tarde las grullas de Sotatsu
del regazo del mítico banano
se alzó
e increpó al viento: “Anch’io sono pittore.”
 

Parte II

Corre, corazón. El aire que abaniques no apagará las llamas del
bosque que se incendia dentro de ti.
 
*
 
Las tasas de interés parcial del 0% anticipan una capacidad de
recuperación que repuntará en los meses siguientes a cualquier
hecatombe, física o moral, económica o humana, regional,
planetaria o sideral. La cuestión será no detenerse. Seguir el
ritmo de las devaluaciones, los bonos, los mercados, la
prostitución, la trata, el tráfico de niñxs, de órganos, la droga, la
Iglesia, los clubs de pederastas, las bienales, los premios, las
ediciones piratas… Lo importante es que sigan. Ya les
avisaremos cuándo parar. Pero por ahora sigan. Sólo asegúrense
de dejar a sus mascotas en casa. Eso sí es importante. Y no parar.
 
*
 
¡Ni lo sueñes! Tratar de confundirme con un mapa invertido o el
perfil de unas islas exiliadas del mar sólo demuestra que tu ideal
de justicia lleva en la mano derecha un rojo ramo de flores, y en
la izquierda, un garrote bañado en sangre y bilis.
 
(composición: cristales,
Salta el Pez,
Buenos Aires,
2023)
 
Graciasss/excentrica.com.ar/mer-roffe-en-la-mirada-de-nancy-montemurro/
 

Más de MR:
 
Graciasss/www.mercedesroffe.com/
Graciasss/latribu.info/seleccion-poetica-de-mer-rof/
Graciasss/eternacadencia.com.ar/en-el-fondo-todo


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